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Pasión por los maduros


Mi esposa siempre ha sentido atracción por los maduros. Dice que le calienta darse cuenta que alguien como ella joven pueda calentar a una persona de 50 o 60 años. Le encanta besarlos apasionadamente y ver y sentir como la acarician desesperados por todo su cuerpo. Y ella lo disfruta. 

En diciembre fuimos de paseo a la playa y casi siempre nos alejamos de dónde está toda la gente y colocamos una pequeña tienda de campaña para protegernos del sol. Por ahí pasó un señor ya grande como de 60 años vendiendo mangos con chile. Entonces hicimos platicar con él y mi esposa se le insinuaba bromeando con él y tomándole la mano para preguntarle cuál era el mango más rico y el señor le señaló uno y después se le dijo Yo pensé que era yo. El señor se puso rojo y solo volteó a verme y yo encogí los hombros diciéndole O a poco no es un mango mi esposa. Él dijo con todo respeto sí es muy guapa su esposa. Mi esposa se dio vuelta y le preguntó y a poco no estoy buena?. El señor no respondía por la vergüenza y mi esposa fue más allá y le preguntó que si era todo el chile que traía para Los mangos. Él le dijo que sí y mi esposa le dijo y ese que está allá asomándose señalando su entrepierna que ya se empezaba anotar que le crecía. 

El señor empezó a reírse nervioso y mi esposa dijo que si no se lo dejaba probar y de lleno le agarró el miembro. El señor se hizo para atrás y mi esposa se empezó a reír. Yo agarré la mercancía que traía el señor y le dije que se despachara con mi esposa. Mi esposa lo abrazó y lo besó y el señor no hacía nada entonces mi esposa le agarró las manos y se las colocó en sus nalgas para que se las agarrara. Entonces el señor agarró confianza y empezó a restregar las nalgas de mi esposa y a besarla. Yo pensé que mi esposa no se iba a atrever porque pues estaba ya de 60 años gordito y todo sudado por el sol. 

Ella lo soltó y se metió en la tienda de campaña y le llamó. El señor volvió a verme y le dije adelante yo aquí vigilo. 

Se metió el señor y se empezaron a besar adentro y mi esposa le empezó a quitar el short y la playera sudada que traía. Él le bajó el bikini y le empezó a chupar las tetas. Mi esposa me veía con esa sonrisa tan rica que tiene y tan sensual y que ustedes ya conocen en sus fotos. 

Entonces el señor le bajó el calzón del bikini y la empezó a dedear mi esposa se recostó cerrando los ojos y empezó a disfrutar. Y el viejito chupándole los pezones y metiéndole el dedo. 

Mi esposa lo jaló y se empezaron a besar, porque mi esposa le encanta besarse con lo desconocidos que vemos. Empezaron a revolcarse dentro de la tienda ya el señor sin calzón los dos desnudos. Mi esposa lo volteó boca arriba y le empezó a chupar la verga. 

El viejito solo suspiró y así estuvo pegada mi esposa mamando un buen rato. Le pasé un condón y se lo puso al viejito y se montó arriba de él. Viejito la volteó y se la empezó a coger de misionero y la seguía besando. 

La escena era tan caliente viendo como el viejito se cogia a mi esposa y como mi esposa lo besaba y lo besaba sin parar diciéndole lo rico que se le estaba cogiendo. 

Mi esposa le dijo que le avisara cuando se fuera a venir porque quería recibirlo en su boca y el viejito sin creerlo le preguntó a poco si quieres tragarte mi leche. Ella lo dijo: claro que sí es lo más rico. Ya con esto el viejito le empezó a dar más duro al meta y saca y de repente se hincó y le dijo a mi esposa ya voy a acabar. 
Mi esposa se inclinó y se metió la verga en la boca y empezó a chuparla rápido hasta que el viejito le agarró la cabeza y se le metió hasta el fondo terminando en su boca. 
Mi esposa no se la sacó de la boca hasta que terminó el viejito y con la cara pegada a su panza toda sudada. 

Después se la sacó y le empezó a limpiar la v**** con la boca y luego subió y lo besó. 
Y mi esposa le dijo espero que seas discreto si me quieres volver a coger. Venimos seguido a la playa y cuando nos veas, no vienes a buscar si quieres otra cogida. 

El viejito se puso su calzón su short y su playera, le dio otro beso a mi esposa le agarró la nalga y se despidió de nosotros. 

Entonces ya me metí a la tienda con mi esposa y me la empecé a coger de nuevo y a besarla y sentir el sabor del semen que le dejó el viejito en la boca. 

Es muy rico ver a tu esposa como se la coge un viejito.



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