Historias y Relatos Swinger

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Comiéndome a un joven graduado

Hola amigos soy yo su amiga cristal de nuevo, espero que mis historias de mis experiencias no les aburran. 


Mi marido me preguntó que por qué no les había contado lo del graduado que me comí. Resulta que fui madrina de un chico que salió de bachilleres, aclaro antes de seguir que este chico tiene 19 años, Y quizá me tomen por asaltacunas pero pues ya está en una edad legal y dirían los hombres ya tiene el peso reglamentario. 

Pues sí regresando a la historia, les comento que una amiga me pidió que fuera madrina de su hijo de la salida de bachilleres y pues yo me ofrecía que sí 

El día de la graduación me fui con un vestido delgadito pero discreto y con un escote un poquito abierto, de hecho subí la foto del lugar donde fue la fiesta y que se vieron una alberca al fondo. Disculpen si me veo un poquito gordita jejeje. Realmente no pensaba yo hacer nada pero desde que lo vi me llamó la atención, p no porque fueran muy guapo pero no dejaba de verme durante toda la ceremonia en la iglesia y luego cuando nos sentamos en la mesa del salón yo veía que de reojo volteaba a verme a mis niñas jejeje. Mi marido se dio cuenta y me dijo al oído que si ya había notado que me ha dejado me comía con la mirada, p yo me reí y le dije que claro que sí y él me dijo que le coqueteara un poco más. P así que mi marido estaba de un lado sentado y me ahijado del otro. Entonces me acerqué a hablarle y como el sonido estaba fuerte aproveché para acercarme a él y hablarle al oído para que me escuchara mejor y me recargué en su pierna con mi mano, él me dio brincó en su silla y yo le susurró en su oído que estaba muy guapo y que debía traer locas a muchas de sus amigas, aunque realmente repito no estaba tan guapo. Pero aproveché para rozarle el oído con mis labios y él solo se estremeció un poco y giró un poco la cabeza pero no se quitó. Cuando él me respondió yo le dije que no lo escuchaba y le dije que me hablara al oído y ese se fue un poquito y cuando vi que se acercó yo me le pegue un poquito más para que sus labios tocaran mi oído y él por respeto se retiró un poco y yo le sonreí. Pero no le quitaba mi mano de su pierna y se la empecé a masajear suavecito y cuando vi tomó su folder con su reconocimiento y se lo puso encima de su pantalón porque estoy seguro que se le paró la verga.

Mi esposo se daba cuenta pero se hacía el disimulado y también disfrutaba como yo le coqueteaba al muchacho. Y entablamos una plática yo le hablaba al oído y él me hablaba al oído hasta que se animó y pegó un poco más sus labios a mi oído y a la siguiente cuando yo le hablé al suyo le di un beso en el oído. Él se hizo a un lado y volvió hacia donde estaba mi esposo que se estaba haciendo el loco como que no veía nada. Entonces Yo acerqué más mi mano hacia arriba y él se puso un poco duro y ya no sabía qué hacer y yo bien divertida de ver cómo lo estaba calentando por debajo de la mesa. 

Me animé un poco más y le dije al oído que si le molestaba mi mano la podía quitar y él me contestó que le preocupaba si veía a mi marido, pero yo le dije que no se preocupara que estaba muy distraído mi esposo para hacerle saber que mi esposo no sabía nada Y que yo le estaba haciendo infiel para que se calentara todavía más. 

P entonces yo puse mi bolsa en mis piernas y le dije al oído que no quería tocar mi pierna por debajo de la bolsa y él todo nervioso metió la mano y me empezó a acariciar la pierna por encima del vestido que él como les decía está de tela muy delgada y se sentía perfectamente mi pierna. Ya aprovechaba para hablarle suavecito y besarle su oído y estoy seguro que él ya la tenía súper parada. Porque de repente dijo que ahorita regresaba y que iba al baño. Yo le dije que si no quería que la acompañara y le dio un beso en el oído y él me dijo al oído también que si mi marido no se iba a dar cuenta y yo le dije que no que no había problema que le estaba distraído con la fiesta 
 
Entonces yo le dije a Javier, así se llama el muchacho me ha dejado que fuera hacia el estacionamiento y me esperara ahí, ya para esto eran las 8 de la noche y estaba oscuro. Yo le dije a mi marido que ahorita regresaba y le dije que si quería alcanzarme para verme desde lejos él dijo que claro que sí. 

Cuando llegue el estacionamiento el muchacho ya me estaba esperando todo nervioso y le dije que me siguiera, lo tomé de la mano que me lo llevé caminando hasta el fondo del estacionamiento donde estaba nuestro coche que casi siempre hacemos eso por si se da alguna situación mi marido y yo, p cuando llegamos al coche me recargué lo jalé y lo besé y ahí continuamos besándonos como adolescentes, el muchacho desesperado deseándome pero nada más entonces le tomé las manos y se las puse en mis nalgas y le dije de frente, aprovecha esta noche y haz conmigo todas las locuras que siempre has querido hacer con tu novia, este es tu noche de suerte Javier aprovéchala. 

Entonces él se puso como loco y empezó a besarme la boca el cuello a masajearme las nalgas muy rico y yo aprovechando también para jalarlo por sus nalgas y replegármelo en mi cuerpo y entonces sentí su verga que ya la tenía paradísima y yo se la empecé a tocar por encima del pantalón él ya había metido las manos por debajo de mi falda Y me agarraba las nalgas directamente y me decía que estaba bien sabrosa y que no se imaginaba qque él pudiera manosearme a mí porque desde que me vio le gusté mucho por mi sonrisa y mis ojos y por las nalgas que se me marcaban con mi vestido delgadito. Y yo le dije pues aprovecha papasito porque aquí me tienes y puedes hacer lo que quieras conmigo, y él me dijo estás segura que lo que yo quiera y yo le dije estoy segura de que yo quiero lo que tú quieras hacer. Tú nada más dime qué quieres que te haga yo te lo hago o qué quieres hacer y lo hacemos y enseguida me dijo entonces mámame la veega, yo tomé su cierre se lo bajé me hinqué se la saqué la verga y le dije disfruta de esta mamada que te voy a dar porque nadie te la va a dar igual que yo.b entonces se la empecé a chupar e hice que pusiera sus manos en mi nuca para que empezar a hacer sus movimientos como si me estuviera cogiendo por la boca él solo suspiraba y me decía que mamaba muy rico y cerraba los ojos. 

Me detuve y le agarré la verga por el tronco y los huevos con la otra mano y le dije, quiero que me mires a los ojos cómo te la mamo para que se te quede grabado mi cara y tu verga entrando en mi boca. Así como tenía agarrada la verga con la mano le empecé a pasar la lengua a su cabeza y a su agujerito Y eso lo hizo retorcerse y luego le empecé a dar de chupones solamente en su cabeza y lo hice gemir de placer entonces abrí la puerta trasera y le dije que se sentara en él asiento para que no nos viera nadie. Cuando le abrió dice que se sentara y allí yo hincada se la seguí chupando muy fuerte porque quería que sintiera riquísimo y aparte dejársela roja de chupetones para que me recordara. 

Él solo se quejaba Y me agarraba por la cabeza para clavármela completa. Le empecé a chupar los huevos y a meter menos en la boca para saborearlos y hacerlo dos armas. Pero cuando me volví a meter la verga a la boca se vino enseguida echándome un chorro de leche en mi garganta. Yo me sentí desilusionada porque quería cogérmelo así que me traje su leche frente a él para que me viera y mi sorpresa fue que la verga seguía paradísima y no se le bajaba, porque lo que le dije que me esperara tantito ahí acostado en el asiento trasero y yo fui a la guantera y saqué un condón, Por qué mujer preparada, vale por dos jejeje. Regresé a la parte de atrás le puse el condón y que me siento rapidísimo en su verga, no era muy grande y era un poco delgada pero estaba durísima y yo disfrutando como loca clavándome fuerte y dándome de sentones en ese pedazo de carne tan rico. Me habían platicado de que era muy sabroso cogerse aún jovencito pero nunca imaginé que lo fuera tanto. Y ahí estaba yo dándome de sentones cuando vi a mi marido asomarse por la ventana del coche sin que lo viera el muchacho. 

Me bajé la parte de arriba del vestido y el sostén y cuando vio mis chiches, casi se volvió loco porque me las iba a agarrar pero le tuve las manos y le dije que sí le gustaban y que se me las quería manosear y él me dijo que que sí pero yo no lo dejaba, le preguntaba si me las quería chupar y morder y él como loco quería levantarse y chupármelas pero yo no lo dejaba y seguía dándome de antones en su verga y provocándolo con mis chichotas. Entonces le dije que si quería terminar de amamantarse conmigo y él dijo que sí Y entonces lo solté y se pegó como loco a mis chiches y me las empezó a chupar desesperado y manoseándomelas y yo disfrutando como me la chupaba mientras mi marido se masturbaba afuera del coche viendo como ese jovencito me cogía y me chupaba los pechos riquísimo. 

Me levanté un poco más y agarré la verga y le dije que ahora iba a disfrutar muchísimo y me la metí en mi culito apretado. Él sintió lo apretado y jimió muy fuerte y más fuerte me empezó a agarrar las chichas y chupármelas de moverse para clavarme más rápido y yo disfrutando mientras mi marido seguía viendo como aquel chamaco me cogía riquísimo tanto que hasta los ojos en blanco me puso. Lo detuve y le dije que me cogiera desde atrás entonces me bajé del coche dice que él se bajara y yo me empine y le dije que me la metiera por el culo y el enseguida se recargó en mí y me la clavó hasta el fondo y me empezó a andar durísimo tanto que sonaba como rebotaba su pelvis contra mis nalgas y le dije que me jalara del cabello por favor porque sí me gustaba, p entonces no empezó a jalar del cabello mientras me seguía clavando por detrás durísimo.

La verdad yo estaba encantada con la energía de este muchacho que no se cansaba sigue dándome fuerte sin parar. Hasta que me la metiste hasta el fondo me agarró mis chiches fuerte y gritó viniéndose dentro de mí culo. Se iba a levantar pero yo le detuve y le dije que no se moviera ni me la sacara que quería seguirla disfrutando adentro de mí. Él se quedó quieto y hasta que sentí que ya estaba pequeñita y se salió solita me levanté y me puse a chuparle la verga para dejársela limpia. Le dije que cogía muy rico y que cogía mejor que mi marido y él me dijo que no lo creía, yo le dije que mi marido no me llenaba siempre buscaba jóvenes como él para que me cogieran. Obvio no es cierto pero se lo dije para calentarlo más. Es fascinado escuchándome mientras yo lo besaba y no besábamos los dos y él paraba de agarrarme las nalgas y manoseármelas. Lo curioso es que ya se le estaba parando de nuevo y yo me quedé sorprendida así que para no hacerlo sufrir, le dije que si quería cogerme otra vez y él me dijo que sí. 

Entonces me recosté sillón de atrás y me estuvo cogiendo al estilo misionero mientras no paraba de chuparme las chiches hasta dejarme las rojas de tanto chupetón. Entonces le dije que cuando se fuera a venir que por favor quería que se viniera en mi cara y enseguida que se vino en mi cara le dije que se acuerda la fiesta y que ya lo alcanzaba para que no sospechara nadie la que habíamos estado cogiendo y que por favor no se lo dijera a nadie si quería volverme a coger algún día. Enseguida que se fue, mi marido que estaba atrás de un coche escondido llegó y me empezó a besar y a limpiarme con su lengua la leche que me echó el muchacho en la cara disfrutando el sabor del chamaco que le puso el cuerno conmigo. Estaba enloquecido mi marido chupando la leche y limpiándome la de la cara y luego así mismo me empezó a coger otra vez y yo esa anda mi marido y diciéndole que lo amaba y que le daba las gracias por dejarme disfrutar de otras vergas. Y él me decía que le encantaba que fuera tan puta y que había disfrutado mucho cómo me cogía ese chamaco porque se dio cuenta que yo lo disfruté también mucho. 

Terminamos de coger y seguimos besándonos parados al lado del coche como si fuéramos adolescentes y el dándome las gracias por haberme dejado coger por el muchacho porque la había disfrutado mucho. Me decía, Gracias mi amor por ser tan puta y dejarme disfrutar contigo. 

Yo le dije que lo amaba y en verdad lo amo mucho y me encanta cómo me coge, pero no puedo evitar de verdad poder saborear a otros machos. Y este muchachito me hizo disfrutar y comprender Por qué las mujeres adultas buscan jovencitos para que se las cojan.

Cuando regresamos a la fiesta y nos sentamos al lado del muchacho, me acerqué y le dije que le daba las gracias por haberme cogido tan rico y que esperaba verlo pronto, que yo le marcaba su teléfono pero que por favor no le dijera a nadie y me tendría cuando quisiera. El volteó y me dijo al oído que yo era la mujer más sabrosa que conocía y qué lástima que mi marido no me llenara pero para eso estaba él y me dio un beso del oído. 

Y en la fiesta pues nos ponemos a bailar con mi marido o bailar con él como si nada hubiera pasado. Al despedirnos le dio un beso en la mejilla y le voy a dar las gracias por haberme cogido tan rico. 

Ahora comprendo Por qué los hombres buscan jovencitas y las mujeres maduras buscan jovencitos. 

Y claro que me gustó el jovencito, pero la experiencia de los adultos y los viejitos me encanta también porque son más pervertidos y me hacen gozar muchísimo. 

Espero pronto contarles otra experiencia que tenga Y por supuesto espero sus comentarios calientes y sin censura porque eso me calienta a mí, Y es justo que si yo los caliento ustedes me calientan a mí jejeje. Besos a todos.



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