Historias y Relatos Swinger

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INICIACION EN GRUPO

Hace unos años, antes de la pandemia, coincidimos en la sala de chat una pareja ya conocida, un single también conocido y su servidor, calientes todos y con la determinación de hacer algo, así que acordamos vernos y se sumaron otras 3 parejas nuevas, que al tener la inquietud de intercambio, trio, orgía, ver, ser vistos, no fueron difíciles de convencer ya que todas estaban bien decididas.

Llegamos todos al punto de encuentro, un lugar cercano al hotel, al cual entramos ya bien abastecidos con bebidas para compartir y refrescar la velada.

Nos asignaron una suite que pagamos entre todos, al entrar y acomodarnos, nos servimos un trago cada para romper el hielo y de ahí pasar a la reunión formal, presentándonos cada cual, con su idea de la velada y fantasías, a lo cual sugerí realizar una pequeña dinámica que iba con las damas en la orilla de la cama, dejando que cada una se pudiera cómoda a su antojo, ellas sentadas, rotando cada 30 segundos los caballeros, primero dejándolas tocar, después tocándolas y de a poco se iban retirando las prendas, o nos desvestían conforme a sus deseos, ellas llevaban la iniciativa.

Entre la primera y segunda ronda ya los caballeros estábamos en ropa interior, yo desnudo, y las damas agasajándose, tocándonos y tocándose entre ellas., por lo que de ahí el sexo inició con una buena ronda de sexo oral por las cuatro a los 5 caballeros que participamos, pues uno de los maridos decidió que quería darle todo el placer y el espacio a su mujer.

Luego ya los 5 caballeros cambiamos para darle sexo oral a ellas, que disfrutaban y se dejaban querer por todos, incluso entre ellas.

En la última rotación, una de ellas ya tenía a uno chupando su sexo mientras le mamaba la verga a un caballero, ninguno su esposo, así que ya de ahí el sexo inició con todo.

La dama con quien quedé, me pidió verga y se la dejé ir hasta adentro de un golpe, patitas al aire, Mientras los demás hacían lo propio, acariciando a su compañera mientras tocaba las tetas, nalgas y todo de quien tuviera más cerca, así que, de apoco, todos pasamos por todas, mientras nuestra amiga de la pareja ya conocida, la más experimentada, se prestaba para una doble, en la cual todos pasamos y de ahí les hicimos lo mismo a las demás, vaya cuadro el que se dibujaba a nuestro espectador voyerista que, prendido, se incorporó a la escena sin mucha dificultad.

si alguien paraba, era para tomar un trago y un respiro, breve, porque la acción era intensa, con 6 machos en rotación.

Fue una delicia pues todos contra todas era la regla que teníamos bien clara todos, haciendo dobles, o sencillas, mientras ellas se daban vuelo al saberse bien atendidas por todos lados.

Así con tal intensidad, llegó el momento en que cuatro orgasmos escandalosos las dejaban más calientes a cada una, necesitadas de una pausa común y tomar un trago mientras intercambiábamos impresiones, todos revueltos por la habitación, con caricias compartidas con la compañera en turno.

El cachondeo nos dejó ya más que definidos, pues hubo dos que no nos soltaron a un caballero y a mí, mientras que las otras dos querían seguir en trío, ya todos bien acomodados y en confianza.

De a poco, de a mucho, el sexo y el intercambio se dieron por sí mismos, donde parecía que nos poníamos de acuerdo para intercambiar al cambiar de posición, con ellas pasando de un lado a otro, de uno o de a dos machos a otros.

Así con ésa intensidad, terminamos el segundo round, bañándolas de leche en bocas, tetas, nalgas, que ellas se limpiaron y compartieron una a otra.

Dos parejitas y el otro single se retiraron, dejándonos a dos parejas y su servidor solos, calientes y decididos a pasar el resto de la velada cogiendo intensamente.

Los maridos reposaban mientras en un besito de tres me llevaba a sus esposas a la cama, quienes iniciaron con un rico sexo lésbico mientras alternaban para chuparme la verga, por turnos, entre las dos, recostándome boca arriba para dejarme hacer, con una montada en mi verga, la otra sentada en mi cara, compartiendo caricias y besos entre ellas.

Así, los maridos se incorporaron, dándole a mamar sus vergas a ellas, para levantar a la que tenía su pucha en mi boca y penetrarla uno, mientras el otro se acomodaba para hacerle una doble a la mujer que tenía su cadera sobre la mía, disfrutando sus orgasmos sin pudor ni decoro.

Cambiamos de posición y ahora yo tenía a la otra dama que, sin más, me la pidió por el culo, y lo hice, poniéndola de patitas al hombro mintras e masturbaba y me regalaba un delicioso squirt, salpicando a todos, marcando el fin del tercer round.

Se retiró una parejita y nos quedamos en trío, con el detalle de que se habían terminado los condones, más cuando estaba por pedir un paquete a recepción, ellos me dijeron que así, al fin no me iba a venir luego luego, y así lo hicimos, con ella primero mamando las dos vergas al unísono, de rodillas primero, luego acomodando su cuerpo para ue la penetrara mientras ella mamaba a su marido.

Se la dejé ir de un golpe, bombeando con intensidad, mientras su marido se venía en su boca, para dejarnos pasar a la cama, solos, besándola y a veces chupando su sexo, como indicando donde quería que terminara.

Posiciones, hicimos todas, hasta que me pidió leche y se la di, adentro, de patitas al hombro, con el marido extasiado contemplando el cuadro de su mujer siendo preñada por otro, , me quedé dentro de ella por unos instantes, y me salí de ella sin soltarla, contemplando como la leche le escurría, cosa que aproveché para lubricarle el culo y volverla a penetrar así, mientras su esposo se acomodaba para realizar un 69, limpiando mi leche.

Ella pasó al baño y nos fumamos un cigarro, compartimos un trago y acordamos descansar un poco, en la cama que no se había utilizado.

Él se durmió y ella sólo cerró sus ojos por unos minutos para jalarme a la otra cama, donde de nueva cuenta cogimos como animales sin parar hasta que notamos que la luz de la mañana entraba por una de las ventanas mientras le dejaba una nueva descarga de leche adentro.

Se vistió y mientras despertaba a su esposo, yo me enjuagué el sudor y los aromas del pecado en la regadera.

Al salir, ellos ya me esperaban, dando tiempo a que me vistiera y, con un beso nos despedimos para regresar cada quien a su casa, quedándome con la idea de que él se la iba a coger con mi leche adentro, de nueva cuenta.

Cosa que me contaron hicieron en una charla y encuentro posteriores.

Parejas y damas que deseen tener una experiencia similar, en trío u orgía, no duden en contactarme, seguro la pasaremos bien.



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