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Mi fantasía como scort fue cumplida

Hola, ya tenía semanas que no escribía nada sobre mis experiencias, porque pues nada más había estado con mi esposo y con mi compadre, pero nada sobresaliente, que pasarla bien con ellos, muy bien diría yo. 


Esta vez mi compadre, quién es el que se ha encargado de cumplir mis fantasías, y mi marido solo disfruta esperando en la casa para ver los videos, pues se le ocurrió algo bastante excitante. 

Esta vez, me invitó a comer a un restaurante en una plaza comercial del Sur de la Ciudad de México, 

Ya estando allí, me dijo que había invitado a unos amigos, contándoles que tenía una zorra que era casada pero que le encantaba coger con otros a espalda de su marido. Obvio ustedes saben que no es así, mi marido se ha enterado de todo, pero a los hombres les calienta más saber que la mujer es casada y que le está poniendo el cuerno al marido. Eso los vuelve más los famosos y calientes en la cama. 

Y obvio me beneficia a mí jejeje.

Pues estábamos esperando a sus amigos, yo creía que eran dos, pero resultaron ser tres, más aparte mi compadre. Mi compadre me dijo, que poco a poco iba a ir juntando a más para que me cogieran por lo menos entre seis. Yo empecé a reír y le dije que me iba a dejar toda destrozada. Y él me dijo, pues eso es lo que quiero comadrita.

Quiero ver cómo te cogen entre varios y grabarlos para que mi compadre vea lo puta que eres. En eso llegaron y se sentaron a acompañarnos, ellos no comieron nada solo esperaron a que yo terminara, algo ligero por supuesto. 

Me decían cosas como que era muy guapa, tenía una bonita sonrisa, que les encantaban mis ojos y mi mirada pícara. Pero que también no creían que fuera como los había contado mi compadre. Y que venían a comprobarlo. 

Yo me reí nerviosa porque no me esperaba esta sorpresa. No que por supuesto, si me calentaba la idea.

Terminamos y nos fuimos en el coche de mi compadre a un motel cercano. Preguntaron si compramos cervezas y yo les dije que yo no bebía desde hacía que ellos se sentían más seguros con ellos que las compraron. Me dijeron que se los hacía ponerse más cachondos y la verga más dura bebiendo unas latas de cerveza. Entonces yo les dije a manera de broma, pues mejor llévese un barril de cerveza y soltamos la carcajada a todos. 

Llegando al motel te dije que me permitiera refrescarme y me metí a darme una ducha y salir solo con calzoncitos. Cuando me vieron salir enseñando mis pechos, quedaron sorprendidos y me decían que no me imaginaban que tuviera las tetas an ricas y tan grandes. Estaba riquísima y enseguida dos se me fueron encima y me empezaron a chupar los pezones. Yo solo cerré los ojos y me dejé hacer, cuando de repente el tercero ya me estaba tocando la pucha mi lamiéndomela. Mientras metió un dedo. Yo brinqué de la sorpresa, pero después solo gemi y jalé con más fuerza las cabezas de los dos para que no se separaron de chupar mis pechos. 

Mi compadre no perdía detalle con el celular y diciéndoles, se los dije cabrones, a esta vieja le encanta la verga. Solo volteaban y me dijeron pues es lo que vamos a comprobar. Uno de ellos me cargó y me lanzó a la cama donde rebote y se me dejaron ir encima los tres metiéndome mano por todos mi cuerpo y chupando mis pechos. Otro se subió encima de mi cara y me dio a chupar sus verga que ya la tenía durísima. 

Uno de ellos me empezó a embarrar cerveza en mis pechos y eso provocó que yo brincara por la sorpresa pero mis pezones se pusieron más adeptos todavía. Y me dijo, ya ves puta, sé que te encanta que te embarras de cerveza y yo le dije que me daba frío, entonces me empezó a poner chorritos por todo el cuerpo y a lamerls hasta que llegó a mi pucha y dejaba caer chorritos de cerveza y los daría directamente en mis labios vaginales. Sentía escalofrío por el lado de la cerveza pero delicioso por la lengua que no paraba de chuparme. Nunca había sentido eso entonces lo demás me empezaron a llenar de cerveza todo el cuerpo de la lata directamente, me retorcía de escalofríos pero también de calentura. 

El que estaba en mi boca no paraba de cogerme por allí, entonces se levantó se acostó boca arriba y me dijo que me sentara en su palo, así me dijo y yo les cuento cómo me decía. Agarré su palo y me lo clavé enseguida porque yo ya estaba muy mojada. Uno de ellos se puso a la altura de mi cara y me dio mamar también su garrote que lo tenía grande y bien duro, como a mí me gustan. 

Mientras el tercero me empezó a meter el dedo por detrás para preparármelo y quedarme clavar por el culo.

No duró mucho tiempo cuando sentí como entrada hasta el fondo y me empezó a clavar durísimo. Yo solo me he quejado por sentir los dos palos dentro de mí, pero sobre todo disfrutando por lo duros que estaban. Eso es algo que mi marido. No tiene . Si. Se. Le pone duro, Pero no como a eestos tres. Estos ganaban fácil las olimpiadas de dureza jajaja.

Pues allí me tenían bien ensartada por mi pucha, por mi culito y por mi boca, solo se escuchaban mis gemidos y mi compadre grabando cada detalle para que lo viera mi marido después. 

Mi compadre les decía, ya ven cabrones, era verdad que tenía una puta que le encantaba la verga. Y ellos no paraban. Se cambiaban de lugar a cada rato hasta que terminaron en mi cara y mi boca. 

Después de un rato volvieron otra vez a darme entre los tres Pero la verdad Yo estaba toda dolorida porque aparte le dura la tenían grande. Y por supuesto que lo disfruté pero ya pedía Paz. 

Después de que terminaron dos veces cada uno, mi compadre dijo bueno ya estuvo ya se terminó su boleto. Para mi sorpresa, cada uno de ellos sacó $1000 y se los dio a mi compadre. 

Yo me quedé sorprendida y mi compadre solo me guiñó el ojo. Me fui a bañar y cuando salí ya no estaban los tres y solo mi compadre me estaba esperando. Me dijo ay comadrita ya hice negocio contigo, les dije que tenía una puta casada que le encantaba la verga. Pero que se las compartía por solo $1000 a cada uno, es decir, compadre me vendió y yo solo solté la carcajada. Sintiéndome ahora sí una puta. Obvio mi compadre me dio el dinero, pero le dije que nunca más volviera a pedir dinero, porque yo lo hacía por placer no por dinero. Que el por su lado podía imaginarse que me está vendiendo, Pero no quiero saber que recibe un dolor billete o se acaba todo 

Me gusta coger y dar las nalgas, pero es porque me gusta disfrutar mi sexualidad, pero no voy a cobrar nunca un solo peso a nadie. No quiero problemas.

Mi esposo me apoya en mi satisfacción Pero igual que yo, no está de acuerdo en eso. Así que amigos, aquí seguiré contando mis experiencias con mis amigos y les contaré todo con detalle. Igual siempre subo fotos y videos de lo que hago en mis historias. Para que los disfruten ustedes también y comenten libremente. Eso me calienta mucho 

Besos a todos 




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