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Regresando de coger con mis amigos los choferes
Cuando regresé de coger con los choferes amigos de mi compadre, mi esposo ya me estaba esperando y le voy a contar lo que sucedió.
Entramos al cuarto enseguida empezó a besar y agarrarme las nalgas y empezar a manosearme.
Me desnudo y me acostó en la cama y él se hincó y me empezó a chupar mi panochita que todavía traía leche escurriendo de mi compadre que fue el único que no usaba condón. No paraba de lamer y meter el dedo para sacar toda la leche que podía y dejarme limpiecita. Estaba enloquecido chupándome y limpiandome la leche del compadre.
Luego me recostó amorosamente en la cama y me empezó a besar en la boca y ahí sí probando el sabor de la leche de los tres choferes de micro que me estuvieron cogiendo todo el día allá por Contreras. Metí a la lengua y me chupaba mis labios de mi lengua tratando de encontrar todo el sabor de la leche de los otros machos que disfrutaron de mi boca metiéndome la verga y vaciando todo su semen dentro. Mi marido no dejaba de besarme y decirme que sabía riquísima y lengua y mi boca y quería que le dijera cómo habían usado mi boca y como me habían rellenado de carne por todos mis hoyitos. Estar enloquecido solo de saber que probé tres vergas por mi boca y que me llenaron de leche cada uno de ellos y ahora le estaba disfrutando el sabor del semen.
No paraba de preguntarme de cuántas veces me la habían metido por el culo y que se me había gustado ser la puta de esos choferes. Yo le decía que ver que me cogieron durísimo por todos lados. Que me cogían como desesperados como que sii nunca hubieran cogido a nadie. Y que no dejaban de manosearme y meterme la verga por el culo y por la boca. Me preguntaba que cuántas veces se habían venido en mi boca y yo les dije que como dos veces cada uno y yo había saboreado esa deliciosa leche que me dieron sus amigos de mi compadre. Le dije que él sabía cuánto me gustaba el sabor del semen y sobre todo saber que era de extraños.
Mi marido me seguía cogiendo y me levanto las piernas con mucho amor y me cogía suavemente preguntando cuánto había disfrutado la verga de los choferes y que si me calentaba volver a repetir con ellos.
Luego mi marido me puso un cuatro y me dijo que me habían dejado bien abierto el culo y que lo tenía todo rojo pero que eso le encantaba a él ver cómo y a otros cabrones me había metido la verga antes que él y he dejado todo abierta para el. Que se notaba que se habían dado a gusto conmigo y que se notaba que me habían estado dando de nalgadas porque traía las nalgas bien rojas.
Entonces así como estaba en cuatro me empezó a lamer el culo para probar la leche que me dejó el compadre que todavía me escurría, metió la lengua para sacar toda la leche con que me llenaron. Y me empezó a besar amorosamente mi espalda diciéndome cuánto me amaba y cuando le gustaba que yo fuera una zorra que le gustaba dar las nalgas a todo mundo.
Luego me puso de espaldas y me empezó a coger estilo misionero, dándome metidas muy duras y diciéndome que me iba a castigar por ser tan puta, que era una zorra come verga, que por ser tan puta me iba a castigar. Aunque la verdad estaba tan abierta de tantas cogidas que me dieron que apenas sí sentía su verga. Pero estaba disfrutando todo lo que me decía y cómo me besaba con mucho amor y diciéndome que me amaba pues soy tan puta.
Yo lo abracé por el cuello y le dije cuánto lo amaba y le daba las gracias por dejarme ser tan puta y por dejarme coger con quién yo quisiera. Él me dijo que siempre me dejaría coger con otros siempre y cuando le contara y le guardará la leche que me dejaban para que él pudiera saborearla junto conmigo. Así estuvimos cogiendo y dulcemente abrazados besándonos y diciéndonos cuánto nos amamos, aunque antes que él ya cuatro cabrones me habían estado metiendo la verga y viniéndose dentro de mí.
Le dije cuánto la amaba Y qué le prometía que le iba a llevar leche todas las veces que pudiera para que los voy a la disfrutáramos y que le iba a contar mi pantalla más loca que era la que mi compadre me pidió hacer. Vestirme como puta y llevarme a una cantina para que allí me vendiera simbólicamente con lo que estuvieran allí. Le dije que mi compadre me iba a llevar una cantina que queda por el centro de la ciudad para que los que quisieran pudieran cogerme.
Mi marido me dijo que sí me dejaba, siempre y cuando le contaras todo y le enseñará los videos de cómo mi compadre me vendía a otros.
Yo lo agradecí dándole muchos besos y decime de cuánto lo amo.
De verdad que somos muy felices los dos, viviendo la sexualidad libremente y sin censuras. Muchas personas dirán que soy una zorra, Y pues sí sí lo soy y me gusta hacerlo y me gusta disfrutar mi cuerpo y que otros disfruten de mi cuerpo. Vida solo hay una y hay que disfrutarla.
Por supuesto le voy a compartir fotos y videos de esta cogida que me dio mi marido. Para que vean ustedes cuánto me ama, me trata con delicadeza Y cómo me besa con mucho amor.
Espero sus comentarios sin censura, Qué piensan sobre mis experiencias y sobre mí. Me encanta contar mis encuentros porque me calienta al recordarlos y saber que caliento a otros. Saludos y besos y chequen mis fotos y videos que corresponden a este relato. Saludos a todos.
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