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Primer trío con mi ex-esposa
Mi ex- esposa "Bere" y yo siempre fuimos una pareja muy caliente, cogíamos en todos lados, en la sala de su casa con sus papás en el piso de arriba, en la calle, en cualquier lugar donde se nos presentará la ocasión; para mí ella era una obsesión, me encantaba el tono moreno de su piel, el olor de su vagina, como se mojaba, y su sabor que me parecía lo más delicioso que hubiese probado. Ella una mujer bajita de 1.50m, de piernas gruesas, nalgas grandes y bien formadas, que lucían espectaculares en tanga que acostumbraba a usar todos los días, unos senos pequeños con unos pezones oscuros que se ponían súper firmes al primer indicio de exitacion, sus pies pequeños y lindos muy cuidados que lucían espectaculares en tacones; una carita dulce e inocente con unos ojos negros hermosos, una boca de labios delgados y por su puesto mi delirio, su vagina, de labios pronunciados y ese tono rojizo de las chicas morenas, tiene un clítoris prominente y eréctil que se pone súper duro y el cual es un placer poder chupar; es una mujer increíblemente caliente, multiorgásmica y una maestra del sexo oral, no he conocido a ninguna mujer que disfrute como ella el llevarse una verga a la boca y comer la leche caliente sin dejar una gota. Después de algunos años como pareja y ya casados el sexo comenzó a tornarse monótono, a pesar de intentamos mil cosas, nos hacía falta emoción; tras años de consumir pornografía comencé a tener cada vez más la fantasía de hacer un trío con ella, con un hombre que tuviera la verga más grande que yo. Así que durante el sexo, como muchos suelen hacerlo, comencé a proponérselo, yo notaba como se mojaba abundantemente y sus orgasmos eran más intensos cuando le decía que imaginara que un hombre con una verga grande y gorda con los huevos enormes la penetraban frente a mi, a pesar de que lo disfrutaba en el momento, me daba la impresión de que al terminar tenía cierto sentimiento de culpa. Paso algún tiempo hasta que me di cuenta que ese sentimiento de culpa ya no estaba más, por qué después de coger seguíamos platicando del tema sin mayor problema, hasta que llegó el día en que me dijo, vamos a hacerlo, aunque ella decía que encontrár un tipo con la verga más grande que yo sería complicado, ya que mi verga mide 19cm y es de buen grosor, yo le dije que seguramente habría muchos. El tiempo pasó y un día al estar buscando en X antes tw "verga grande" di con el perfil de un tipo de nuestra ciudad, las fotos me dejaron pasmado, se veía impresionante, le mostré las fotos y ella no pudo ocultar su emoción, me dijo que quería conocerlo, pero me dijo que solo sería conocerlo y quizá que él le mostrará la verga en el camioneta, para ver si era de verdad y de ser así en otra ocasión iríamos al hotel. Después de algunas semanas de intercambiar mensajes al fin pudimos acordar una cita; le pedí a ella que se vistiera provocativa, se puso un vestido negro entallado, que dejaba ver el contorno de su cuerpo, una tanga negra que se perdía entre sus nalgas, medias con banda de encaje y unos tacones rojos muy altos. Pasamos por "Carlos" en una conocida estación de metro y nos dirigimos a una calle que muchas veces usamos para coger por qué sabíamos era poco transitada. Comenzamos a platicar y en seguida busque que la plática se dirigiera a lo sexual, le decía a Carlos que si le parecía guapa Bere, que se acercara a verle las piernas, que tenía un culo muy rico y que era bien caliente, que si la ponía bien caliente, le iba a dar el mejor palo de su vida; comencé a acariciar las piernas de Bere y su vagina mientras conversábamos con Carlos, le pregunté a el si quería acariciar las nalgas de Bere a lo que respondió inmediatamente que si, le dije a ella que bajara el asiento por completo y se pusiera en 4, encendí la luz y levanté la parte de atrás del vestido y dejé que Carlos viera el rico culo de Bere enmarcado por esa tanga de hilo que sin duda ya se notaba completamente empapada, el acerco sus manos y comenzó a acariciarle las nalgas, pude notar que sus manos eran grandes y sus dedos gruesos, ví la cara de Bere ruborizada en ese momento y empezó a apretarme la verga por encima del pantalón, de repente ella emitió un leve gemido y apretó con fuerza mi verga, pude ver entonces que Carlos ya pasaba sus dedos por encía de la vagina de Bere, lo dejo unos par de minutos y me dijo en voz baja, dile que me la enseñe; enseguida se lo pedí, "Bere te quiere ver la verga, quiere ver lo que se va a comer" ella se incorporo y volteo hacia Carlos, el desabrochó su pantalón y bajo de un golpe pantalón y boxer, pude ver una verga enorme, quizá unos 22 cm, morena, muy gruesa, casi diría que el doble de la mía, con las venas muy marcadas, muy cabezona, era un glande ancho como un hongo, se notaba que era la parte más gruesa, pero el tronco solo era un poco menos grueso, era una verga muy estética parecía un molde de sexshop, a la que le colgaban unos huevos enormes, de la cabeza ya le escurría líquido preseminal, no puedo negar que ver esa verga me exito demasiado, senti una sensación extra, mi ano se apretó y mi verga comenzó a punzar. La expresión de sorpresa de Bere, paso a la de calentura que hace años no veía, le dije que se la acariciara, y sin más comenzó a masturbarlo, sus manos se veian diminutas mientras acariciaba esa vergota, le acariciaba los huevos y volvía a agarrar esa verga de la base para contemplar su tamaño, comencé a escuchar gemidos de Bere, era tanta su exitacion. Comencé a acariciar su vagina, hice a un lado su tanga y comencé a lamer en esa posición incómoda su clítoris, le dije mamasela mi amor, y me incorpore para verla tratar de introducir esa descomunal verga en su boca, comenzó por chuparle los huevos, sin duda le habían llamando la atención desde que los vio, poco a poco subió con su lengua para lamer la cabeza e introducirla a su boca, solo podia meterse la cabeza y con dificultad, pero lo disfrutaba completamente, estuve admirando un momento más, y le pregunté ¿Quieres que te la meta? Y me contestó "si, por favor", le pedí que esperara a que llegáramos a un motel (kinky) para que pudiera ver bien el espectáculo, comencé a manejar y ella se puso de espaldas a Carlos colocando su verga entre sus nalgas e irse tallando en ella, me confesó después que ahí tuvo su primer orgasmo y pudo sentir como escurrió los huevos de Carlos. A pesar de tener tremenda herramienta me sorprendió la timidez de Carlos, que solo se limitaba a contestar en voz baja, "si que rica estás", " que rico culo tienes", a las preguntas de mi esposa sobre si le gustaba y si se la quería coger. Llegamos al motel, no recuerdo exactamente como entramos ni como pague, ni siquiera que tipo de habitación pedi, estaba en trance, solo recuerdo verlos bajar de la camioneta y comenzar a subir hacia la habitación, inmediatamente subí tras de ellos no quería perderme ningún detalle. Estaba haciéndome a la idea de lo que estaba por suceder, cuando recordé que no traía condones, y en ese momento me di cuenta que Carlos saco una caja de Magnum XL, lo cual me hizo recordar lo que había visto unos minutos antes.
No perdieron el tiempo, Bere rápidamente se quitó el vestido quedando solo en tanga y medias, Carlos hizo lo propio y se quitó la ropa también, su verga estaba tan dura como la había visto en el carro, pero en la luz de la habitación se veía más impresionante, pude ver cada detalle de lo que Bere mi esposa, el amor de mi vida, mi cómplice, iba a comerse. Ella se inco frente a Carlos y volvió a mamar con intensidad esa verga, escuché los primeros gemidos de Carlos, pude ver a mi hermosa esposa en todo su esplendor, lamiendo sus huevos y disfrutar cada centímetro con su lengua, nunca la había visto más sensual que en ese momento. Mientras pasaba su lengua por ese enorme glande, volteo a verme, y me lanzó esa mirada que solo algunos afortunados hemos podido presenciar, esa mirada llena de lujuria, sensualidad y perversión; con su dedo índice me indico que me acercara, yo que me encontraba ya desnudo masturbándome,sentí un escalofrío y me acerque a ella y me puse de rodillas a su lado, chupo fuertemente la verga de Carlos, pude escuchar el chasquido y volteo a besarme, ha sido uno de los besos más apasionados que nos hemos dado, pude sentir el sabor a verga y lubricación de Carlos, nunca había sentido mi verga tan dura ni los huevos tan tensos, quise estrujarla contra mi cuerpo lo más fuerte posible, la tome de las nalgas y pegue mi verga a su cuerpo y la dejé escurrir en su piel. Me incorpore y comenzó a chuparnosla alternadamente, de pronto de la manera más espontánea, comenzó a decirme las cosas con las que tanto yo había fantaseado pero que jamás platicamos a detalle, "¿ya viste el tamaño de su verga?" "está muy gorda" "me encanta lo cabezona que está" "¿Vas a dejar que me abra con su vergota?" "Ya la quiero tener adentro", sabía que en ese momento ella ya estába totalmente caliente y entregada al momento; yo solo atiné a decirle, si amor está muy gruesa, te quiero ver venir en esa verga. Comenzó a jugar con nuestras vergas y froto mi glande contra su glande, sentir la cabeza de su verga frotarse con la mía, fue una sensación deliciosa, tuve que hacer un esfuerzo por no venirme en ese momento. Le pidió que se sentará en el sillón y se puso en cuatro para seguir chupandosela, yo me puse detrás de ella, hice a un lado su tanga y comencé a comerle el culo y lamer su vagina, comencé a frotar mi verga en su vagina, ella se empujaba hacia mi tratando de meterse mi verga, pero yo la detuve quería que sintiera esa verga así de primera vez. Se acostó en la cama y Carlos se puso entre sus piernas, mi esposa se veía hermosa, sensual, abierta de piernas para otro hombre más vergon que yo; me recoste a su lado y comenzamos a besarnos, ella tomo la verga de Carlos y comenzó a hacer algo que yo se que le encanta, jugar con su cabeza en su vagina, para ese momento la sábana de la cama estába empapada, la lubricación de mi esposa escurría desde su vagina hasta su culo, la había visto dejar empapada sus bragas muchas veces e incluso mojar sus pantalones, pero nunca la había visto escurrir de esa forma. Se detuvo y le dijo a Carlos "cojeme de perrito", se acomodo y Carlos se puso rápidamente el condón, puso su verga en la entrada de la vagina de Bere, y comenzó a meterla poco a poco, cabe mencionar que a ella le encanta comerse la verga despacio, saborearla poco a poco, disfrutar cada centímetro; Bere gemía intensamente, Carlos que hasta ese momento se había mantenido serio, limitado a sus gemidos, se transformo, comenzó a decirle, "¿Te gusta mi verga?", "que rico aprietas" "cómetela toda" "que rico culo tienes", rápidamente la verga de Carlos comenzó a llenarse de una lubricación blanquecina, hasta que entre el lento mete-saca, toda la verga de Carlos desapareció dentro de mi esposa, la cara de Bere era inexplicable, ruborizada al máximo, perdida en el placer, gimiendo como una perra en celo, comenzó a decirme "que rica verga tiene" "me voy a venir en su vergota papi" "mi amor qué gorda está, siento que me parte" , ella se movía de atrás hacia adelante, hasta que el climax llegó, un orgasmo intenso que estoy seguro lo escucharon en todo el motel, un orgasmo que yo solo le había escuchado con el uso de un potente vibrador, mi verga y las múltiples fantasías; pude ver su culo contraerse y ella dejarse caer entre lágrimas y risas sobre la cama. Carlos también había terminado, vi salir esa vergota de mi esposa y el condón lleno de semen. Carlos se hizo a un lado para retirarse el condon y yo seguí besando a Bere y diciéndole cuánto la amaba. Pasaron algunos minutos y la verga de Carlos seguía durísima (después me confesaría que se tomó un sildenafilo, minutos antes de vernos) yo que estaba pensando penetrar a Bere me hice a un lado y los dejé continuar, el se recostó en la cama y rápidamente ella se subió en el, comenzó a besarlo intensamente, debo confesar que hasta ese momento no había experimentado celos, como si lo hice al verlos besarse, pero rápidamente lo olvide al ver la verga de Carlos recargada en el culo de mi esposa, sus huevotes colgando y sus manos abriendo sus nalgas, una vista espectacular, trate de masturbarme lo más suave posible para no venirme, quería esperar. Bere comenzó a moverse sobre la verga y me dió miedo que se la metiera sin condón, así que tome un condon y me dispuse a ponérselo, fue muy exitante agarrarle la verga, dentro de mi lujuria aproveche para masturbarlo unos segundos, una vez que estaba listo, yo mismo puse la verga en la vagina de mi esposa y la dejé sentarse poco a poco, comenzó a cabalgarlo como solo ella sabe, yo me pegue a ella y pegue mi verga a su culo, me agache y comencé a lamer su rico culo y otro orgasmo vino, está vez sentí las contracciones en mi lengua, sentía el olor a su sexo, el olor del culo y la vagina de Bere y de la verga de Carlos, sentí un deseo de acariciarle los huevos y lamerlos, Bere volvió a verme con esa mirada pícara y me dijo "¿Estás disfrutandolo?". Cambiaron de posición, ella boca arriba y el entre sus piernas y por fin pude ver al verdadero carlos, le metió toda la verga a Bere y comenzó a bombearla de forma vigorosa, apretaba sus tetas, le decía que estaba riquísima, que rico se la mojaba, que le encantaba lo caliente que era, me volteo a ver y me dijo "ya viste como se la come toda" "que apretada está" "quisiera sentirla sin condón", acerque mi verga para que mi esposa me la mamara, me la chupo fuerte y ahogo sus gemidos con ella, otro orgasmo vino, está vez con un fuerte squirt, Carlos levanto sus piernas sobre sus brazos y comenzó a darle fuerte, por fin pude ver lo que había estado soñando, los enormes huevos de Carlos chocando contra las nalgas de Bere, su vagina estaba completamente dilatada, muy abierta mojadisima, acaricie su culo y los huevos de Carlos, el bombeo se hizo más intenso y nuevamente volvieron a venirse, Carlos se salió de Bere, y ella que aún parecía estár en medio de un largo orgasmo, abrió las piernas para mí, sin pensarlo dos veces la penetre, no puedo olvidar esa sensación que solo quienes han penetrado a su mujer inmediatamente después de que una vergota, una verdadera vergota ha estado en ellas, está sensación de sentir su vagina más grande, abierta, en segundos me vine muy fuerte llenandola toda de mi leche caliente, sentí mis huevos tensarse intensamente y mi verga punzar dentro de ella, Bere se vino conmigo una vez más, poco a poco pude sentir como los espasmos de su vagina iban haciendo que poco a poco volviera a apretar mi verga. Escribo esto con la verga en la mano sin dejar de masturbarme con el recuerdo. Después de recuperarnos platicamos un poco de todo los 3 y Carlos no dijo que tenía q retirase, nos despedimos y acordamos vernos nuevamente, pero eso será otra historia.
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