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Historias y Relatos Swinger
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Primera experiencia
Primera experiencia
Somos un matrimonio tranquilo en lo que cabe, ella 42 pero parece de 30, es delgada, piernas bien torneadas, un hermoso trasero paradito, estatura media, piel blanca y cabello negro lacio, ojos miel que llaman la atención de muchos hombres, trabajamos juntos en nuestros negocios por lo que la convivencia es tan estrecha que a veces fantaseamos con cambios de roles, en la intimidad somos bastante intensos los dos, al menos 2 veces al mes procuramos escaparnos a un motel de nuestra preferencia en nuestra ciudad donde invariablemente jugamos a que estamos en una infidelidad consentida, ella se arregla de lo más sexy, le encanta modelarme los atuendos que compramos y a mí me excita tremendamente imaginar que está con alguien más, al principio de nuestros juegos a ella le costaba aceptar que le exitaba la fantasía de ponerme los cuernos, pero con ayuda del tiempo y de algunas copas de whisky, todo fue aflorando de forma natural hasta que empezó a darle rienda suelta a sus fantasías a tal grado que una de las que más le exitaba es la de ser prepago por una noche, la primera vez que compartimos con un single fue muy excitante y divertido, ya que era un amigo de una página de contactos donde se desvivía en elogios para ella, por lo que decidimos invitarlo a un bar para conocernos y de la plática decidir si dábamos el paso a nuestra primera experiencia, pactamos mi esposa y yo que lo conoceríamos en el bar, tomaríamos unos tragos para romper el hielo, con el pacté que durante la reunión la invitará a bailar para que ella estuviera más cerca y pudiera sentirse en confianza y así paso, después de conversar trivialidades de la vida, yo me paré al baño y le hice una seña a nuestro amigo para que aprovechara la oportunidad de bailar y estar más cerca de ella, tarde un poco, para darle oportunidad de que bailaran al menos dos canciones y al salir del área de baños vi como bailaban muy cerca y el le hablaba al oído, al ver que la tenía tomada de la cintura sentí esa sensación de celos y exitación al mismo tiempo, pero para ser honesto el morbo me ganó, regresé a la mesa y creo me tomé mi copa de un solo trago, ellos todavía bailaron una tercera canción y el la tomaba por la cintura desde atrás como si fueran novios, yo estaba comenzando a tener una erección de ésas que terminan por provocar dolor, terminó la canción y regresan a la mesa muy amistosos, la señal que mi esposa y yo tenemos para saber si damos el siguiente paso es que yo le pregunto al oído y ella sin contestarme debe quitarse su tanga ahí mismo y dármela en la mano, pues así lo hizo, cuando tomo mi mano para darme su tanga, casi exploto de la emoción, por fin iba a presenciar a mi mujer disfrutando con otro hombre, el corazón me latía a mil y nuestro amigo preguntó si podían seguir bailando, pero ella le contestó que prefería bailar en otro lado, salimos del lugar y nos dirigimos al motel, en el camino comenzaron con algunos toques y besos, yo apuré el paso y llegamos al lugar, escogimos la habitación con jacuzzi ya que es bastante amplia y cómoda, al llegar subió primero ella las escaleras enseñándole a nuestro amigo que estaba dispuesta a todo, ella llevaba una minifalda negra y un top de animal print que la hacen ver deliciosa, para ese momento yo estaba entendiendo que por fin se convertiría en una hotwife como tantas veces lo habíamos fantaseado, nos instalamos y comencé sirviendo una ronda y proponiendo jugar verdad o reto para ir poniendo castigos y aumentar la exitación que ya de por sí teníamos, comenzó la fiesta primero fueron castigos leves y pronto subimos el tono, el primer castigo intenso fue que ella tenía que sentarse en las piernas de él con las manos atadas y arriba durante un minuto, mientras que el podía acariciarla a su antojo, eso se puso color de hormiga, el parecía pulpo y ella lo disfrutó muchísimo, yo que estaba de frente a ella veía como estaba empapada, el segundo castigo que subió de tono implicaba que yo le hiciera un oral de un minuto a mi esposa por supuesto y uff creo que tuvo dos orgasmos, enseguida le pregunté si estaba lista y me contestó inmediatamente con un beso diciéndome “tu estás listo?”, le dije que claro que sí y me dijo pues entonces sientatey disfruta cómo se cogen a tu mujercita, hoy voy a ser la puta de otro, primero quiero que me coja el sólo, nuestro amigo al escuchar a mi esposa se lanzó a ella y comenzó dándole un oral a ella, se volvió a venir en su cara, enseguida ella le quitó el pantalón y vaya sorpresa para mi esposa, era bastante grande ella se lo empezó a mamar, de vez en cuando ella me volteaba a ver como para serciorarse que lo estuviera disfrutando, yo estaba extasiado, esas miradas de tu mujer cuando está disfrutando con otro, son de lo más morboso, cambiaron de posiciones durante unos cuarenta minutos para terminar le mi hermosa y ahora liberada putiesposa me pidió permiso para que su amigo terminara dándole sexo anal, esa era una de nuestras reglas cuando fantaseabamos, la entrada trasera sólo es mía a menos que me pidiera permiso, el solo hecho de que mientras era penetrada me lo pidiera, hizo que me viniera a chorros, ella asumió que era un sí mi respuesta y le pidió a su amigo que se quitara el condón y se viniera en su puerta prohibida, se me volvió a parar de inmediato y nuestro amigo no aguanto ni 5 minutos, ya que mi esposa es súper estrecha, terminaron, nuestro cómplice se dio un baño y se marchó, en otro relato les cuento lo que siguió después, como adelanto puedo decirles que nos amanecimos sin parar hasta que tuvimos que dejar el motel por falta de tiempo, espero no haberlos aburrido
Saludos J y S
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