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Cogiendo a Julissa
Esta historia sucedió hace unos años cuando era estudiante de universidad veinteañero y me gustaría compartirla. Cambie unos nombres por mayor seguridad.
Antes que nada comento un par de cosas sobre mí, yo era en aquel entonces hijo único de una familia cómoda económicamente y como todo me lo daban a manos llenas me dedicaba al desmadre completo. Cuando reprobé en mi primer intento universitario y después de muchos regaños mis papas decidieron darme chance de entrar en otra escuela pero con condiciones. La condición era que esta vez iba a vivir en una pensión (anteriormente tenia un depa), sobra decir que no me agradó la idea pero como estaban las cosas decidí aceptar cuanta condición me pusieran.
Me llevaron a una casa de pensión que parecía vecindario, cuartos juntos uno de otro. En mi cuarto tenia a un lado a la dueña de la casa, Doña Juani y del otro lado un cuarto que no tenia ni idea de quien lo ocupaba, el resto de los cuartos eran de un maestro, una chava que estudiaba enfermería y un vendedor de seguros que se ausentaba constantemente según me entere después. etc etc. Mis papas me recomendaron hasta el cansancio y nuevamente me sentenciaron, ya saben como son los papas.
Al segundo día ya conocía a un par de inquilinos ya que todos comíamos en la misma mesa, que era amplia, y un día un nieto de Doña Juani que estaba a mi lado me hizo un comentario:
- ya va a venir la Julissa.
- Quien es la Julissa - le pregunte
- una chava de dudosa reputación que usa el cuarto que esta al lado tuyo.
- ¿¿¿¿¿¿???????
el niño tendría unos 8 años pero obviamente su comentario estaría basado sobre lo que se rumoraba en la casa. Para no hacerla mas larga la mentada Julissa resulto ser una chava que estudiaba en otra escuela particular, tenia una figura regular, no se caía de buena pero tampoco estaba despreciable, caderas y nalgas regulares, pechos medianos y era un verdadero desmadre, me lleve muy bien con ella desde el principio y supe muchísimas cosas que no se ven muy comúnmente en las mujeres.
Supe que tenia un novio que era ganadero y la amenazaba que el día que ella le pusiera el cuerno, este chavo iba a agarrar su pistola y echarse a los dos, pero la chava esta le valía, pues como el novio se ausentaba siempre salía con 2 o 3 chavos y se iba a la disco, a veces me comentaba que se pegaba sus calentadas con los 3, pero que ya cuando los veía muy calientes los dejaba.
Yo me decía: - Pinche vieja loca, teniendo un novio con pistola todavía sale con sus pendejadas.
Varias veces vi venir a la Julissa con sus copas de más, a veces cuando llegaba muy noche y me veía trabajando, me dejaba su lata de cerveza a la mitad o su caribe cooler,
- Para que te sea leve, -me decía y se iba a dormir.
La Julissa era aventada pero no soltaba las nalgas a la primera, y los chavos que salían con ella llevaban tiempo queriendo cogersela, pero ella solo los calentaba y se las ingeniaba para mantenerlos a raya.
Una noche que ya estaba acostado la escuche entrar, serian las 12 de la noche. A los pocos minutos me tocaron a la puerta, salí y era ella hablando en voz baja:
- Dile a esos idiotas que ya se larguen que no me van a coger hoy
La Julissa venia bien jarras y hacia esfuerzos por no caerse. Temiendo que Doña Juani se diera cuenta le seguí la corriente y le dije que se fuera a acostar. Pero además de ebria estaba necia, insistía que fuera a correr a los chavos que la seguían esperando afuera, total que a las cansadas nos fuimos a asomar a la ventana y vimos a 3 chavos que ya se estaban subiendo a su coche, una vez mas la Julissa los dejo calientes.
De regreso la llevé sujetándola a su cuarto y me decía, - me dejaron bien caliente los pendejos pero que se chinguen, si me quieren coger que les cueste. Yo la verdad ya me estaba calentando y empecé a tener una erección, por un segundo pensé en empezar a fajarla, pero recordé la sentencia de mis padres y pensé que si la señora se daba cuenta no me la iba a acabar cuando mis jefes se enteraran.
Así que controlando mi calentura la deje en su cuarto y le dije que se durmiera, me regrese al mío y antes de ponerle pasador a la puerta algo me dijo que no dejara el pasador, Así que solo deje la puerta pegada sin cerrar, yo andaba en short y playera sin mangas, así que me acosté y todavía escuchaba los pisotones de la Julissa cambiándose
- Se va a pegar un madrazo -pensé.
Cuando ya casi me entraba el sueño de nuevo, de repente escuche la puerta abrirse, al voltear alcance a ver la figura de la Julissa y en menos de que pudiera reaccionar me empezó a dar una mamada que hizo que se me parara en segundos!!
Yo estaba entre sorprendido y feliz, la vieja que aquellos weyes se querían coger había llegado solita a mi cama y completamente desnuda.
Julissa se veía que era una experta mamadora, subía y bajaba su boca rápidamente y a la perfección. Con su mano se agarraba de mi verga, Julissa mamaba, lamía y engullía toda mi verga. Yo agarraba su cabeza y le hacia mas presión. La mamada era de lo más deliciosa. De repente se levantó y me montó, mi short apenas si estaba enrollado, quise quitármelo pero Julissa estaba hambrienta de verga, sin decir nada se montó guiando mi pene con su mano y se la metió de inmediato.
Yo tenia la verga a mil por hora y le agarraba las nalgas, mientras lenguetaba sus pechos.
- Pinche Julissa eres bien puta - le decía
- te gusto?
- Me gustas por puta, cabrona!
- ay papito dime mas!
- Eres bien pinche puta! -le dije mientras agarraba sus nalgas con fuerza empecé a sentir que se le mojaba la panocha, tanto que sentía mi verga empapada.
Estaba cogiendome de lo lindo a la Julissa cuando hizo una pausa y levantándose ligeramente vi que tomaba mi verga de nuevo, pensé que se estaba acomodando, pero no fue así, una vez que se acomodo me dijo:
- Por el culo es mas rico papito!
Yo no lo podía creer, hay chavas que tardan en soltar las nalgas, y algunas nunca aflojan el culito, pero esta era ella misma la que se estaba ensartando mi verga por atrás.
La lubricación que había dejado en mi pene ayudó a que en poco tiempo entrara y saliera con gran facilidad. Julissa estaba calientísima gimiendo de placer, y yo ni se diga, disfrutando de un rico culo que sabia hacer bien su trabajo. Le apretaba las nalgas y trataba de besar sus pechos, los cuales me era difícil lamer porque Julissa subía y bajaba con rapidez.
Fue tan intensa aquella cogida que rápido empecé a sentir que me venia:
- Quieres que te suelte mi leche en tu culo?
- Si papito, suéltamela toda, quiero sentir tus chorros
- Cógeme papi, cógete a esta puta que se quieren coger varios
No tardé en descargarme a chorros y esa vez fui yo quien no pudo evitar gemir mas fuerte, quedamos unos segundos moviéndonos cada vez con menos fuerza mientras Julissa me lenguetaba el oído y me decía - Papi que rica verga tienes.
Me quede unos segundos jadeando y respirando agitadamente y cuando menos me lo espere Julissa dio un salto de la cama y se fue. Me dejo todo asombrado y pendejo, así como entro a coger se había ido. Hice un poco de tiempo y después salí a los baños a lavarme.
Regrese a mi cuarto y note que todos seguían dormidos, mi verga ya estaba parada de nuevo y me fui a acostar todavía calenturiento, pensando en la riquísima cogida que había tenido sin planearlo y sobretodo cuando se suponía que mis papas habían buscado la casa para que asegurarse que yo me portara bien y me dedicara a estudiar.
Al día siguiente me levanté a desayunar, cuando llegué a la mesa saludé y todos los demás respondieron, incluyendo Julissa. Me senté a su lado y note que ella ya casi terminaba.
De forma discreta y como si habláramos de cosas triviales me preguntó:
- Nadie se dio cuenta?
- No, conteste con la misma frialdad.
- Seguro?
- Si, seguro, me quede despierto un rato y nadie notó nada.
- Ok, pico de cera entonces.
Se levantó, dio las gracias y se despidió de mí con un beso en la mejilla.
- Te veo en la tarde, Hasta luego Doña Juanita, gracias por el desayuno.
Fin
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