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Compañera de trabajo
Nos la presentaron un día en la mañana como nuestra nueva compañera, el trabajo en el área de ventas, por su aspecto ya que no es muy atractiva, aún así en su presentación mencionó que es casada, su cabello siempre mal peinado, morenita, bajita con un poco de panza, nadie quiso ir con ella, pero alguien tenía que enseñarle de qué se trataba el trabajo, así que el que iba a estar con ella todo el día fue el gerente que no le quedaba de otra por ser el superior y dar el ejemplo.
Pasaron algunos meses, ya habíamos creado un grupo de trabajo en el cual estaba ya incluida, ya que como suelen decir aveces ella era la buena onda y un poco alburera (es de Guerrero), la que siempre tenía la disposición para las reuniones que teníamos saliendo del trabajo.
En una de esas reuniones me tocó en mi casa, vivía solo, estuvimos tomando, riendo, bailando, un momento excelente para el desestres del trabajo, todos se retiraron temprano, excepto ella que me dijo que quería seguir tomando y como yo también, fuimos a la tienda por otras cervezas, regresamos, seguimos platicando, conviviendo a gusto, hasta que en un momento le dije que me hacía falta un masaje, me dolía la espalda, ya que hacíamos viajes un poco largos y todo el día nos la pasábamos en carretera, ella me dijo que sí quería me podía tronar mis huesitos, le dije que se iba a enojar su esposo, todo esto en tono de broma, la verdad no esperaba nada mas, ni lo buscaba, ya que no me atraía mucho, le tuve que dar pie a la propuesta, aunque solo le dije que ahí en la silla, ella me dijo que sí quería que se me quitara que necesitaba estar recostado, le dije que bueno, pasamos a la recamara, me dijo que me quitara la camisa y que sí tenía aceite, le indiqué donde estaba, me recosté boca abajo, untó un poco en mi espalda y empezó con el masaje, en verdad sabía lo que hacía, notó que casi me estaba durmiendo de lo bien que me hacía sentir que dijo, bueno, ahora devuélveme el favor que también lo necesito, cuando menos me dí cuenta ya estaba su blusa en el suelo y el brassier desabrochado, no me quedó de otra que hacerlo, froté el aceite por su espalda, masajee un buen rato, creo que también le gustó como lo hice que también tenía los ojos cerrados como sí estuviera dormida, le dije que ya estaba bien porque sino se le iba a hacer tarde, vi el reloj, le dije la hora y me dijo que se iba a quedar así un momento que sí no tenía problema, le dije que no, siempre y cuando no tuviera problemas en su casa, sólo hizo un gesto de aashh, y me dijo, ven acuéstate a un lado, creo que al paso de las cervezas también lo necesitaba, me subí a la cama a un lado de ella, pude ver como salían sus tetas que aún no se cubría, y también pude notar que sobresalía un poco un redondo culo, al cual nunca había prestado atención.
Creo que nos quedamos unos minutos dormidos así, desperté y miré el reloj, le dije la hora y sólo atinó a decirme que sí ya quería que me fuera, le dije que por mi no había problema, pero que no me metiera en sus problemas sí ella se los llegaba a causar, me empezó a platicar un poco de sus problemas, la escuché unos minutos así acostada como estaba, aún sin cubrirse, y yo sin camisa y boca arriba, notó que no dejaba de verla y ella me dijo que nada mas no se me fuera a antojar ya que nunca le había sido infiel a su esposo, le dije que tendría mucha suerte, reímos, hizo un movimiento para acomodarse de lado pero se le resbaló la blusa y me dejó ver un momento su teta, tenía un pezón grande y obscuro, no dijimos nada, creo que la excitación se mostró por debajo que ella lo notó, no le echaré la culpa al alcohol, y nunca me iba a arrepentir de lo que pasara, me dijo que sí ella había causado eso, a lo que asentí con la cabeza, luego dejó libres sus tetas a la vista y me preguntó que sí había sido eso lo que vi, pfff, no resistí mas y puse mis manos en ellas, las acaricié, dirigía a chuparlas cuando tajante me dijo que sólo era por el alcohol, que tal vez nos íbamos a arrepentir al día siguiente, a lo que contesté lo que ya había pasado por mi cabeza, y en ese momento me dirigí a sus tetas a mamárselas, eran grandes al igual que sus pezones, la escuché gemir con un tono ahogado, cuando tomó mi cabeza y nos mezclamos en un cachondo beso, nuestras lenguas se enredaban, mordíamos nuestros labios mientras con mis manos le masajeaba esos jugosos melones, empezamos a quitarnos los pantalones, el uno al otro, en cierta forma con desesperación, queríamos sentir nuestra piel desnuda, cuando su pantalón cayó al suelo solo con su bikini blanco, empecé a frotar por encima, estaba empapada, se notaba a simple vista, y dijo ya vez como me pusiste?!, nos abrazamos, recorrimos nuestros cuerpos con las manos y labios, hasta que llegué en medio de sus piernas hice a un lado su ropa interior y empecé a probar su néctar, ella frenética se deshizo de ella en un instante y me invitó a seguir,abrí sus labios vaginales de una peluda pucha, me entretuve en su clítoris, metí un dedo, después otro, entraba y salia sin dejar de chuparla, estuve así por un rato hasta que cerró las piernas conmigo en medio, estaba llegando a un orgasmo, su respiración estaba muy agitada, y me dijo que era su turno, bajó mi boxer y saltó frente a ella mi verga, la mamó en un principio suave, pasaba su lengua por la punta, hasta que se la metió con movimientos cada vez en aumento, paramos para acomodarla, me dirigí hacía ella, abrí sus piernas y de un solo golpe entró toda, su expresión en ese momento es indescriptible, abrió su boca y sus ojos con mirada de placer, me jaló hacia ella y empezamos en un va y ven, me enredó con sus piernas, me decía que ya necesitaba sentir eso, que no la atendían, cuando la puse de perrito me dijo que esa era su posición favorita, que la podía coger así cuantas veces quisiera, se la enterraba toda, la nalgueba y ella solo gemía, era una escena fantástica, no lo podía creer, la tenía tomada por la cadera y ese culo que nadie quiso era mio, estuvimos un buen rato entrando y saliendo de su húmeda cueva, cuando me venía le dije que dónde lo quería, se quitó rápido, y se dio la vuelta para mamárlo y vaciarme en ella, no derramó nada, quedamos rendidos, nos acostamos sudados, ahora sí ya era tarde, se vistió y le agradecí tan magnífica cogida,ella solo me besó y me dijo que la acompañara a la puerta, creí que algo pasaba y eso fue, se despidió de mi diciendo que al otro día estaría ahí temprano nuevamente y volverlo a repetir, claro sí yo quería, y cómo rechazar tal oferta con lo vivido momentos antes, así es que al otro día puntual llegó para otra cogida espectacular.
Seguimos así por unos meses, era un "secreto" entre nosotros, un día renuncié y dejé de tener contacto con ella, hasta que por cosas del destino nos volvimos a encontrar y a veces volvemos a revivir esos momentos, o simplemente cachondeamos por whatsapp...
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