Historias y Relatos Swinger
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Verde 10 de mayo verde
cierto día en una plática cualquiera platicamos acerca de las drogas, que después de 11 años de relación escasamente habíamos tocado el tema, Marlene me decía que solamente había probado la cocaína y no sintió gran cosa pues decía... "no era para ella" y yo sí probé algunas sin clavarme ni nada, sólo por el deseo juvenil de experimentar; Marlene me dijo que quería probar la marihuana y quedó sólo allí. Al día siguiente cerca del trabajo conseguí un poco de esta hierba con la cual hice dos pequeños cigarritos. Después de dormir a los niños salimos al patio de servicio del departamento y encendimos uno de esos "churros" y no hubo gran sensación más allá del adormecimiento de la lengua, insistí para probar el otro y ella accedió, ya con la sustancia a tope nos dirigimos a la habitación donde después de reír como locos aproveché su buen humor para quitarle el pequeño short que llevaba y comencé a darle con la legua a través de tu rayita buscando su clítoris, mi lengua estaba un poco torpe pero igual funcionaba, ella levantaba más las piernas y la cadera y eso sólo lo hace cuando quiere que le de un buen beso negro, yo como soy débil accedí y comencé a mamarle su pequeño culo entre esas dos grande y carnosas nalgas de las fotos y empecé a dedearla con dos dedos por agujero, seguía lamiendo su deliciosa raja y seguí metiéndole dedos por el culo hasta llegar a 4 pero hasta el fondo y Marlene sólo gemía y decía que le diera más; de pronto pausó y me dijo "quiero que me cojas" entonces fui al refrigerador y saqué un pepino de buen tamaño y se lo introduje por su conchita, al principio se quejó un poco pero después lo devoraba ávidamente mientras seguí dedeando su culo y ella abría sus nalgas para que entrara más. ya después desenfundé mi verga y se la metí de un sólo golpe, la sensación de su panocha fría fue excepcional, ella gemía y me pedía que le dira más y más duro y comenzó a gritar, busqué el pepino, le puse mucho lubricante y se lo fui insertando lentamente en el culo mientras ella decía que no pero abría sus nalgotas para que entrara, la jalé hacia mí y la obligué a cabalgar con mi pene dentro y el pepino en el culo. NO tardó mucho en venirse, fatigada, aún adormecida por el efecto narcótico de la marihuana y me dijo "por mucho es el mejor sexo que he tenido en mi vida". Es reconfortante que después de 11 años la pasión siga entre nosotros, que exista mucha comunicación, deseos de complacer a la pareja y de compartir. Espero les haya agradado la historia. Saludos.
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