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EN EL CENTRO NOCTURNO
Desde hace varios días le venía insistiendo a mi marido que quería ir a un centro nocturno para hombres en la población de cercana a mi pueblo. Varios fines de semana esperamos hasta que anoche fuimos. Cuando llegamos, estaba atiborrado de hombres y unas cuantas mujeres que trabajan en el lugar. La mirada de muchos se posesionaron sobre mi persona y mi esposo escogió un lugar, cerca de la pista de baile.
Pedimos la cubeta de cerveza y poco a poco empezamos a tomar, de pronto mi esposo llamó a una de las bailarinas y me hizo un tabledance, pero acá se acostumbra que te sientes y te bailen sobre ti. El roce de los pechos de la chica me calentó y sus nalgas también, pero sobre todo la mirada de todos los extraños que con asombro y lascivia nos veían a la bailarina y a mi. En un principio no quería tocarla pero mi marido tomó mis manos y así acaricié sus pechos y sus nalgas. Eso me calentó. Cuando le tocó a mi esposo no se quedó con las ganas y exprimió a la chica que le bailaba y ella me sonreía cada vez que levantaba sus nalgas a la altura del pecho de mi esposo que rebosa tocándola.
Cuando le bailaba la mujer a mi esposo aproveché para barrer con la mirada el lugar y vi a un chico como de 25 a 30 años que bailaba con su playera en mano y su torso se veía muy marcado. Sentir la mirada de todos me excitó demasiado cuando de pronto sentí las ganas de ir al baño. cuando atravesé todo el pasillo con claridad escuché los piropos y uno que otro intento de tocarme. Eso me espantó un poco ya que mi marido estaba atento al baile de la pista y me dejó ir sola al baño. Al salir del baño, sentí ví como el chico de torso desnudo me miraba y yo le sonreí con discresión. Seguimos tomando la otra cubeta de cerveza y mi marido medijo que si nos retiraramos, ya que eso era el trato ver el baile y despues retirarnos. Pero me di cuenta que el muchacho me miraba insistentemente y despues de varios bailes le dije a mi esposo que iba al baño otra vez. El n me acompañó así que atravesé el lugar de nuevo con la mirada de todos lo hombres ahí. Al salir del baño, sentí como una mano me sujetó con firmeza de la cadera y me puso contra la pared, mi reacción iba ser violenta, pero me di cuenta que era el joven de torso desnudo que me había jalado y de inmediato me empezó a besar, su olor a cerveza me calentó y yo me dejé manosear por él, me restregó su miembro abultado en el pantalón y me siguió besando como un poco desesperado, su cuerpo estaba sudado, por el calor del lugar, en eso agarra mis pechos con una mano y con la otra me busca el sexo que ya estaba mojado entre el nervio, el miedo y su presencia. Me mira de arriba a bajo y sin decir nada me volteó y puso mis manos como si me fuera a revisar como lo hacen los policías y me empezó a apretar los pechos con fuerza, sentí como su mano empezó a bajar por mi espalda y de pronto me agarra y me voltea con él en sus brazos y con su espalda apoyado en la pared y me empieza a desabotonar la blusa que llevaba. En ese momento me di cuenta que varias miradas ya no estaban fijadas en el baile de la pista sino en lo que me hacía el joven. Busqué la mirada de mi esposo y lo encontré sonriendo al ver cómo me tenía el fulano entre sus piernas y brazos. De pronto me apartó y se sacó un condón al mismo tiempo que se la puso, me puso otra vez contra la pared y me bajó los pantalones y sentí como con sus manos abrió mis glúteos y me metió su rica verga en la vagina lento pero firme y sin parar, una vez que estaba todo dentro, empezó a bombear con ganas y me jaló hacia él y con una mano me hizo agacharme hasta tocar mis pies y eso hizo que le mostrara toda mi vagina, así me tuvo bombeando hasta que sentí que se vino, sacó su verga y cuando me incorporé, vi a mi marido entre los mirones y uno que otro se estaba masturbando. En seguida me visto y abrazado de mi marido, salimos del lugar muy satisfechos de lo que ahí pasó.
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