Sitio exclusivo para adultos · Comunidad privada · El NO se respeta

Historias y Relatos Swinger

historias reales de nuestros usuarios

Historias y Relatos Swinger

Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.


EXPERIENCIA RICA EN EL AGUA


Muchos sexólogos afirman que tener sexo en el agua es una de las fantasías más recurrentes de las mujeres y algunas tratan de llevarla a cabo, al menos una vez en su vida.

Mi amiga Susana, su esposo Axel y yo fuimos a pasar la tarde del sábado a un club con piscina de aguas templadas y como los tres tenemos una relación abierta desde hace poco más de un año, Alex es fiel candaulista y ella disfruta plenamente complacerlo, los alenté a que si lo deseaban, lo hicieramos allí mismo. La idea le encantó a Susy pero debimos esperar a que las pocas personas que estaban allí, se salieran de la piscina.

Promediando la tarde, en determinado momento nos quedamos los tres solos en el agua y Susy comenzó a masajearme mi miembro hasta que me lo puso duro como una roca, luego los tres nos dirigimos hacia uno de los bordes de la piscina, donde el agua nos llegaba casi hasta el cuello; ahí, Susana apoyó su espalda contra la pared, enseguida me acomodé entre sus piernas y luego que ambos nos quitáramos, o más bien, haciendo los trajes de baño a un lado, le coloqué el glande de esta verga morena entre sus labios vaginales. A continuación, se la empujé y mi herramienta se deslizó completamente hasta el fondo del coño de la esposa de Axel, luego la tomé por sus glúteos y Susana me rodeó con sus brazos y con sus piernas, quedando colgada de mí; además, el agua facilitó mucho para tener a Susy colgada todo el tiempo.

Así acoplados, comenzaron a coger con movimientos sutiles y mientras lo hacíamos, nos dábamos interminables besos de lengua, ya que en verdad, su esposo Axel estaba fascinado con lo que veía, además nadie estaba allí para vernos pero de haberlos descubierto, posiblemente pensarían que se tratara solamente de una pareja besándose apasionadamente. Así estuvimos algunos minutos hasta que la respiración de ambos se hizo un tanto más agitada y más sonora.

Con sus ojos semi cerrados y entre suaves jadeos, casi inaudibles para alguien que estuviera a más de dos metros de ambos, le dije a su esposo que estaba a punto de venirme y así lo hice, acelerando un tanto mi ritmo. Pese a la corrida, seguimos acoplados unos segundos más hasta que cesaron nuestros movimientos y permanecimos de pie, solo besándonos, luego Susy separó sus piernas y así, con Axel debajo del agua, observó cómo extraje mi miembro del interior de su capullo; en ese momento, vi como parte de mi semen se dispersaba en el agua.

A continuación, Axel le preguntó a su esposa si había logrado hacerla acabar y ella le respondió con un rotundo "por supuesto". Luego que me viniera, había seguido unos segundos más erecto, tiempo necesario para que Susy llegara pero ella evidentemente había tratado de controlar su orgasmo por temor a que alguien los escuchara. Luego de esto, ellos quedaron tremendamente relajados y media hora más tarde, emprendimos el regreso.



Regístrate y conoce mas historias