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Historias y Relatos Swinger

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Experiencia con una pareja madura

Este relato que narrare a continuación me sucedió hace ya algunos años, en el 2000 para ser exacto, desde muy chavo compraba a escondidas revistas eróticas y después me hice lector asiduo de la mejor revista de este género y llamada en aquel entonces “galería erótica” hoy por supuesto tiene otro nombre que quizá muchas personas de esta comunidad la conocen, leía los relatos y los anuncios de contactos que también eran muy pocos y honestamente, creía que eran inventados por miembros de la editorial, pues soy originario de un pueblo del estado de Veracruz llamado  Martínez de la Torre; y era muy difícil y hasta cierto modo pecaminoso hablar de sexo y por consecuencia al menos para mí, no eran del todo creíbles los relatos publicados; mas sin en cambio y para mi buena fortuna por cuestiones de trabajo me toco estar en la ciudad de México y un compañero me estuvo insistiendo de ir en compañía de otros compañeros a un bar lésbico-gay, pero que para fortuna también permitían la entrada a personas hetero y de mente abierta, el cual se encontraba en la zona de Garibaldi, (y digo se encontraba porque ya no existe); resulta que ya estando en el bar y con algunas cervezas encima, pues saben que dan ganas continuas de ir al baño, la verdad al principio me era algo incomodo pues cada vez que entraba al baño no faltaba algún tipo que descaradamente volteaba a verme el pene, pues era un solo mingitorio, mas sin embargo y como ya estaba algo alcoholizado pues no me importaba, aunque no falto alguno que se quería acomedir en ayudarme a sacudirlo o ha agarrarlo, me negué, pues la verdad me encantan y me prenden las mujeres (más aún si son maduras y conservadas), bueno, en una de esas tantas idas al baño, al regresar a mi mesa, sentí una mirada algo insistente, tome un trago a mi cerveza y comencé a buscar discretamente esa mirada, de pronto me tope con la mirada de una señora ya madura, muy atractiva y de un cuerpo bonito aun conservado para su edad, misma que al cruzar nuestras miradas me sonrío levantando su copa en señal de "salud", obviamente correspondí tanto al saludo como a la sonrisa, en un principio la vi sola y pensé que estaría acompañada por algunas “amigas”, venciendo mis temores me levante y me acerque a ella para invitarla a bailar, afortunadamente para mi, ella acepto, nos dirigimos a la pista y nadie dijo palabra alguna, por el tipo de música nuestros cuerpos se rozaron continuamente y la verdad me excite demasiado al sentir su cuerpo junto al mío  y pues de inmediato se me paro la verga, entonces empecé a tocarla discretamente, pues pensé en un momento que se molestaría, pero no puso queja alguna por el contrario creo que le agradaba porque se me repegaba con más insistencia, recuerdo que vestía una minifalda oscura con algo de vuelo por lo que esto me permitió bajar mi mano y tocar su rica almejita, pensé que me seria difícil, pero al dirigir mis dedos buscando hacer a un lado su tanga o algo por el estilo me encontré con que no traía nada por lo que me puse a acariciar esa rica y jugosa cosita, ella lo disfrutaba y yo sentía que el pene me explotaba; estaba tan caliente que poco falto para sacarme el miembro y ahí mismo penetrarla, creo que hubiese sido delicioso.

Estando en pleno agasajo, volví la mirada a la mesa de ella para ver si alguna de sus amigas la estaba esperando, pero mi sorpresa fue muy grande al ver a un señor también ya maduro, mismo que no perdía detalles y al verme me hacía señas, por lo que pensé que se habría terminado todo y que se pondría la cosa complicada porque se levanto y se dirigió directamente hacia donde estábamos bailando su compañera y yo, pensé en un momento que se armaría el pleito en grande pero para mayor sorpresa mía, el caballero se acerco a mí y me dijo al oído que lo que le estaba yo haciendo a su compañera a ella le encantaba y que siguiera haciéndolo que no había ningún problema, porque también a él lo calentaba y se retiro con dirección al baño, por lo cual yo seguí con las caricias debajo de la minifalda, creo que ella alcanzo algún orgasmo porque sentía como se aferraba por momentos a mí, tensando su cuerpo y su respiración se entrecortaba; al momento que tocaba por encima del pantalón mi miembro que casi se vaciaba, por las caricias que me hacía.

Estuvimos así un buen rato más y le agradecí su tiempo y compañía porque tenía que irme, pues entraba a trabajar antes de las 7 a.m. al día siguiente, más bien ese día pues ya eran cerca de las dos de la mañana, a lo cual me pregunto si podía acompañarme que quería estar conmigo, le propuse irnos a un hotel y me comento que tendría que consultarlo con su compañero y si yo aceptaba entrar los tres a un hotel, sin pensarlo y por lo caliente que estaba, acepte, salimos del bar, yo hasta de mis amigos me olvide  y no quise interrumpirlos porque ellos ya estaban bien acompañados con sus “amiguitas”, nos dirigimos a un estacionamiento cerca del bar donde ellos tenían su auto, al entrar al estacionamiento el señor se dirigió a mí y me pregunto:

-¿cómo te llamas?

-Carlos- Respondí.

-Bien Carlos-dijo- sigue acariciándola mientras viene el ballet y yo les echo aguas.

No tuvo que decírmelo dos veces; seguimos ella y yo besándonos y acariciándonos, ella bajo el cierre de mi pantalón y estaba a punto de sacarme el miembro cuando su compañero nos advirtió que venía el ballet, por lo que solo nos abrazamos para que el tipo no se diera cuenta, nos subimos al auto y nos subimos los tres a la parte delantera era un auto un poco antiguo así que el asiento de enfrente era una sola pieza por lo que cabíamos perfectamente los tres, saliendo del estacionamiento el dijo:

-Por mí no paren, síganle-

A lo cual le hicimos caso y seguimos con nuestras caricias.

De repente le pregunte – Oye y en realidad nos permitirán entrar a los tres en el hotel?

-Él respondió – No te preocupes vamos a ir al departamento de un amigo que no los presta, en algunas ocasiones y hoy nos lo presto-

-ok.- respondí- Pero debo comprar unos preservativos, no venía preparado-

Ese no es problema, nosotros traemos- respondió.

En un momento me incomodo y hasta pensé mal pero él me tranquilizo y me dijo.

-No pienses mal, no somos delincuentes, somos personas honestas que les gusta disfrutar, entiendo que desconfíes pero mira como la tienes a ella-

Y en efecto ella me besaba y me acariciaba el pene en una manera tan deliciosa que ya me importo poco lo demás.

Llegamos a una zona de departamentos y subimos, entrando al departamento él me señaló una habitación y me dijo:

-Ahí pueden continuar yo los espero aquí en la sala-

Nos fuimos de inmediato a la sala y en un abrir y cerrar de ojos nos quitamos la ropa y ya estábamos desnudos, como dije anteriormente ella era una dama madura pero con muy buen cuerpo y como ya estábamos calientes nos fundimos en un beso súper cachondo, inmediatamente hundí mi rostro en su rica y ya bastante mojada vagina y me di a la tarea de sacarle y tomarme sus ricos y sabrosos jugos, a lo que ella con una voz entrecortada me decía:

-Papi que rica lengua tienes, que rico me lo haces- Escuchar esas cosas me motivaban aún mas para seguir con el tratamiento oral que le daba -Así chiquito, así que rico, más, más, no pares por favor estoy gozando de lo lindo-

De repente sentí una mirada y volteé hacia la puerta, que por la calentura no habíamos cerrado y vi ahí al compañero de ella, estaba con los pantalones hasta el suelo y masturbándose, en un momento pensé que perdería la erección que tenía en ese momento, pero no fue así, por el contrario, me puse más caliente y le dije:

-Pásate y démosle placer entre los dos-

Él se acerco y me dio un condón, en ese momento ella me estaba dando una mamada de maravilla, el le pregunto a ella:

-Te gusta lo que te hace Carlos?

Ella saco mi miembro de su boca y le contesto:

-Lo hace de Maravilla, me tiene súper caliente y tiene una buena verga, gracias mi amor-

Mientras decía esto no dejaba de acariciarme el miembro, ella se recostó boca arriba y yo volví a hurgar con mi lengua su vagina al mismo tiempo que ella le mamaba la reata a su compañero, se volvió a mojar y probé nuevamente sus jugos, sacándose la verga de su compañero me dijo:

-Por favor ya métemela, ya quiero sentirte dentro- a lo cual tome el preservativo que poco antes me había dado su compañero y lo puse en mi verga, me acomode entre las piernas de ella y se la deje ir muy suavemente porque también yo quería disfrutar de esa rica, caliente y mojada vagina, así estuve un rato penetrándola y ella solo gemía y como tenia la boca ocupada no decía palabra alguna, de pronto sentí como se contrajo nuevamente y apretó mi verga con su rica vagina, yo sentí que explotaba y se la saque para retardar mi eyaculación, al momento que yo le decía a su compañero:

-Ahora tu penétrala  mientras a mi me la mama- el respondió – No. Yo disfruto mas viendo cómo te la coges-

En ese momento le pedí a ella que cambiara de posición pero no quiso y menciono que le gustaba tener las piernas arriba, entonces volví a penetrarla pero esta vez solo fueron un par de minutos pues en ese momento el pego un pequeño grito y le dijo a ella que se venía, por lo que ella sin sacarse la verga de su compañero de la boca comenzó a masturbarlo hasta que él se vino en la boca de ella, al ver eso no pude aguantarme más, saque mi miembro de su vagina, apenas me dio tiempo de retirar el condón y eyacule en su vientre mientras respiraba en forma bastante agitada, casi puedo asegurar que terminamos al mismo tiempo los tres, eyacule en forma abundante de tal manera que yo mismo me sorprendí. Mientras me relajaba ellos se besaban y él le preguntaba:

-¿Te gusto?- ella respondió –Si, y no solo me gusto, me encanto, sabe manejar muy bien su lengua y su verga también, espero podamos repetirlo- él le contesto por supuesto que sí- enseguida el señor me indico donde estaba el baño y me dijo que si me deseaba asear podría hacerlo, mientras ellos se arreglaban para que me dieran un aventón cerca de una estación del metro, lo hice y salimos, me dejaron cerca de una estación del metro que honestamente no recuerdo cual era ni la línea; me dieron las gracias y me dijeron que esperaban volver a encontrarme en otra ocasión en el mismo bar, yo les agradecí enormemente y les comente que esa era mi primera vez, solo se voltearon a ver y sonrieron nos despedimos y me fui directo a mi trabajo, al llegar mis amigos me decían que estaban preocupados  porque me les desaparecí sin decir nada, solo les dije, no quise interrumpirlos porque estaban muy a gusto y que a mí se me había dado una muy buena oportunidad con una chica; pues si les hubiese contado lo que realmente me sucedió, me hubieran dicho que estaba ebrio y que lo imagine.

Nunca más volví a ir a ese bar y mi error fue no pedirles su número de teléfono a esa pareja que me dio la oportunidad de protagonizar esta maravillosa y sensacional aventura, pero sobre todo creer que los relatos publicados en las revistas y ahora en algunas comunidades son reales. Me llamo Carlos, tengo 38 años, no soy un súper dotado como muchos creen o dicen serlo, soy de pene normal, radico por cuestiones de trabajo en el estado de Querétaro mas no se por cuanto tiempo ya que por mi empleo, constantemente nos mueven de ciudad;  me encantaría contactar con Parejas y Damas maduras hasta de 70 años, sin importar aspecto físico ni clase social, solo que sean de mente abierta o que tengan deseos de pasarla bien, o tener un amigo para intercambio de puntos de vista y lo que se dé, espero sus comentarios y posteriormente y si me lo permiten contare algunos relatos de otro contacto que tuve



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