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Historias y Relatos Swinger

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Una mañana Deliciosa

Una tarde a finales de febrero estaba viendo los perfiles de nuevos de chicas y encontré a una que me atrajo, lo abrí y me agrado su descripción y su foto (la lencería negra me mata), inmediatamente le escribí. La respuesta fue muy rápida y de pronto ya habíamos intercambiado números de celular, los siguientes días fueron intensos pues los mensajes mutuos subían de tono, estábamos en la misma sintonía y continuamos por varios días. Hasta que quedamos de vernos una semana después, conté y soporté los días con mucha ansiedad de conocer a quien tanto me calentó con solo mensajes de texto.

 

Llegó el día de la cita para desayunar casi al mediodía y si se daba hacer otras cosillas, habíamos acordado que la esperaría a las afueras de una estación del metro Línea B y nos reconoceríamos por el auto en que la esperaría y ella llegaría de zapatillas y sweater azul rey. Mi pulso estaba altísimo y la adrenalina subía, volteaba con nervios a ver las personas que bajaban por la escalera, hasta que apareció una hermosa chica con zapatillas azules, pantalón ajustadísimo (y rico), blusa blanca y sweater azul rey y pensé: “Uffff que delicia de mujer y que par se pechos tan redondos y grandes..  mmmm todo eso me puedo comer hoy??!!”

Hicimos contacto visual, ella me señalo como preguntando si era yo, asentí con la cabeza y le abrí la puerta, subió y nos saludamos, casi empiezo a temblar, olía rico y al poder ver de cerca su escote quise abalanzarme a sacarle uno de sus melones, pero me aguanté. En el trayecto al restaurante, fuimos platicando de nosotros y desde ahí todo fue muy normal como si nos conocieramos de otro lugar.

 

Al llegar al restaurante, nos acomodamos en una mesa alejada para poder platicar con tranquilidad, así pasamos un buen rato muy a gusto y cuando tocamos el tema sexual ambos cambiamos el timbre de voz y las expresiones, comentamos nuestras experiencias y ella tenía unas muy buenas, ricas y excitantes, eso me gustaba demasiado y nunca deje de mirar de forma lasciva su escote, cosa que noto, pero no dijo nada. Cuando ya no pude más le pregunté: “Nos vamos a otro lado?” – ella contestó Siiii, pedí la cuenta y nos fuimos a un Hotel muy cercano al restaurante.

 

Al llegar al estacionamiento, apagué el auto y cuando abría la puerta me jaló del brazo y nos besamos de una forma deliciosa, despacio pero con mucho deseo y me dijo:

> ¿Te gustan mis tetas? Si, claro linda, no deje de mirarlas.

< Si lo noté en el desayuno, ¿porque no las tocas?

Saque con algo de dificultad una de ellas, redonda, grande ummmm  mientras tome su mano y al puse sobre mi bulto, el cuál masajeo con delicia.

¿Ya querías cogerme papi?  Si mami estás riquísima….

Tuve que pedirle varias veces que subieramos, por ella hubieramos cogido ahí mismo, y eso me hizo imaginar todo lo que podríamos hacer en la habitación.

 

Por fin llegamos a la habitación e inmediatamente nos abrazamos y empezamos a besar con desesperación, por fin pude sacar sus melones y comérmelos con total libertad, ella gemía y se arqueaba con mis lamidas y mordiscos, nos empezamos a desvestir como adolescentes, con urgencia y cierta torpeza, no era para menos pues la calentura acumulada por los mensajes y los juegos previos me tenían ya con una erección insoportable…

Le ayude a quitarse el pantalón, pero no podía ella me enseño como se hace, cuando  por fin se lo quito la acosté boca arriba en la cama y me acerque a su monte venus, desprendía un olor muy penetrante a hembra, era casi hipnótico y me acerque para saborear ese tesorito que estuve añorando, lamidas iban y venían ella decía cosas muy cachondas que se confundían en mis oídos pero tomaba como signos de aprobación, continué un poco hasta que cambiamos, terminé de desvestirme y me puse a disposición para que me diera oral…

Uyyyy-exclamó   -gotitas de líquido pre-seminal escurrían de mi cabecita y no desaprovechó para darles el mejor tratamiento, le pedí lo hiciera despacio con calma de la punta a la base y unas chupadas a mis huevos…  Totalmente delicioso, una mamada riquísima.

Pero Sandy quería todo de una vez, así que me pidió la penetrara, me puse el condón y en posición de misionero empecé a gozar tan rica, caliente y humeda pucha, quería ir despacio pues sabía que de otra forma me haría explotar en menos de un tris… Cada embestida sentía como me envolvía, tratando de tener control pues la excitación era demasiada, ella gemía y se movía muy bien, así que puse más empeño y seguí bombeando con ritmo semi-lento.

Con una voz muy cachonda me dijo que me quería montar, por supuesto, respondí (quien se negaría a ese placer). Y así fue, apenas se subió y acomodó bien mi tranca en su entrada se dio vuelo, sus sentones eran implacables me sentía usado, un objeto de su deseo y placer lo que me excitaba de forma diferente pero muy placentera, y el espectáculo de ver el bamboleo de sus tetas me hipnotizaba, todo la escena la completaban sus frases cachondas con su voz hiper cachonda:

> ¿Papi, te gusta cojerme?

< ¿Tú me estas cojiendo a mi?

> ¿Y te gusta?

< Mucho, no sabes cuanto, sigue mami

> ¿Así me querías coger cuando me viste?

< Si, deseaba cogerte desde que te vi bajando la escalera del metro…

> ¿En serio? Pues ya me tienes,

< Si ricura muévete, mami- muévete zorrita cojeme putita…

 

Sus movimientos era cada vez más fuertes, espasmódicos y lo confirmaba diciendo:

Mmm me voy a venir, agggghhh  que rico, me sientes????!!!!

Si zorrita muévete te siento déjame sentir como te vienes sobre mi..!!!!

 

No sé en que momento sucedió pero descargue mi leche mientras ella continuaba sin parar, no me moví un solo centímetro, era muy fuerte mi orgasmo con la sensación y vista de una hembra tan rica sobre de mi, ella continúo hasta que se vació y fue cuando atiné a descargar mi excitación en un grito sordo  - Arrrgggghhhhh  mmmm

 

Ambos terminamos jadeantes, un poco sudorosos pero bien contentos de tan rica cogida que nos habíamos dado…  Así que nos recostamos a descansar y platicar un poco.

 

La plática seguía por lo mucho que nos atrajimos desde el primer momento, y ella se acercaba a mi, instintivamente le acariciaba los pechos … una forma deliciosa de relajarse.

Sandy se levantó de repente y fue al baño a darse una ducha rápida, cuando regreso me volvió a poner las tetotas casi en la cara, y no desaproveche para mamarselas, ella gemía de nuevo, el segundo round era inminente, pero mi amigo no estaba preparado aún.

Trate de entretenerla con los dedos jugueteando en su puchita, eso solo la ponía mas a tono, me dijo: Metemela de nuevo, la quiero dentro…

 

Me dispuse a ponerme el condon y la puse de misionero, y debo confesar que tuve dificultades para ponerme a tono, pero ello me ayudo de forma visual.

Me dijo, espera un minuto, fue por sus zapatillas, se las puso y se acomodó de perrito al borde de la cama…  Que mejor afrodisiaco que una hembra cachonda, desnuda con hermoso cuerpo calzando sus zapatillas azules.

 

Santo remedio, mi amigo de inmediato reaccionó, la ensarte y empecé a bombearla rico, la tomaba con ambas manos de la cadera jalandola hacia mi, la vista era sublime, sus nalgas sus tetotas colgando y ella enfundada en tacones altos color azul rey..!!

La puse de nuevo boca arriba y me fui sobre de ella, la cogida subió de ritmo y fuerza, sus gemidos y gritos se confundían con los míos, el sudor escurría por mi frente y espalda y más de una gota le cayo en la cara, aprecía no importarle.

Esta vez no tarde mucho en descargarme otra vez, caí rendido a su lado.

 

Esta vez nos duchamos juntos y nos vestimos, salimos del Hotel de forma muy tranquila y me ofrecía a acercarla a su destino, llevabamos el mismo rumbo.

Tomamos el Eje 3 Oriente, platicábamos de lo rico de la faena y con su voz cachonda me decía lo que le había gustado y sin decir nada, se empezó a bajar el pantalón;

Ø  Mira como me masturbo, recordado la cogida que me acabas de dar

Ø  ¿Te gustó? Hazlo

 

Dejó a medio ver su puchita y se empezó a dar dedo, mientras yo volteaba a ver el espectáculo y uno que otro afortunado en los micros y vehículos que pasaban a nuestro lado. No contenta con ello, se dio a la tarea de sobarmela mientras nos acercabamos a Tlalpan, jugó conmigo y no metí las manos, las tenía ocupadas en el volante y las velocidades aunque me di tiempo para apachurrar sus chichotas de vez en cuando.

Al llegar a su destino, nos despedimos muy calurosamente con besos profundos y ensalivados, prometiendonos repetir el encuentro.

 

He platicado con ella vía telefónica, por msj y el correo de la página, pero debido a nuestras actividades no nos hemos visto nuevamente.

Aunque ese día esta cada vez más cerca, hay que respetar el tiempo, disponibilidad y oportunidad, cuando estas 3 cosas se alinien, volveré a gozar de Sandy y toda la sexualidad que emana esta rica mujer.



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