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Festejo de cumpleaños

Hace un par de años ya iba para la casa en el coche con mi esposo alrededor de las 8 de la noche, cuando nos llamó un amigo con el que habíamos hecho trio algunas veces, para invitarnos a tomar una copa. Lo alcanzamos en un bar, algo discreto, había poca gente pues era entresemana. Al llegar Wuauuu!!! ya tenía Todo listo, la botella de lo que me gusta beber, flores, regalo  y pastel, Pues tomamos, bailamos  sin que haya nada extraordinario de contar hasta ahí. Se supone iríamos a un lugar mas intimo pero . . .

Cuando salimos nos dirigimos al estacionamiento y mi esposo abrió la cajuela para que guardara yo mi regalo, al agacharme para acomodarlo el mete mano bajo la falda para darse cuenta que ya me había quitado las bragas, me levanta la falda y me dice que me va a coger ahí mismo, no lo digo que no, al contrario me acomodo para que me lo meta. Lo siento como entra con tanta facilidad que me hace temblar, en eso llega nuestro amigo y nos dice que el también quiere participar, dado que donde estamos estacionados esta de frete a la avenida decidimos cambiarnos de lugar, donde nos estacionamos estaba a un costado una camioneta de caja alta por lo que tapaba la visibilidad y desde la entrada del bar no nos podían ver, pero no de otro restaurancito que está a lado y que estaba a punto de cerrar pues eran como las 2 de la mañana.

Ya estacionados  abrí  la puerta del copiloto, se acercó mi amigo ya con la verga de fuera, para comérmela toda, saboreándolo, cuando me doy cuenta ya esta mi esposo a un lado de nosotros también ofreciéndome su verga, así estuve unos minutos, mamándosela a uno y al otro, de momento mi amigo se agacha para me levántarme las piernas y arremete contra mí, una y otra vez, empujando hasta el fondo dándome una buena acogida, esta a punto de venirse y le pido que se detenga. En eso me da la mano mi esposo para que me baje del coche, inmediatamente me recarga en un costado del auto para que le de yo la espalda, y me empieza a coger, cual es nuestra sorpresa que nos damos cuenta que hay dos personas en un coche estacionado en frente que nos están observando, nosotros no nos inmutamos y seguimos en lo nuestro, protegidos por la aparente obscuridad.

Nuevamente se acerca mi amigo y me carga apoyando mi espalda en la cajuela del coche y sigue metiéndomela, estoy tan excitada que no quiero que se detengan, no siento el frio del metal, solo siento el calor de su leche resbalando por mis nalgas, nuevamente me coge mi marido y no tarda mucho en venirse.

Ya un poco menos agitados nos quedamos de pie haciendo algunos comentarios y nuestro público, enciende el coche sin prender las luces y se va lo más discretos que pueden, no sé qué fue lo más excitante, si estar con ambos, que fuera un lugar público o que nos estuvieran observando, o todo a la vez, es un festejo que nunca olvidare.

Para los que viven en la CD. De Puebla el bar se llamaba “Akustico”, cuando lo visiten no olviden que hay muy poca luz en el estacionamiento.



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