Historias y Relatos Swinger
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UNA NOCHE DE AGOSTO SIN SABER SU NOMBRE
Estimados todos, hoy les contare lo que me sucedió hace un mes atrás, cuando por asuntos de trabajo viaje a otro departamento de mi país, allí pude ir a visitar a una antigua colega de trabajo quien me invito a una fiesta junto a su hijo.
Ya en la fiesta de cumpleaños empezamos a bailar y tomar, en ello conozco dos mujeres de su grupo de amigas que tenía mi ex-colega, compartimos con ellas muchas piezas de baile y las bebidas, ya pasaba las tres de la mañana y la fiesta empezó a quedar vacía, para ese entonces mi ex-colega y su hijo ya se habían retirado a su casa, yo me quede con las dos muchachas, pero llego el momento en que una de ellas también decide retirarse.
Quedamos unas cuantas parejas bailando y en el baile ella se acercaba demasiado hacia mi y de la forma que bailaba hizo que se me ponga dura la verga, cada que ella quedaba de espaldas hacia mi aprovechaba para acercarme a ella y hacerla sentir mi miembro ya duro, a un principio ella al sentirlo trataba de alejarse y yo aprovechaba para agarrar sus nalgas en los cambios de lugar que realizábamos en pleno baile.
Poco a poco y después de varios bailes ella también empezó a tener confianza y se hacía más frecuente los cambios de lugar donde ella muy despacio pasaba de espaldas hacia mi con la intención de sentir mi miembro duro, algunos momentos aprovechaba para agarrar su mano y hacer que roce mi miembro sobre mi pantalón.
Después de estar bailando y bebiendo por una hora y media más decidimos todos que ya era hora de retirarnos, para ello ya la cumpleañera se había quedado dormida en uno de sus sillones, agradecimos a los hijos que todavía estaban despiertos y pudimos retirarnos en conjunto a otras dos parejas, una de ellas su hermana que le venía haciendo insinuaciones.
En ello nos fuimos rezagando del grupo y la empecé a besar en plena calle, le propuse que nos fuéramos a mi hotel, ella a un principio no quiso, pero después de unos buenos apechugadas accedió y agarramos un taxi, obviamente le pedí al taxista que pase por una farmacia para comprar unos preservativos.
Ya en el hotel entramos y empecé a desvestirla por completo, ya en la cama toda desnuda aproveche para poder probar los ricos jugos de su vagina, ella se retorcía en la cama y me apretaba la cabeza con desesperación, luego llegó el turno de ella y empezó a chuparme la verga y como le gustaba, la chupaba, la acariciaba, agarraba mis huevos, los lamía, acariciaba mi cuerpo mientras me la chupaba, mientras yo con mis dedos busque su punto "G" y con la presión necesaria empecé a masturbarla, metiendo mi dedo sin descuidar de apretar su punto "G", no pasó mucho rato y ella pudo venirse por primera vez.
Con toda esa calentura que nos provocamos, hice que ella se echara en la cama abrí sus piernas y veía como su panocha húmeda se abría para que pudiera penetrarla, me acomodé encima de ella y de un jalón se la metí hasta el fondo, quitándole un alarido de satisfacción, ya adentro yo le bombeaba con fuerza a momentos y con mucha calma en otros ratos, sacaba mi verga de su vagina y hacía que se pasee mi verga por su clítoris, eso le provocaba mayor excitación a ella y se desesperaba para que vuelva ingresar a su rica vagina.
Cambiamos de posición una y otra vez, ella se montaba encima mío y la puse también empinada, con sus tremendas nalgas hacia mi no me quedaba más que agarrarla de las caderas y meterla con fuerza, de vez en cuando pasaba mis dedos por su culo y eso le excitaba mucho más todavía.
No pudo resistir más y me agarro y me hizo echar en la cama, montándose con fuerza y clavando mi verga dura en lo más profundo de su vagina, después de unas cuantas ensartadas con tanta fuerza, sentí como se venía nuevamente, rociándome todo con sus líquidos vaginales, fue la primera vez que sentí como una mujer puede venirse con tanto líquido, ya exhausta ella después de terminar se echo alado mío en la cama, como yo no había terminado todavía me abalance nuevamente sobre ella y se la encaje hasta adentro, ella solo atinaba a delirar de lo rico que sentía, y eso me ponía mucho más cachondo todavía.
Al fin después de largo rato con paradas intermedias pude terminar, cansado me eche alado de ella, ella quito el preservativo de mi verga y empezó a mamarla nuevamente, dejando al calvito reluciendo.
Quedamos no se que tiempo así, mientras yo la abrazaba y ella sobaba mis huevos y mi verga, al final quedamos dormidos, no se que tiempo habría transcurrido, pero yo me desperté y ella seguía durmiendo a mi lado, no tarde en encimarme a ella y volver a besar sus tremendas tetas y acariciar su vagina y su monte de venus, ella nuevamente se entusiasmaba y se bajaba hasta mi verga para chuparla, vaya como disfrutaba saborear mi verga, yo le preguntaba si le gustaba sentirla en su boca y ella me contestaba que le había encantado el sabor que tenía, no me quedaba más que agarrarla de la cabeza y con fuerza hacía que entrara toda ella en su boca.
Volví a colocarme otro preservativo y empezamos nuevamente nuestra aventura apasionada, logrando terminar nuevamente ella y yo la empine sobre sus rodillas y la deje ir nuevamente toda mi verga en su vagina hasta terminar, para quedarnos nuevamente dormidos por el cansancio placentero que habíamos experimentado.
Después de otro rato vimos como empezó a salir el sol y aproveche para que nuevamente vaya hacia mi verga que por cierto también me encanta que me la chupen y volvimos a iniciar experimentando otras posiciones.
Al final nos quedamos sin preservativos, para ello ya había amanecido, a lo que ella replicó que ya debería irse, pues unos minutos antes la llamo su hija preocupada por que no se había recogido a su casa. Ella se vistió me dio un beso y se marcho.
Después de unas tres semanas por el trabajo volví a viajar a esa ciudad, visitando nuevamente a mi querida amiga ex-colega de trabajo, ahí me dijo que era una nueva coincidencia y que al día siguiente tenia otra fiesta, esta vez de graduación, ahí me dijo que iban a estar sus amigas que tienen el nombre de COGTELITAS.
Ya en la fiesta volvimos a coincidir con la muchacha y ella entusiasmada se acerco en la primera ocasión que tuvimos a bailar, en pleno baile yo le pregunté que tenía planificada para esa noche, a lo que ella replicó que esta vez no iba a poder, aproveche para preguntarle su número de celular y su nombre. Si su nombre, pues pese a que pasamos una linda noche ni ella ni yo nos percatamos en preguntarnos nuestros nombres, pese a que nos habían presentado en la noche de la fiesta, pero sinceramente ni yo ni ella no recordábamos cual era el nombre de cada uno.
Ahora ya tengo su nombre y su número de celular, quedamos en que la próxima que llegara la llamaría y volveríamos a repetir esa noche de agosto, mi próximo viaje es en la segunda semana de octubre y ya les estaré relatando la aventura que nos depare esta vez en UNA NOCHE DE OCTUBRE SABIENDO AHORA SU NOMBRE.
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