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Historias y Relatos Swinger

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Un Trio

Conocí hace tiempo una pareja con la cual me tocó departir y compartir muy buenas experiencias en cuanto a sexualidad.

No eran mis padrinos, pues ya tenía experiencia, pero si fueron grandes maestros y quienes en gran parte formaron al amante que ahora soy.

A ellos los contacté en los antiguos chats de Starmedia, que tiempos, y básiCamente hicimos click por la cercanía en la que nos encontrabamos (Aragón).

M y F exudaban sensualidad, lo suyo era el sexo, a tal grado que fueron la primer pareja que conoci que contaban con un lugar para este tipo de encuentros.

No iban a hoteles, no cobraban, simplemente todo era disfrutar con ellos, una copa, dos, básicamente haciamos el ambiente y el resto era disfrutar.

De nuestro primer encuentro soft pasamos por distintas variantes, en las cuales la penetración anal no era opción, hasta que una noche, al llegar y tras abrir la puerta, F me dijo que M estaba dispuesta a tener únicamente este tipo de penetración durante lo que durara el encuentro.

Pero antes de otra cosa, ella pediría algo de mi, y que si la complacía, ella nos haría disfrutar con la parte posterior de su cadera, por lo que la pregunta era si estaba dispuesto a complacerla en lo que fuera.

La respuesta fue afirmativa, pues sabía que no me pedirian nada raro o fuera de lo normal, aunque si me dejaba la cosquilla de que debería ser algo fuerte por lo que estaba poniendo a cambio.

Asi las cosas, entramos a la casa y M nos esperaba sensual como siempre, radiante en un vestido de una sola pieza sentada en un sillón, donde al acercarme a saludarla, pude apreciar mejor el escote del pecho, pues la tela apenas cubría sus pechos.

Nos sentamos y charlamos de cosas triviales, rompiendo el hielo, llegando al punto de la temática de la noche y viniendo de ella la propuesta, mostrandose y pregúntandome si no se me antojaba probar, ¿Qué estaría dispuesto a hacer por tener ese deleite?...

Mi respuesta fue "Lo que tú gustes, M, sabes que siempre estoy dispuesto a complacerte".

"¿Lo que guste?, ¿Estás seguro?".

Respondí afirmativamente, y ella me dijo: "Ok, sabes que nosotros no somos tan de baile, pero siempre he tenido curiosidad por verte hacerlo, asi que ¡bailame!, ¡Quiero que realices un baile sensual!".

Le pedí a F que pusiera algo de música y afortunadamente se trataba de algo electrónico, sensual, que me permitía acoplar mis movimientos al beat, por lo que no fue algo tan burdo como de inicio pensé que sería, pues no tenía nada preparado y no sabía que canción acoplaría mejor.

A la mitad de la pieza, ella me dijo que me fuese despojando de mis ropas y poco a poco asi lo fui haciendo, ante su complacencia y la complicidad de F.

Cuando solo quedaba el pantalón, ella me indicó como sacarlo, pisando la bastilla y sacando la pierna en un movimiento rápido, lo cual logré a la primera, eso si, con muchos nervios.

Tras quedarme solo en mi prenda interior, ella me dijo "Acércate", y fui hacia ella, donde me tocó con sus manos, de arriba hacia abajo para bajar mi prenda de un tirón y llevarse mi pene a la boca.

Succionaba habilmente y pasaba su lengua a lo largo del tronco como solo ella sabe, sentandome en el sillón mientras continuaba su  labor, empinandose como una gatita que saborea su leche, situación que aprovechó F para penetrarla como habíamos acordado:

¡Analmente!.

Tras unos minutos, cambiamos de papel, más en esta ocasión, M me pidió sujetarla por los muslos, mientras ella acoplaba el movimiento para no lastimarla.

Asi lo hice, y vaya que todo valió la pena, pues M estaba muy estrecha, y ella realizando el movimiento era como si me mordiera mientras iba devorandome.

En algún momento ella me dijo "¡Muevete!", y asi lo hice, cabalgandola y disfrutando de este plácer que no nos habíamos brindado hasta el momento.

Vino otro cambio de rol, y F la penetraba de frente, sosteniendo sus tobillos por el hombro, posición que me invitó a probar y a partir de la cual la fuimos intercambiando, hasta que en el último intercambio, F se dio cuenta que ella estaba un poco irritada.

Habian pasado poco más de dos horas donde la estuvimos penetrando como nunca antes lo habíamos hecho, al menos yo, y el encuentro era algo corto, pues normalmente nuestras sesiones eran prolongadas e intensas.

Ella quería seguir, pero ninguno de los dos estaba dispuesto a lastimarla, por lo que ella propuso: "¿Y si me hacen una doble?".

"¿Una doble?", preguntó F, diciendole que si habíamos parado era por no arriesgarnos a lastimarla.

"¡Doble vaginal!", repuso ella, volteandome a ver y preguntando "¿No tienes problema con eso, verdad?".

Le pregunté como sería, y ella me dijo que los dos la penetrariamos por la vagina y que nuestros penes se rozarian dentro de ella.

Le dije que no tenía problema en tanto no fuese a pasar a más, además de que en un par de ocasiones mientras ella nos mamaba simúltaneamente se habían dado unos roces y eso no significaba nada.

El rostro se le inyectó de lujuria y el deseo hizo brillar sus ojos cuando decía "Entonces vamos a la récamara para tener más espacio".

Así lo hicimos y ella nos dió una rica felación mientras me decía "recuestate", para de inmediato montarme cara a cara y cabalgar unos minutos, colocandose en posición.

Asi pues, M recargó su pecho contra el mío, ajustando su cadera cuando sentía que mi pene se desplazaba hacia afuera.

Una vez que lo tuvo en posición, le dijo a F "¡Métemela!", lo cual hizo F, y poco a poco sentí como dilataba los músculos vaginales de M, quien me miraba a los ojos y gemía, disfrutando tanto placer.

M quizo moverse, pero sintió que podía salir uno de nuestros penes y prefirió quedarse quieta, diciendo a F que se moviera, poco a poco, para luego decirle que se quedara quieto y que yo empujara hacia arriba.

El movimiento era dificíl, y ella disfrutaba el más mínimo látido, permaneciendo asi unos minutos y diciendole a F que se moviera un poco.

F lo hizo y poco a poco fue cobrando velocidad a la par de que ella nos daba mayor lubricación. Casi desde que sintió como F entraba estaba reprimiendo un orgasmo, mismo que explotó en ese momento, bañando mi pubis con sus fluídos.

Al sentir esto, F debió retirarse para terminar, en tanto que ella me daba a probar de su orgasmo, intenso, del cual yo bebí tomandola por las caderas.

El orgasmo fué bestial y la agotó, pero me dijo "Ven, ¿En dónde quieres terminar?", "me encantaría terminar en tu culo pero..." y asi, sin responder, ella se llevó mi pene a su boca, lo ensalivó bien y me dijo "¡Metemelo!".

La acomodé de a perrito y asi estuve, bombeando unos minutos en los que ella recuperó fuerzas, pidiendome cambiar de posición para penetrarla de frente, teniendo en ese inter el detalle de quitarme el condón y de decirme "¡Déjalos adentro!".

Segui bombeando mientras F nos observaba, cambiamos de posición un par de veces hasta que mi orgasmo finalmente llegó, tomandola por las caderas y ella apretandose a mi con una de sus manos en mis muslos, jadeando y gritando enmedio de otro orgasmo que humedecia de nuevo su vagina y la dejaba sin fuerzas para más.

Ella quedó estaba agotada, y apenas salí de ella se acomodó para dormir, despidiendose y dandome un beso en la boca.

Mientras me vestía, ella se quedó dormida, por lo que me despedí de F, quien me acompañó a la puerta diciendome que ellos me hablaban para el siguiente encuentro, como siempre hacian.



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