Historias y Relatos Swinger
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Historias y Relatos Swinger
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INICIANDO A UNA PAREJA primera parte
conoci una pareja que no tenia experienca en
trios pero lo deseaban asi que yo era el primero en su liberación sexual, ella
era una mujer muy atractiva con un buen cuerpo, el alguien un poco mayor que
ella alrededor de 47 años
Entramos a la habitación del hotel,Me dispuse
a sacar unas copas y abrir la botella mientras les comentaba que aquel
encuentro era digno de celebrarse. Laura y Juan
observaron la habitación: había una amplia cama, un sofá doble, un
sillón y un escritorio. Laura se fue hacia el baño diciendo que quería
refrescarse.
Cuando nos quedamos solos Juan y yo, él me
dijo que estaba muy agradecido conmigo por todo lo que había hecho. que yo le
estaba agradecido por todo lo que iba a hacer, y nos reímos a carcajadas. Un
poco serio le dije que los dos me parecían buenas personas, que podía ayudarles
a hacer realidad sus fantasías y además yo iba a tener el placer de compartir
con él a una señora tan atractiva como su mujer.... Juan se sentó en el sillón
y me pidió que me sentara en el sofá doble para obligar a Laura a sentarse
junto a mí. Teníamos las copas en la mano cuando ella salió del baño. No se
había quitado nada de ropa. Juan le alcanzó su copa y ella, lentamente y con
cierta timidez, se sentó a mi lado.
Brindamos y yo solté: "Por nuestro matrimonio, por que lo que pase en esta
habitación y sea el inicio de una vida más atrevida...juntos".
Laura se levantó del sofá, se dirigió hacia
Juan y le dio un beso en los labios diciéndole: "Gracias cariño, te
quiero...". Juan le contestó: "Las gracias te las debo a ti, por
dejarme hacer realidad mis sueños...".
Laura se volvió a sentar en el sofá, se giró
hacia mí y me dio un leve beso en los labios y me dijo: "Gracias por
ayudarnos..." Juan se recostó en el sillón con la copa de en la mano y se dirigió a mí...
"Bueno... tu dirás... ¿Qué se hace ahora...?" Yo le contesté con otra
pregunta: "¿Qué te gustaría que pasara...?" Juan respondió con cara
de excitado y tímido: "Ya les he comentado a los dos que, en principio, me
gustaría mirar..." Me dirigí a Laura, la tenía muy cerca, casi podía notar
los latidos de su alterado corazón y olía su sensual perfume. Yo la sentía
excitada y nerviosa, esperando... sin saber muy bien qué hacer...
Yo quería ir despacio, no precipitar las
cosas, disfrutar del morbo de cada momento y que ellos dos no olvidaran aquella
tarde en mucho tiempo...
- "Y a ti, ¿Qué te gustaría que
pasara...?" le pregunté.
- "No lo sé, nunca he estado en una
situación como esta, el experto eres tu..." me respondió.
- "¿Estas nerviosa?" (pregunta
tonta) le cogí una mano, que estaba muy fría denotando el nerviosismo que
sentía... "Relájate... intenta disfrutar... y a partir de ahora deja de
controlarte y da rienda suelta a tus instintos..." Juan se dirigió hacia
mí: "A Laura le encanta que la acaricien... que la besen... tiene unos
pechos muy sensibles... ". Y le dijo a ella: "¿Por qué no te pones
cómoda, mi amor?". Laura se quitó los zapatos y le dio un buen trago a la
copa , acabándola. Luego se levantó
mientras comentaba que se le iba a arrugar la falda, se acercó a su marido y le
preguntó si quería desabrochársela... Creo que ella ya sabía la respuesta: Juan
le comentó que prefería que lo hiciera yo. Volvió a llenar su copa sensualmente
y se acercó a mi y me preguntó: "¿Me la desabrochas tú...?"
- "Será un placer" le dije mientras
ella se colocaba de espaldas a mí y yo llevaba mis manos a su cremallera, que
bajé lentamente. Sentía cómo Juan alternaba su mirada entre los ojos de Laura y
mis manos. Una vez bajada la cremallera tiré lentamente de la falda hacia abajo
y aunque no pude ver su culo porque lo tapaba el faldón de la blusa (seguro que
ella esperaba que lo descubriera y se lo sobara pero yo quería seguir
disfrutando cada instante), sí descubrí unas piernas bien torneadas y
bronceadas enfundadas en unas medias de lycra.
Terminé de quitarle la falda y le acaricié
suavemente las piernas hasta un poco más arriba de las rodillas...
"Preciosas" le comenté. Ella le dio un buen sorbo a la copa mirando a
Juan, colocó la falda sobre el escritorio y se sentó muy cerca de mí, subió las
piernas al sofá y apoyó su espalda sobre mi pecho.... Mi brazo izquierdo quedó
tras su espalda, por lo que pasé por encima de su hombro y le cogí una mano...
"¿estás mejor... más relajada...?" Juan se había sentado en el sillón
y se acariciaba el paquete discretamente. Miraba a su mujer, excitado... y a mi
me gustaba mucho ir tensando la situación, sin precipitar nada, que las cosas
fluyeran naturalmente... Quizás él quisiera que las cosas fueran más deprisa...
Rodee a Laura con mis brazos, con la mano izquierda le cogí su mano izquierda y
las situé bajo su pecho, con la mano derecha le acariciaba distraídamente el
brazo derecho... Laura temblaba de excitación...
Me dirigí a Juan: "¿Te gusta lo que
ves?". "¡Mucho!" me respondió... "Sigue por favor". Al
igual que a Laura, le pedí que no se cortara y que dejara sus instintos en
libertad...
Laura apoyó su cabeza en mi hombro y se giró
ligeramente mirando a su marido, hasta poner su boca frente a la mía. Primero
fue un suave contacto de nuestros labios, luego lentamente fue abriendo su boca
y me regaló su lengua, y finalmente terminamos aquel primer beso con cierta
pasión controlada, devorándonos mientras yo le acariciaba el estómago con mi
mano izquierda y le rozaba (con toda intención) la parte baja de sus tetas...
Ella me agarró la mano y se la colocó sobre el pecho derecho.... Mi miembro dio un respingo dentro de mi calzon
pidiendo la libertad condicional...
Dejamos de besarnos pero ella mantenía mi mano
izquierda agarrada sobre su teta. Empecé a acariciarle el pecho suavemente y
los dos volvimos la mirada hacia Juan que, descaradamente, se acariciaba el
paquete mientras fumaba un cigarrillo...
Laura suspiraba mientras seguía sobándole el pecho. "¿Estás bien?" le
pregunté... "Muy bien" me respondió. "¿Y tu?" pregunté a
Juan. "Continúa, por favor..." me dijo por toda respuesta...
Solté la teta de Laura y fui desabrochándole los botones de la blusa muy
lentamente mientras miraba a Juan, que tenía una cara de morbo impresionante y
se veía que estaba disfrutando mucho con el espectáculo... Tras quitarle la
blusa Laura quedó en ropa interior...
Llevaba un precioso conjunto de tanga y
sujetador negros de encaje y transparencias que insinuaban perfectamente sus
pezones y los pelos de su vagina... Las medias eran medias... y estaban sujetas
por un sensual liguero a juego con el sujetador y el tanga.... Juan le pidió a
su mujer que me dejara ver bien su sensual lencería, ya que era la sorpresa que
me quería dar... le pidió que caminara un poco por la habitación...
Ahora tenía una visión impresionante de su cuerpo... Laura estaba realmente
sensual, en tanga y sujetador, con la copa de
en la mano y caminando lentamente hasta el escritorio. Dejó la copa
sobre él apoyando sus brazos y echando su precioso culo hacia atrás... Juan se
sobaba el paquete , se había abierto la cremallera y había introducido la mano
en su calzon acariciándose el miembro. Yo me había quitado la chamarra, los
zapatos y los calcetines y aproveché para desabrocharme el pantalón y dejar que
Laura notara mi miembro hinchado a
través de los calzonez negros... Ella se dio la vuelta y nos pilló a los dos
acariciándonos los miembros por encima
del calzoncillo... Abrió los ojos con cara de morbo total... llevó una mano a
su pecho derecho y la otra a su vagina y se acarició suavemente, ya perdiendo
totalmente la timidez, y observándonos de manera muy lasciva...
Laura lo observaba muy excitada... volvió la
vista hacia mí, que me acariciaba el paquete por encima de los calzones, sin
quitarme todavía la ropa... Se acercó lentamente y se puso de rodillas frente a
mí. Mientras, yo aproveché para despojarme de la camisa.... Mi miembro estaba como una roca, tenía a Laura
frente a mí, con una perspectiva inmejorable de sus tetas todavía dentro del
sujetador, sus pezones hinchados se marcaban perfectamente a través de la tela
transparente... Una vez terminó hizo ademán de bajarme los pantalones, a lo que
yo levanté un poco el culo del sofá para ayudarla en la operación... Tiró mis
pantalones hacia un rincón de la habitación y puso sus manos sobre mis muslos,
acariciándolos... Volvió la mirada hacia su marido y le dijo: "Creo que
esta era una de las cosas que querías verme hacer... así que disfrútala como la
voy a disfrutar yo..." Y mientras decía esto y manteniendo la mirada hacia
Juan deslizó su mano derecha hasta mi miembro y la acarició suavemente sobre los
calzoncillos, soltando un suspiro de excitación... A continuación me separó las
piernas y se metió entre ellas mientras seguía acariciándome el pene...
"Tienes una buena miembro, eh"
me dijo... Y agachando la cabeza me mordió suavemente la verga por encima de la
tela de los calzones... Su melena caía sobre mi paquete y yo quería disfrutar
del morbo de verla con mi miembro en la
boca, y tampoco quería que Juan se perdiera el espectáculo que tanto tiempo
había esperado, así que se la aparté suavemente.
Ella ahora recorría todo el largo de mi pene
(todavía enfundado en el calzoncillo) con la lengua, se había puesto a cuatro
patas para ofrecerle una excitante vista de su culo a su marido. Pensé que si
seguía así Juan se iba a perder algo que le daba mucho morbo: ver a su mujer
quitarme los calzones y meterse mi miembro en la boca. Así que le cogí la cara a
Laura suavemente y se la aparté de mi paquete, la puse a la altura de mi boca y
le di un beso de tornillo mientras aproveché para llevar mis manos a los
corchetes de su sujetador... no lo solté... esperé su reacción... dejó de
besarme y me pidió: "Quítamelo...". Se lo desabroché y lo dejé así
mientras seguía besándola... de reojo veía cómo Juan no se perdía detalle,
tenía la miembro hinchada y morada de
tanto meneársela y pensé que no tardaría mucho en acabar... Laura se bajó los
tirantes del sujetador, se lo quitó y se separó un poco de mí para ofrecerme
una visión de sus impresionantes tetas... "¿Te gustan?" me dijo...
Las cubrí con mis manos sintiendo la suavidad de su piel, la dureza de sus
pezones, el pálpito de su acelerado corazón... Laura cerró los ojos disfrutando
del momento mientras Juan nos miraba con los ojos como platos, excitadísimo...
Laura se pegó a mí apretando sus pechos contra el mío, y yo aproveché para
alargar mis manos hasta su culo, poner una mano sobre cada nalga y sobárselas a
conciencia, sabiendo que su marido no se perdería detalle...
Como los tres ya estábamos bastante excitados decidí dar un paso más...
"Estoy seguro que Juan quiere verte sentada en la cama..." le dije a
Laura, que me miró con cara de no entender. De todas formas se levantó con sus
tetas bamboleantes y se sentó en el borde, y al mismo tiempo yo me acerqué de
pié junto a ella, de lado para que su marido no se perdiera detalle de lo que
iba a pasar... Acerqué mi miembro duro
como un palo (todavía encerrada en los calzoncillos) a su cara y ella sonrió y
miró a Juan... puso la mano derecha sobre mi paquete y empezó a revenirlo de
arriba abajo... Después llevó una mano a cada lateral de mis calzones y fue
bajándolos lentamente hasta que mi miembro totalmente hinchada saltó como un
resorte junto a su cara... Me bajó los calzoncillos hasta los pies y pasó la
lengua cerca de mi miembro para atrapar
un hilillo de líquido seminal que se escapaba...
Laura, ya totalmente desinhibida agarró mi pene con la mano derecha y comenzó a
meneármela lentamente mientras con la izquierda sopesaba mis huevos... tenía su
boca a pocos centímetros de mi verga. Miró a su marido con cara de lujuria
absoluta y le preguntó: "¿Esto es lo que querías verme hacer...? Y sin
esperar la respuesta engulló mi miembro
totalmente y comenzó a mamármela lentamente, con delicadeza... Llevó la mano
izquierda de mis huevos a mi culo y acompañó la impresionante mamada con unas
caricias a mis nalgas, clavándome suavemente sus uñas...
Yo me sentía en el séptimo cielo. Miraba a
aquella mujer, aquella señora con cara de niña-bien mamándome la miembro como una experta profesional...
Volví a apartarle la melena suavemente para
que Juan no se perdiera detalle de lo que tanto tiempo había estado esperando
ver... Estaba maravillosa, sus tetas se movían al compás de la mamada, sus
piernas, enfundadas en aquellas medias negras de lycra y bien abiertas, dejaban
ver la minuscula tanga humedecida por la excitación y el morbo del momento que
estaba viviendo...
Laura seguía comiéndome el miembro, su lengua
ávida recorría cada centímetro de mi piel. Con la mano izquierda pegó la verga
a mi vientre y arremetió contra mis huevos, metiéndoselos alternativamente en
la boca y chupándolos, mientras introducía su mano derecha en el tanga y
comenzaba a masturbarse lentamente... Podía ver su anillo de casada a través de
la tela transparente de la tanga...
Miré a Juan que seguía meneándosela ahora con
un ritmo acelerado, y con la cara roja del morbo de ver a su mujer chupándole el
miembro a un extraño delante de su
marido.... Le hice una señal para que se acercara.
¿Te gustaría tener una miembro en cada mano...? le pregunté a Laura,
que estaba ensimismada, con los ojos cerrados sintiendo los dos dedos que se
había metido en la vagina mientras seguía chupándome el pene... No me contestó.
Juan se puso de pié y se acercó a donde yo
estaba, acercando su miembro a la cara
de Laura, que abrió lo ojos y creyó estar en el "país de las vergas"... sorprendida sacó su mano
derecha de la tanga y atrapó la verga de su marido.
Dejó de chupar mi miembro y engulló la de Juan mientras me
masturbaba con su mano izquierda.... Laura gemía y temblaba de lujuria, mamaba
y masturbaba alternativamente las dos vergas moviendo acompasadamente el culo
en el mismo borde de la cama, intentando sentir más.... Ya necesitaba que
alguien se encargara de darle placer a ella....
Laura, con una cara de golfa impresionante, no
paraba de intercambiarse las miembros en
su boca. Juan miraba extasiado a su mujer y le acariciaba el pelo, tanto él
como yo jugábamos con sus pechos y sus pezones, acariciándolos, pellizcándolos,
amasándolos...
Juan, mirando a su mujer con la boca llena del
miembro, me dijo: "¡Quiero ver cómo se lo comes...!". Al instante
ella soltó mi miembro y se dejó caer
lentamente en la cama, quedando boca arriba con el culo en el borde, los pies
colgando y apoyados en el piso. Juan se acomodó a un lado de su mujer, que no
tardó nada en atraparle el pene y acercárselo a su cara para continuar con la
mamada que le estaba dando ...
Yo me arrodillé en el suelo, entre las piernas
de Laura. Tenía una perspectiva inmejorable: su boca mamando miembro de su marido mientras con las manos le
acariciaba los huevos y lo masturbaba, sus tetas parecían dos flanes moviéndose
al compás de sus "trabajos manuales"... y abriendo y cerrando las
piernas, ansiosa por que le trabajaran el vagina...
No me hice esperar, con la tanga puestas le di
unos leves besos en la cara interior de sus muslos que las medias dejaban al
descubierto, y ella se revolvió como pidiendo más...exigiendo más....pensé que
ya estaba muy caliente y necesitaba venirse pronto... Metí los dedos índice a
cada lado de su tanga y comencé a bajarlo lentamente. Ella levantó el culo para
facilitarme la operación y Juan miraba extasiado cómo la vagina de su mujer,
por fin, quedaba a disposición de un desconocido...
Una vez que se las bajé del todo quedó ante mi
cara un coñito delicadamente depilado, sólo con un poco de pelo en forma de
triángulo en el pubis y el resto totalmente afeitado... Metí mi cabeza entre
sus piernas y pude percibir una agradable mezcla de perfume caro y flujos de
hembra caliente. Me dediqué otra vez a besar la cara interna de sus muslos, a
pocos centímetros de su vagina hambriento... sabía que Laura estaba a punto y
que con poco que le hiciera se vendria como una loca... y así fue.
Bajó la mano derecha hasta mi cabeza, y agarrándome
de los pelos llevó mi cara hasta su sexo mientras me ordenaba: "¡Cómemelo
ya!" Le puse una mano en cada corva de las rodillas y le levanté y separé
las piernas hasta casi hacerlas chocar con sus tetas, de esta forma su vagina
quedaba totalmente abierta y a mi entera disposición... Empecé lamiéndole los
labios con delicadeza y se revolvió como una posesa... Juan le sostuvo una de
las piernas, liberándome la mano derecha, lo que aproveché para meterle el dedo
en el vagina y comprobar que aquello era una bañera... Cuando comencé a darle
suaves golpes con mi lengua en el clítoris me agarró la cabeza con las manos y
se vino en mi boca mientras emitía unos extraños grititos roncos por tener la
boca llena de la miembro de su marido,
que miraba la situación totalmente atontado y a punto de venirse...
Seguí dándole para hacer que la venida de
Laura no decayera, metí mi lengua en su vagina y se lo metia a modo de pene, le
solté la otra pierna y metí mis manos debajo de sus nalgas levantándole el
culo... Juan le había sacado la miembro
de la boca, supuse que por el evidente riesgo de la inminente venida, y ahora
se dedicaba a besar a su mujer y comerle las tetas... mientras ella suspiraba y
se retorcía de placer...
Yo seguía comiéndole el vagina, lamiéndoselo,
chupándoselo.. metiéndole primero uno y después dos dedos... Tenía la impresión
de que aquel culo era virgen (y pocas veces me equivoco)... y fui bajando mi
lengua a todo lo largo hasta llegar a su culito... Ella dio un respingo al
sentir que invadía aquella zona hasta ahora prohibida... pero no dijo ni
insinuó nada, mientras yo seguía perforándole con dos dedos. Le lamí el ano
haciendo círculos con mi lengua a su alrededor y sentí cómo relajaba sus
músculos, señal de placer y aprobación... Seguí comiéndole el culo y finalmente
introduje levemente mi lengua en el ano, ensalivándoselo bien. Cada vez que le
daba una lamida ella experimentaba unos curiosos temblores de placer...
Volví con mi lengua al vagina de Laura, se la
pasaba por todo lo largo, desde arriba hasta abajo como si lamiera una paleta,
y ella lo agradecía gimiendo y retorciéndose... Quería ponerla a prueba y apoyé
la punta de mi dedo índice en el culito de su culo... Ella hizo un reflejo de
apretarlo, pero segundos después lo relajó y yo aproveché para introducirle la
primera falange, que entró sin demasiado problema por la cantidad de saliva que
le había dejado anteriormente... Como no sentí ninguna reacción negativa
continué con mi impresionante comida de vagina y le introduje la segunda falange....
Laura cerró el culito con fuerza... Pensé que se había molestado, pero segundos
después cerró sus muslos en torno a mi cabeza y me apretó mientras gemía y
temblaba... Comprendí que se había venido otra vez en mi boca y saboree sus
jugos ralentizando el ritmo de la comida de vagina que le había ofrecido...
No podía ver a Juan. Pero sabía que él estaba
absorto observando mi actuación... Debía tener la miembro en carne viva después de tanto meneo y
tanta mamada.
Laura estaba acostada boca arriba, se había apoyado en sus codos y me miraba con cara de golfa... Estaba preciosa, la cara enrojecida de placer, abierta de piernas con el vagina rezumando jugos... Miró a Juan, que estaba a su lado, y le dijo con voz ronca: "Cariño, necesito que me cojan. ¡Cojanme, por favor...!".
prometo la otra parte pronto
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