Sitio exclusivo para adultos · Comunidad privada · El NO se respeta

Historias y Relatos Swinger

historias reales de nuestros usuarios

Historias y Relatos Swinger

Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.


Viajando en autobus I

Hola.

Hace tiempo que no publico historias, principalmente dado que viajo mucho, y debido a eso varios encuentros que he tenido han empezado en algún autobus, por lo que empezare a contarlas.

La primer aventura que tuve (o casi aventura) acontecio en un viaje a oaxaca. En ese entonces estaba terminando la carrera y había empezado el periodo vacacional, por lo que los boletos pronto se agotaban y para cuando compre el mio solo quedaba para la última corrida. Para cuando hizo una parada en puebla era de noche y ahí se  se subio una chava que hizo transbordo. Como venia durmiendo no preste mucha atención a la parada ni a lo que acontecia, sólo cuando ella me desperto para tomar su asiento en la ventanilla es reaccione, le permiti el paso y con la luz que había se me espanto el sueño.

Intente dormir pero ya no pude, y como notaba que ella tampoco podia dormir empecé a hacerle plática y al cabo de como una hora supe que venia del norte del país, que habia perdido una corrida y que tuvo que hacer transbordos, por ello coincidio que subio en puebla. También que iba a visitar a su familia, por lo que tendria que hacer una escala en Oaxaca y que no tenia pareja.

Por alguna razón la quimica entre nosotros fue subiendo y cuando entramos en detalles sobre los porques de la ausencia de noviazgos las cosas subieron de tono y al poco empezamos a besarnos, como a esa hora no habia luces en el autobus empecé a atreverme a acariciarle las piernas sobre el pantalon y los pechos, primero sobre el sueter, después bajo el, y pese a lo incomodo de la ropa después bajo la blusa.

La chava se fue prendiendo por lo que la reserva que habia mostrado al inicio a acariciarle la entrepierna poco a poco se fue venciendo al mismo tiempo que sus besos subian de intesidad y empezaba a buscarme el cuello mientras una de mis manos dentro de su blusa le acariciaba un pecho y la otra le sobaba la entrepierna. Este magreo duro como una hora antes de llegar a Oaxaca, por lo que al llegar ahí, sin que lo hubieramos comentado (aunque claro que si pensado) nos fuimos juntos a tomar un taxi que nos llevara al lugar donde salian los colectivos para la sierra, con la intención de dejar encargadas las cosas y si se podía ir a encamarnos en algun hotel de paso.

Y hasta ahí acabo la parte buena de la aventura. El plan era ir a encargar las maletas, pasar al cajero a retirar dinero e irnos a retozar un poco, pero cuando llegamos al lugar de los colectivos los cajeros estaban sin dinero, ningún cajero de por ahí tenia dinero, con lo cual no nos quedo mas que esperar a que su colectivo saliera y cada quien para su rumbo, desvelados y con la temperetaura alta. Y para colmo, cuando pase a un baño publico me di cuenta que me dejo todo chupeteado el cuello, por lo que tuve que inventarme que tenia tos, lo cual creo que mi abuelita no me creyo pero no me dijo nada. Fin de esta aventura.




Regístrate y conoce mas historias