Historias y Relatos Swinger
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ASI ES COMO LO RECUERDO.........
Será ...que debía de ser.
Estaba en la oficina trabajando, entre al chat,
escribí mi mensaje - busco mujeres y parejas: atractivas sensuales y sexuales
desinhibidas para encuentro real sin tanto rollo, vean mi perfil si les
interesa manda privado o agregame... @@- tu lo observaste, te pareció
pretencioso, para mi fortuna te motivo a ver mi perfil y decirme tu opinión,
charlamos un poco mas, me diste tu celular, inmediatamente al salir, ya en el
auto te hable, fui muy franco en lo que buscaba, tu lo fuiste igual (me
confiaste que eras la chica con el nick mas popular en la sala, lo cual me
parecía en suma muy agradable saber que no te gusta mentir, a mi en lo
particular me resultaba poco extraordinario, había visto tu cam en dos
ocasiones y no me alentó a conocerte), sin duda eramos similares, respecto a
como percibimos la sexualidad, el erotismo y el sexo; me pareciste muy
inteligente y sexy.
Mi primer contacto con tu sensualidad fue tu
risa, franca sin reservas y tu charla sin prejuicios, lo que me motivo a
decirte que te quería conocer en persona, me dijiste: que tal vez, que te
hablara en otra ocasión, fue como oír la flauta de hamelin...
Te marque en algunas veces mas y me concediste
una cita para desayunar y conocernos.
JUEVES POR LA MAÑANA
Me traslade a el lugar de la cita no sin sortear
los inconvenientes de la ciudad, te hable para confirmarte que estaba en
camino, llegaría un poco tarde, te oí como debe ser un poco molesta.
al llegar a el restaurante, volví llamar y me
dijiste donde estabas, camine hacia donde me indicabas, con la emoción a flor
de piel, te observe aun con el celular en la mano, nos saludamos de mano, nos
miramos, la primera mirada dice a mi entender en estos casos, la posibilidad de
intimar la tuya fue entre misteriosa e incitadora, acompañada de una fresca y
provocativa sonrisa, mostrabas una actitud que proyectaba seguridad demostrando
que eres dueña de ti misma el efecto me prendo a ti....
Aunque la mirada, la charla intima
constantemente interrumpida por las llamadas de tus amigos y admiradores, la
mayoría finalizadas con un ``no creo ehh´´, los movimiento sensuales y tu
coquetería me decían que había oportunidad de tenerte, había reticencia de tu
parte a demostrar deseo hacia mi.
Te manifesté antes de irnos me me habías
agradado y que eras muy sensual y sexual y que esperaría algo mas, esto lo dije
mas por costumbre que por convicción. Callaste....
Al salir te dije antes de despedirnos que iba
por unos cigarros a la esquina, me acompañaste, supe en ese momento que al
igual que yo no querías partir sin mas...
regresamos al estacionamiento y nos despedimos,
me diste la mano, la retuve, tratando de sentirte y retenerte... recibí por
premio un toque de tus labios en los míos, leve, casi con recato, insinuante,
al separarlos, sentí tu aliento contenido, tan agradable que aun lo tengo en
mi, al alejarse tu mano de la mía, me dijiste que te volviese a llamar y
partiste.... sin voltear.... me dirigí al auto y subí, me quede sin encenderlo
unos minutos, estaba en verdad enganchado a ti, mi mente trajo tu imagen, tu cabello
obscuro y corto, enmarcando tu rostro singular y dejando al descubierto tu
cuello delgado, ello y la expresión de tus ojos, los movimientos y ademanes de
tus manos en conjunción con tu cuerpo que eran de una sensualidad fascinante,
la forma de tu cuerpo tus piernas largas, tus nalgas redondas y altivas,
enfundadas en unos pantalones formales, tus senos apetitosos apenas visibles
por el escote de tu blusa verde esmeralda, la tez morena luminosa; una imagen
erótica, con un toque de inocencia y sensualidad desbordante, ahí tuve mi
primer erección provocada por ti....
Sin recordar haber escuchado el ``no creo
ehh´´esperanzado encendí el auto
MARTES NUESTRO PRIMER DÍA......
Quedamos a las 9:00 am, en el mismo restaurante.
Llegue 20 minutos tarde después de haber
recibido en golpe en el costado de el auto a 100 metros de el lugar de la cita
y haber pagado al culpable para no perder mas tiempo.
Me esperabas cerca de la misma mesa de la
primera vez, vestías mas sensual, vestido y zapatillas y un saco beige, los
cuales observe al ir tu al servicio, fuiste mas coqueta, desayunamos con
aparente calma, yo sin degustar lo que ingería solo veía tu rostro y
cuerpo...la cita era para disfrutarlos, por eso todo lo demás, para mi era
tiempo perdido.
Al terminar ya en la sobremesa te pregunte si
sabias de un lugar en especial para ir, me dijiste que un hotel muy cerca de
ahí, te parecía cómodo higiénico y por la ubicación perfecto para salir sin
mucha prisa, a una calle prácticamente, pedimos la cuenta, la trajo la mesera
casi cien horas después, pasamos a la caja a pagar, otras cien horas, en el
estacionamiento unas horas mas y para dar la vuelta a la glorieta de los
insurgentes parecía que tenia que llegar a la caseta de Cuernavaca. Los minutos
se hacen eternos cuando la distancia es mínima y el destino es sumamente
deseado.
Llegamos al hotel, pedí la habitación subimos,
abrí, entraste sin falso pudor y colocaste tu bolso en el tocador, caminaste
contoneando las caderas el cuerpo erguido, las nalgas apretadas, sabias que
eras observada y deseada, así, acrecentabas el deseo....te sentaste en la cama,
me miraste desafiante tus labios incitadores, los brazos hacia atrás, los senos
echados hacia delante, provocadores, las piernas cruzadas, bellas, dispuestas a
abrirse.
Te tome la mano y te atraje hacia mi, sin
hablar, pegaste tu cuerpo al mío, sentí por primera vez la consistencia de el,
firme, tibio, deseable.... te abrase, mi mano izquierda sobre tu cintura y la
derecha en tu espalda, te atraje aun mas hacia mi, acaricie mientras tanto tu
espalda y tu cintura, para sin mas sin ningún permiso otorgado, bajar la
izquierda y subir la derecha, acariciando tus nalgas y tu nuca, te bese,
tomaste mi boca y yo bebí de la tuya, coloque mi pierna entre las tuyas, me
sujetaste por la cintura, ayudándote para sobar tu vagina contra mi pierna, con
giros pequeños y movimientos de arriba hacia abajo....sentir tu calor , la
humedad que precede, mientras mi verga erecta gozaba de tus movimientos sobre
tu vientre y a veces tocando un poco tu pubis, mientras nuestras lenguas
jugaban y nuestras bocas se devoraban... me separe de ti... tome tus hombros te
dije: “Desnúdate”
Me miraste, tu rostro adquirió un brillo de
deseo y tus ojos se incendiaron, coqueta, sonriente, altiva, empezaste a
desnudarte, poco a poco, mirándome, retándome con la mirada, sabiendo que te
deseaba, que quería observar tu cuerpo desnudo, me era urgente.
Desnudaste con gracia tus hombros, para luego
desabrochar el vestido, el cual bajaste poco a poco solo con la ayuda de tus
movimientos se deslizo sobre tu cuerpo y cayo, con tu pie derecho y con el
tacón de tu zapatilla enganchaste el vestido, doblando la rodilla hacia arriba
lo tomaste con tu mano, lo colocaste en el tocador, observe tu cuerpo solo
cubierto por un coordinado de tanga y bra de encaje, en el espejo se proyectaba
tu imagen por detrás....mi erección fue a más...
Te recostaste en la cama, me desnude avance
hacia ti, me coloque a tu lado, acaricie tu cuerpo, deslizando mis manos,
apenas tocándolo, me mirabas, tu piel erizaba, tu rostro se crispaba, tu
pezones se endurecían, sin dejar de acariciarte te bese, descendí y seguí
explorando con mis manos pero ahora con ayuda de mis labios y lengua lamiendo,
besando tu cuerpo, descubrí el sabor y la textura de tus brazos, hombros,
cuello, pechos, senos, abdomen, los costados, muslos, pantorrillas, empeine,
para subir por entre tus piernas nuevamente a donde era llamado donde se
encontraba el olor a sexo, a gozo.
Lamí tu ingle me deleite con el sabor y la tersura
de tus labios exteriores, para con mi lengua separarlos y tocar muy suavemente
con la punta los labios interiores, te oía gemir, tu cadera iba hacia mi,
pidiendo que no me separara, con las manos subí lentamente hacia tus senos para
apretarlos, y con mi dedo pulgar y medio apreté tus pezones, mientras mi lengua
descubría tu clítoris y con movimientos en círculos te provocaba, estaba
erecto, mi lengua jugaba con el y descendí a tu cueva, donde goloso lamia tu
miel, como un gato...tu decías mientras movías tu caderas y gemías...
así, rico, no pares, no pares, mássssss
sabia por tus movimientos y la erección de tu
clítoris así como por las contracciones de tu vagina que ibas a terminar, no
pare, aplique mayor presión y velocidad...oí incrementarse tus gemidos así como
el ritmo de tu respiración y un crujido...ese que haces al correrte al apretar
tus mandíbulas... fue delicioso seguir logrando un orgasmo tras otro, oír tus
gemidos tu respiración sentir la erección de tus pezones y tu clítoris, la
humedad de tu pecho por el sudor, coloque mis manos sobre tus nalgas alce tus
caderas y me sumergí entre tus piernas, introduje mi lengua y te folle con ella,
conseguiste dos orgasmos mas y yo saciar un poco mi sed...
Levante mi vista, tu rostro era hermoso crispado
tu mirada perdida, las pupilas dilatadas, me miraste y me regalaste una
sonrisa.
Me acomode entre tus piernas de rodillas,
coloque un condón en mi verga erecta, tu observabas y con gestos me invitabas a
invadirte...coloque mi falo a la entrada de tu raja empapada por tus jugos y mi
saliva, frote con el glande suavemente la entrada, así de arriba hacia abajo,
jugando con mi deseo, te penetre poco a poco mientras descendía hacia ti,
apoyando mis brazos a tus costados, mi cara quedo arriba de la tuya, oliste tu
perfume relamiste tus labios, me acerque mas, lamiste mi boca, saboreando tu
miel...introdujiste tu lengua buscando tomar tu sabor en mi boca, mientras
gemías y enlazabas tus piernas en las mías dirigías el ritmo de mis embates, te
follaba profundo, mientras nuestras caderas se movían rítmicamente al unísono,
tu mirada me decía mas que mil palabras estabas extasiada y gustosa de tus movimiento,
lamí tu cuello, tus orejas, tus gemidos se hicieron mas intensos y decías
frases indescifrables, sujete tus hombros y te folle violentamente, mientras tu
te corrías me fui contigo tuve el primer orgasmo, te sujete de las caderas para
elevarlas, me hinque te penetre así, mientras tu prácticamente me cogías, tus
movimientos eran rápidos intensos, violentos, mi verga entraba y salía por
completo de tu vagina empapada, tu rostro se crispo, tu respiración muy intensa
las venas de tu cuello parecían que iban a explotar, gemías, moviste tu cabeza
desenfrenadamente y así nos corrimos y una y otra vez....
Me coloque a tu lado, té abrace, te dije al
besar tu rostro y lamer tu sudor que eras maravillosa, me miraste y sonreíste,
como solo tu lo haces...
Tu deseo y tu satisfacción fue, como hasta ahora
obra tuya, eres la mujer con mayor capacidad de gozo que he tenido, eres para
el placer egoísta, te prodigas y te entregas absolutamente, es tan desbordante
el placer que consigues que me inundas de el, me elevas...
Volamos....siempre volamos
Para ti, Elizabeth, mi chica
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