Historias y Relatos Swinger
historias reales de nuestros usuarios
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
EL PRIMER PASO
HOLA ¡
Somos Wicho y Vannesa.
En el transcurso de estos días iremos narrándoles algunas de las ya muchas experiencias que hemos tenido, iremos poco a poco desde nuestros primeros pasos, hasta las ya mas avanzadas travesuras que nos han ocurrido. Ahora les dejamos el relato de nuestro primer paso. Esperamos sea de su agrado.
EL PRIMER PASO
Hace poco mientras miraba el cuerpo desnudo de Vane en la cama descansando de la agitada rutina del día, me dio un enorme gusto el volver a sorprenderme de lo hermosa que es y di gracias al cielo por haberme dado por compañera, confidente, amiga y esposa a tan bello ser.
Aún recuerdo perfectamente bien la primera vez que realizamos un trio. Como en todo, el primer paso siempre está lleno de dudas y miedos, pero ahí estábamos súper nerviosos tomándonos una copa con un gran amigo de la infancia, platicando de temas, primero sin relevancia alguna, pero que poco a poco se fueron transportando a los temas sexuales.
En nuestra intimidad después de hacer el amor, nos imaginábamos muchos escenarios posibles para nuestra “primera vez”, para “el primer paso”, y ahí estábamos solos en nuestra casa con aquel amigo, que para fortuna, se portó a la altura de las circunstancias.
Como pudimos los tres nos empezamos hacer a la idea que esa noche algo especial iba a suceder y sucedió.
Comenzamos con el clásico juego de cartas, primero pusimos de castigo cosas muy sencillas: Que contar un chiste, relatar una experiencia comprometedora, un secreto muy guardado, etc. Vane fue la que rompió el hielo al ponerle a Él el reto de besarla en la boca; y de ahí surgió lo que tanto anhelábamos: SENTIRNOS SWINGERS
El beso fue prolongado y muy cachondo, Vane lo tomó del cuello y de a poco fue haciéndole saber, con esa sutileza que la caracteriza, que podía tocarla y por supuesto que ella lo tocaba, le acariciaba la entrepierna y de inmediato se notaba que Él ya estaba muy excitado. Lo despojó de su camisa muy tranquilamente mientras su blusa era quitada de su cuerpo, pantalones, zapatos y demás ya estorbaban mucho y en poco tiempo quedaron desnudos besándose.
Vane me volteaba a ver de reojo y notaba en mi la excitación de verla con otro. Sus manos ya actuaban involuntariamente explorando sus cuerpos con frenesí; las nalgas grandes, firmes y carnosas de Vane eran apretadas una y otra vez mientras el pene de El no dejaba de ser masajeado de arriba abajo.
Me desnudé, mientras observaba como Vane se arrodillaba para tomar entre sus labios su pene y comenzar a mamarlo tan rico que sus ojos de nuestro amigo se perdieron en el espacio. Él se me quedó mirando y soltó una mirada que mezclaba excitación y vergüenza, pero le cerré el ojo aprobando lo que estaba sucediendo y haciéndole saber que no había problema alguno.
Pasaron varios minutos en esa pose y Vane me pidió un condón, fue ahí donde comencé a descubrir el gusto total que tenía mi mujer y me sentí mucho más tranquilo al saber que íbamos por buen camino, que lo estaba disfrutando y por supuesto, yo también. Con condón puesto, nuestro amigo tomo a mi mujer de espaldas e inclinándola un poco comenzó a penetrarla. Vane me miró a los ojos y me pidió unirme a la fiesta. Tomó mi pene y comenzó a mamarlo tan rico que me tuve que concentrar al máximo para no eyacular en su boca.
Cambiamos las posiciones hasta donde pudimos, perrito, misionero, parados, acostados, en fin, pareciera que llevamos años de experiencia los tres haciéndolo porque todo se acoplaba. El ritmo, la fuerza, movimientos, todo era perfecto.
La cúspide de la noche se dio cuando Vane dijo, “ahora los dos al mismo tiempo”. Como pudimos acomodamos nuestros penes en su vagina y ano y se dio la tan esperada DOBLE PENETRACIÓN que habíamos visto en películas y revistas.
Vane estaba loca de placer y pedía más y más, sus orgasmos eran consecutivos, sus gritos estremecedores y nuestro goce era de antología.
Acabamos tirados en el colchón sin decir nada, Vane me abrazó, y susurró a mi Oído: GRACIAS….
ESPEREN PRONTO NUESTRO SIGUIENTE RELATO
Tweet
Regístrate y conoce mas historias