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EL POLICÍA
Les voy a contar sobre un encuentro sexual que sucedió hace tiempo, resulta que por el año 2006 estuve enamorando con una muchacha bastante guapa y bien cachonda, habíamos ido a pasear un día sábado hacia tomatitas un lugar hermoso en el valle tarijeño al Sur de Bolivia.
Llegando al lugar decidimos caminar por el borde del río tomados de la mano, abrazándonos y de rato en rato besándonos, hasta llegar a un lugar un tanto apartado, en eso mi pareja empieza a besarme de forma bastante apasionada, yo correspondía de la misma manera, una de las cosas que me gusta hacer es besar los labios de una mujer y siempre me dicen que beso bien, de tanto beso empezó a encender nuestras ganas de cachondear.
Entre besos y caricias ella empezó a acariciar mi miembro por encima de mi pantalón y yo acariciaba sus senos, sus nalgas y su monte de venus por encima de su pantalón, pero ella tan arrojada que era y que le gustaba saborear, me bajo el cierre de mi pantalón y empezó a acariciar mi miembro, estimulandolo con sus manos y sobando mis testículos.
Ella ya no pudo resistir más y se puso de cuclillas y empezó a chuparlo, metiendo hasta el fondo de su garganta y con su lengua pasaba la punta de mi pene saboreando mi líquido seminal, al mismo tiempo que sobaba mis huevos con sus manos y de vez en cuando con su lengua pasaba por mis huevos poniéndome la carne de gallina.
Al mismo tiempo por encima de mi pantalón acariciaba mis nalgas, pero lo que no dejaba de hacer era chupar mi pene el cual se encontraba totalmente duro y llenaba toda su boca, yo ya no podía resistir más aunque me gustaba como me lo mamaba, pero sentía las ánsias de metérselo todo.
En determinado momento la hice parar le di un beso bastante largo y sentí el sabor del líquido seminal que tenía todavía en la boca al chuparle la lengua, ya no pude aguantarme más y la volté con vista hacia el cerro desabroche su pantalón y se lo baje hasta por encima de sus rodillas, la incline un poco y se la metí de una sola vez, sacándole un delirio de satisfacción.
Ella me pedía que no pare y que se la meta más adentro, al mismo tiempo con su mano trataba de agarrar mi nalga y me apretaba contra ella, mientras tanto yo con mucha fuerza le agarraba de sus caderas y la apretaba hacia mi, sintiendo lo húmedo que estaba su vagina, de rato en rato con mis dos manos agarraba sus tetas apretándolas al mismo tiempo que la empujaba.
En unos momentos me movía lento, sacaba todo mi pene y se la volvía a meter con mucha calma, escuchando como deliraba el momento que empezaba a entrar mi pene en su vagina con mucha calma.
Otros momento la agarraba sacándo mi pene de su vagina y de un sopetón se la metía muy duro sacándole también delirios de satisfacción, me decía que no pare y que me mueva más rápido y yo así lo hacía, pero intercalaba mis movimientos entre suaves, lentos y fuertes a lo que ella pedía más.
De pronto.....
De pronto aparece un policía agarrándonos en pleno acto, reacción inmediata fue sacarlo y ella subirse el pantalón alejándose avergonzada, yo también logré acomodar mi pantalon a lo que el Policía nos increpaba que eso estaba prohibido y que le mostremos nuestras identificaciones, yo Arquitecto ella Abogada y trató de salir con su código penal para defendernos ella, pero lo complicó más.
Tuve que apartarla y hablar con el Policía para que nos deje ir, ofreciéndole algo de dinero para que no nos lleve a la comisaría, apele a su hombría de que cuando nos da ganas nos da ganas, más bien entendió y nos recomendó que fueramos a un motel cerca de ahí.
Agradecimos el consejo, la agarre a ella y la encaminel al motel para continuar lo que habíamos empezado a la vera del río.
Continuaré contando lo que sucedió después, espero hayan disfrutado tanto como yo cuando lo recuerdo.
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