Historias y Relatos Swinger
historias reales de nuestros usuarios
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
CUERNO DE TORO I
Esa noche esperé a mi marido como de costumbre cuando se va de viaje. Tumbada en el sofá desnuda por calor, me agarró el sueño. No me percaté que había entrado... pero con compañía. Lo que hice fue taparme con un respaldo del sofá y me levanté para dirigirme a al cuarto sin saludar. Sin luz sólo aprecié la silueta de un hombre delgado y alto.
Al amanecer, Yo con prendas mínimas (un short corto y una blusa de tiras sin bra) salí a la sala y me encontré con un niño menor que nosotros con su mirada perdida. En cuanto me vio se incorporó y me tendió la mano. Era un hombre como de 170 y unas manos enormes que cuando las tomé me provocó un primer orgasmo. Era un tipo desaliñado, ralo no de cuerpo musculoso, pero bien proporcionado, de tez blanca.
Nos saludamos y me dirigí a la cocina. Observaba mis movimientos y eso hizo que lo coqueteara mas. De pronto vi que sale mi marido y él se pierde hacia el baño. ME dieron ganas de ir al baño y sin pensarlo abrí la puerta y me encontré al hombre desnudo con bellos esparcidos en el pecho con una herramienta super formidable. Me disculpé pero antes de cerrar la puerta me pidió una toalla. Yo salí por la toalla y en cuanto toqué la puerta, me dijo pásale. Cuando entré vi que le caía agua de la regadera al cuerpo blanco y tenia un pene como cuerno de toro. Una base bastante gruesa y un pene encorbado hacia arriba con un glande rosado que lo coronaba. Sólo de verlo me provocó un segundo orgasmo. ÉL me tomó de las manos y me pegó en la pared y pasó sus dedos por mi vulva mojada. Al instante sentí la punta de su verga en la entrada de mi vagina y de un solo empujón sentí cómo mis labios fueron sediendo al trozo de carne caliente. Su bombeo fue constante y firme que me sacaban los jadeos. Después de un buen rato, sentí que me inundaba toda de su semen. De inmediato tomó mis cabellos como dominándome y me hizo que me incara para saborear su verga todavía palpitante. Me incorporé y salí del baño. Mi marido estaba recargado en la pared y con una sonrisa en los labio. Yo me dirigí a la cocina para servir el desayuno.
En el desayuno mi marido nos presentó y explicó todo y enseguida terminaron de revisar los planes que tenían para el resto del día. Cuando se despidieron , el me dió un beso en la boca, la cual gustosa acepté, mientras mi marido me decía. Prepárate para la tarde. Saborié mi beso y esperé que llegara la tarde..........
Tweet
Regístrate y conoce mas historias