Historias y Relatos Swinger
historias reales de nuestros usuarios
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
Con mi muy guapa doctora en su consultorio.
Amigos, les quiero compartir la increíble y excelente experiencia que me pasó recientemente, esto apenas sucedió el viernes pasado. Es una de mis fantasías por fin cumplidas y seguramente será la de muchos en esta pagina, tener sexo con tu madura y muy guapa doctora! Sabía que los estudiantes de medicina y los ya médicos, tenían fama de cachondos pero nunca había tenido la suerte de comprobarlo.
Todo comenzó algunos días atrás cuando tuve algunas molestias musculares en el abdomen, lo lógico fue llamar a conocidos para que me recomendaran un buen doctor o doctora, el caso es que por fin me dieron un numero y llame para hacer mi cita. (para esto ya sabía que me atendería una doctora).
Llegó el viernes por la tarde ya que es el único día en el que tengo tiempo por la tarde ya que salgo temprano de la oficina, eran alrededor de las 6pm cuando llegué al consultorio y déjenme remarcar que la recepcionista era una chica joven a la cual le calculo unos 27 años cuando mucho y que estaba bastante guapa y de cuerpo delgado pero se veía todo muy bien en su lugar. Ya en el consultorio había una chica esperando, la cual pasaría primero que yo, después de unos 30 minutos por fin fue mi turno, entré al consultorio, el cual era de buen tamaño muy bien decorado y elegante, para mi sorpresa, delante de mi estaba una mujer de aproximadamente unos 35 años o tal vez un par de años más, muy guapa y elegante, piel morena clara, cabello negro lacio y suelto, labios rojos, cuerpo diría yo que en forma y bajo su sweater se podía ver un par de senos de muy buen tamaño para ese cuerpo delgado.
Nos saludamos, nos sentamos y comenzamos a hablar de mis síntomas y malestares, le comente que había estado teniendo algunos dolores en la parte baja del abdomen, pasó a lo mucho 2 minutos cuando me pidió dirigirme al mueble donde te recuestas, no sin antes pedirme que me quitara la camisa y desabrochara el botón de mi pantalón; una vez acostado me tomó la frecuencia cardiaca y comenzó a bajar su estetoscopio hacia el abdomen e inevitablemente me causo algún reflejo por el frio del metal, para esto ella sacó una pequeña risa y sólo dijo “relájate”, comenzó a bajar cada vez más hasta que estaba al borde de mis boxers; después con las manos comenzó a presionar diferentes partes de mi abdomen preguntando que si me dolía a lo cual iba yo diciendo que no, hasta que sus dedos llegaron a la orilla de mis boxers, en lo más bajo del abdomen, ahí le dije que si tenia molestias, y era verdad jeje.
Comenzó a hacer todo su trabajo justo en esa zona e incluso metió una pequeña parte de sus dedos bajo el bóxer, en ese instante no pude evitarlo y comencé a tener una erección, en unos cuantos segundos estaba yo a todo lo que daba y ella enseguida lo notó, me volteo a ver a los ojos y soltó una sonrisa picara. Ella continuó con las manos en mi abdomen y de pronto su mano se fue directo a mi pene por encina del bóxer, me volteó a ver a los ojos y me pregunto que si no tenía molestias ahí, yo, entre nervioso, emocionado y caliente, respondí que no pero que me podía revisar todo lo que fuera necesario.
Ella se levantó un poco, movió su cabeza hacia mi pene, puso bastante saliva en el para lubricarlo y continuó masturbándome pero ahora más rápido, yo intente meter mis manos a sus pantalones, pero no me dejó!! Sólo me volteó a ver y dijo cómo en un tonito “ ah ah” como negación, y después dijo “Sólo mis tetas”, entonces levante su sweater, quité su bra de ese gran par de tetas y las deja al aire libre, ella se acerco a mi cara y las puso justo en mi boca.
Así estuvimos unos pocos minutos entre besos en la boca, lamidas y mordidas a sus exquisitos senos y ella masturbándome. Habían pasado unos 15 o 20 minutos desde que entré a “consulta” y ella de pronto dijo “Ya nos tardamos tantito”, yo no dije nada y para mi sorpresa se abalanzo sobre mi pene y comenzó a chuparlo su cabeza y su mano se movían al mismo tiempo hacia arriba y hacia abajo, se lo metía a la boca más de la mitad, casi todo completo en cada ocasión así me tuvo un rato, con una mamada riquísima, sin duda se notaba la experiencia y sobre todo cuanto le gustaba hacerlo, yo con las manos alcanzaba a agarrar ese delicioso par de senos y los apretaba y manoseaba.
Yo estaba extasiado, ella me dijo que me vistiera, así lo hice y fuimos al escritorio, después sólo me dijo que no tenía nada, me receto un des inflamatorio y me dijo que con eso estaría bien, pero que si quería podía pedirle a su recepcionista que me agendara la ultima cita del próximo viernes, a lo cual respondí que claro que si!! Nos despedimos y salí del consultorio intentando disimular un poco la sonrisa culpable.
Es una anécdota real y no sé porque me pasó a mi pero, woow que bueno jeje!!
La
voy a volver a ver en la “ultima cita” del próximo viernes en su consultorio y
seguramente será mucho más cachondo que está vez, ya después escribo la
historia de cómo me fue!!
Gracias
por leerme!!
Tweet
Regístrate y conoce mas historias