Sitio exclusivo para adultos · Comunidad privada · El NO se respeta

Historias y Relatos Swinger

historias reales de nuestros usuarios

Historias y Relatos Swinger

Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.


La noche con Anahí

Anahí llegó puntual al hotel, una fría noche de enero en la Ciudad de México.

Vestía un abrigo largo que rápidamente se quitó y reveló su cuerpo de estrella porno, piernas largas con medias-liguero oscuras y tacones altos, una cadera increíble que su pequeña minifalda apenas podía contener, una panza de envidia y unas tetas (bien operadas) que daban antojo e imponían respeto.

Yo ya estaba bañado y con toalla en cintura que ella rápidamente me quitó y me llevó a la cama donde me acostó boca abajo.

Comenzó a untarme aceite y masajear, normalmente estas chicas no son buenas masajistas, pero ella tenía lo suyo, nada mal.

Pronto sus manos se encontraban en mi trasero, masajeando mis gluteos y pasando derrepente un dedo sobre mi ano.

Mi calentura aumentó y le pedí que fuera más lejos... no lo pensó dos veces e instantaneamente sentí su lengua en mi culo; subí mis caderas para liberar la presión sobre mi verga bien parada y ella me dió un jalón para quedar de perrito.

Mamo, lamió y succionó todo, mi culo, mis huevos, mi palo... me puso al 100, ella sabía como.

Luego se detuvo, me volteo y se paró frente a mi cara, si quitó su falda y su tanga y liberó al mounstro... una hermosa verga de unos 16 o 18 cm, cortada, derechita... apuntando a mi.

Me la comí como niño hambriento, deboré esa verga hermosa... luego tomé el mando y puse a Anahí de perrito y le regresé el favor. Su culo que olía a perfume, sus huevos, su palo... mi calentura era tal que quería meterme todo en la boca.

Luego de un rato no aguanté y yo solo me llené el culo de lubricante y le puse el condón y me coloque de perrito de nuevo.

Ella sin mucho preambulo empezó a cogerme rico y rápido... de esas pocas veces que dolió muy poco al principio... un rato más tarde mi espalda estaba llena de sus mecos calientes.

Rapidamente me levanté, me puse un condón, le llené el culo de lubricante y empecé a cabalgarla como perra, fue rápido... su culo muy apretado, mi calentura muy alta.

Me quité el condón y la voltié para llenarle las tetas perfectas de mi lechita.

Nos tomamos una cerveza, un cigarro, le pagué, y se fue...

Innolvidable.



Regístrate y conoce mas historias