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Miguelito

Miguelito (nombre ficticio) es un chavito de esos flaquitos que se les nota que son gays. Durante mucho tiempo que lo veo que me anda checando en el gym, finge estar haciendo ejercicio pero siempre trae un ojo a mi.

Como yo no me veo gay supongo que era toda una duda para el cuales son mis preferencias, el pobre Miguelito se ve que sufría.

Seguido lo veía en las regaderas del gym, nunca desnudo y yo por joder le echaba miradas libidinosas, sólo en el baño, nunca en el resto del gym.

Un domingo decidí ir al gym, pocas veces voy ese día y casi nadie va.

Al llegar fui directo al baño y cuando entré pude oír que alguien hacía sonidos de que se la estaba jalando. Decidí cerrar con llave la puerta y fui a investigar

Para sorpresa y deleite mio encontré a Miguelito en una de las regaderas jalandosela y al verme quedó pretrificado con ojos de terror y verguenza.

Yo no dije nada, solo me quité la camiseta y me bajé los shorts y empecé a frotarme la verga lentamente

Podía ver como la cara de Miguelito pasaba de sorpresa a extasis. Me tomó de una mano y me acercó a el, se sentó en el banquillo y comenzó a mamarme… rico rico, este chavito a pesar de su corta edad se notaba su amplia experiencia, me mamaba como experto, acariciaba mis bolas, iba arriba y abajo del tronco, lo lamía, lo engullía, masajeaba y frotaba.

Luego de unos minutos me cansé de estar parado y y lo tomé del pelo y lo levanté, lo giré y me senté yo frente a su verga que ya chorreaba líquido presminal

Sin más preambulo la tomé y me la metí en la boca, con mis manos apretaba y manoseaba sus nalgas por detrás, le abría todo y poco a poco frotaba su culito, me chupé los dedos y empecé a meter un dedo aunque la saliva no fue suficiente

Miguelito venía preparado, se apartó un poco, fue a su mochila y sacó uno lubricante y para mi suerte y la suya, unos condones.

Pero antes de tomar lubricante lo voltié para mamarle el culito un rato, Miguelito gemía de placer mientras yo frotaba su verga aún llena de mi saliva.

Luego me puse un condón aun sentado, me puse lubricante y le unté en su trasero y le dije "siéntate puntito" y el obedeció; Su culo ya era una puerta abierta, mi verga entró si problema y empezó a bombear. Arriba y abajo dándome la espalda mientras yo le frotaba y jalaba su verguita con la mano hasta que sentí su ritmo acelerar, su respiración aumentar y sus gemidos contorcionarse hasta sentir su gran descarga de mecos en mi mano.

A esto se paró, y yo me recosté en el banquillo y le ordené "comeme putito"
"Soy tuyo papí" respondió.
Lo cual me calentó más, me encanta hablar sucio mientras cojo.
"quiero que me saques todo y quiero ver como te tragas hasta la última gota"
"Lo que tu quieras papíto" me dijo con una voz que emanaba deseo.

Me acomodé boca arriba y me dejé querer. Miguelito atacó mi palo con furia y pasión, me lamía todo, levanté mis piernas para darle mejor espacio y que me coma rico mi culo.

"Untalo bien, cogeme con tu dedo" le pedí
Obedeció como buen putito mío.
Me mamaba como pocos me han mamado mientras metía su dedo en mi culo y lo frotaba dentro, justo dónde se debe hacer para hacerme llegar al éxtasis rápido.

Pronto su boca estaba llena de mi flechita, se atragantó un poco pues yo ya llevaba varios días sin descargar

"toda! quiero que te la tragues toda puntito" le ordené
No dijo nada, solo me complació.

El toque final fue que sacó su dedo de mi culo y se lo chupó…

Le dije que no se haga ilusiones, que sólo me lo voy a coger cuando yo quiera y que no me busque ni me dirija la voz en público.

Me dio su teléfono y mail y quedé de llamarle cuando ande caliente para repetir.

Se fue feliz…
Migueltio es ahora mi putito personal y me encanta.
 



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