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A trabajar tarde
Hoy por la mañana como de costumbre me levante con el pene parado, con una pequeña variante, fue a las 3 am, mi cabeza fantaseaba con una variedad de siluetas de mujeres fue cuando se me ocurrió llamar a una amiga de años pasados, para mi sorpresa contestó y quedamos de vernos en la tarde, cabe señalar que trabajo de 9 a 9 y sólo me dan 2 horas de comida, así que organizamos todo para reunirnos a la hora de comida, cuando llegó el momento no podía creer lo que veían mis ojos, aquella mujer se había puesto super sexy, aquél trasero y pechos que conocí en la adolescencia ahora se encontraban maduros grandes rebosantes y ganosos de ser comidos, hace 15 años que nos habíamos comido mutuamente y ahora nos encontrabamos de nuevo frente a frente ansiosos de descubrir nuestros nuevos cuerpos. El deseo de poseerla me llegó de inmediato, sólo bastó acercarme a ella para escuchar su respiración y saber que ya estaba húmeda, ella ya había ordenado comida para llevar en un restaurant japones, ahí supe que ella no quería perder el tiempo y me encantó saber que necesitaba ser penetrada ya, entramos al primer motel que encontramos, por fortuna era un motel agradable y estaba limpio, la comida se quedó en la cama y lo único que comimos esta tarde fue para mi su rica panochita y para ella mi duro pene. Qué delicioso trasero!! No me canse de darle mordiditas, qué calientes estabamos!!, cuando se estaba viniendo por segunda ocasión sus jugos le llegaron hasta sus pechos le lamia las piernas mientras le metía hasta el fondo mi durísimo instrumento. En ese momento Recibí varias llamadas, era mi jefe, pero eso lo supe hasta que acabé de chorrearme dentro de su vagina. También hasta ese momento supe que llevaba 2 horas de retraso en mi trabajo. Me bañé y cuando estaba dispuesto a salir vi sus pantalones ajustados sin ropa interior su rajadita me invitó y una nueva erección detuvo mi camino hacia mi trabajo. Fue un rapidín muy rico. Y por fin salímos de ese lindo motel, ella no quería caminar estaba rozada y con las piernas temblorosas, al fin llegamos a la terminal de camiones (es de un lugar lejano al mio), llegué tardísimo al trabajo, tuve una pequeña llamada de atención pero la recibí con una gran sonrisa y lo primero que hice fue abrir esta página para contar mi historia, no creo volverlo a hacer tengo que cuidar mi trabajo, pero cuando recuerdo el evento se me para nuevamente, en este momento se me antoja irme de nuevo...
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