Historias y Relatos Swinger
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Belleza oculta
Era de noche en la universidad en un día como cualquier
otro, yo me encontraba estudiando en la biblioteca preparándome para un examen,
frente a mí en la misma mesa se encontraba mariana, una compañera de algunas
clases que siempre estudiaba ahí, ella no era la chica más atractiva de la
escuela y siempre parecía esforzarse por lucir nada atractiva siempre usaba
faldas largas, tenis y suéteres muy grandes, nunca se maquillaba, lentes de
pasta y el pelo recogido.
Ella era una chica muy tímida sin embargo era simpática y me gustaba ir a
estudiar cuando ella estaba ahí pues su compañía era silenciosa pero agradable
era tarde y la biblioteca de la escuela estaba a punto de cerrar cuando comenzó
a llover y a caer granizo dentro de la escuela y hacia mucho frio, mariana se
encontraba tan metida en los libros que ni cuenta se había dado de la tormenta
hasta que en fuerte estruendo la espanto y se fue la luz, mariana asustada me
pidió que por favor hablara y que no la dejara sola me pidió ir por velas con
la encargada pero la encargada había salido y la tormenta probablemente no la
dejaba regresar así que con la luz de mi celular comencé a buscar velas y las
encontré en un cajón de su escritorio regrese a la mesa prendí las velas y
mariana instantáneamente regreso a su libro pero algo era diferente.
No sé si fue el momento o la luz de las velas pero ella lucia distinta, había
retirado sus lentes y la poca luz que la bañaba hacia que su piel luciera
diferente yo me encontraba hipnotizado viendo a aquella chica que nadie se
atrevía a voltear a ver y maravillado no pude más que soltar un pequeño
suspiro, en ese momento mariana levanto su mirada y pude ver como eran de
hermosos sus ojos color miel ella intento decirme algo pero al quedarse sin
palabras dejo su boca un poco abierta dejándome admirar sus hermosos labios
tersos, suaves y gruesos de un tono rosado pálido apenas apreciable pero
hermoso y dentro unos dientes grandes y cautivadores , y más arriba sus bellos
ojos mirándome con un poco de cabello obstruyendo lo cual solo hacía que me
enamorara mas de esa bella imagen en eso mariana me pregunto si me pasaba algo
a lo que solo pude contestar que no era nada simplemente nunca me había dado
cuenta de su belleza ella sin responderme solo sonrió y se volteo hacia otro lado,
no pude contenerme más y me acerque para besarla a lo que ella no opuso ninguna
resistencia.
Poco a poco fui bajando mis manos y cual sería mi sorpresa al encontrarme con
unos glúteos firmes y abundantes , poco a poco fuimos despojándonos de nuestras
ropas mis manos torpes e tanta excitación ya no podían así que ella fue quien
desabrocho su sostén y dejo al descubierto unos hermosos senos que aunque no
fueran muy grandes eran redondos y suaves y sus pezones hacían juego perfecto
con el color de sus labios, comencé a besarlos y acariciarlos, de ella solo se
podían escuchar pequeños suspiros y solo podía sentir sus manos en mi cabeza
tratando de empujarme sutilmente hacia abajo a bajar la cabeza me encontré con
una hermosa vagina de la cual lo único que se podía observar era una pequeña
grieta latiente que solo podía tener lugar para la punta de la lengua pero no
la toque aun primero comencé a recorrer con únicamente la punta de mi lengua
sus piernas y generando calor con mi aliento que con el frio que hacia
provocaba que se asentara mas la sensación provocando que ella comenzara a
vibrar, mi lengua bajo por sus muslos y fue recorriendo su pierna hasta llegar
a sus pies y poco a poco subió otra vez hasta ahora si llegar a su vagina la
cual ya se encontraba húmeda y desplazando un delicioso aroma que me invitaba a
hundir mi lengua dentro después de algún tiempo la tome de la cintura y al jale
hacia mí y son besamos de nuevo y mientras tanto su mano tomaba mi pene y lo
introducía lentamente en su vagina los dos nos encontrábamos muy excitados y era rítmico el sonido que despedían
nuestras bocas al sentir ese inmenso placer ella me abrazaba fuertemente y yo a
ella también, no cambiamos de posición por que no había mucho tiempo y así nos
estábamos disfrutando ella con todo su cuerpo pegado al mío y yo sintiendo sus
manos apretar cada vez mas fuerte hasta que los dos quedáramos fundido en un
orgasmo que no solo duro unos segundos sino que aun así no pudimos separarnos
en ningún momento simplemente nos quedamos así, ella aun después del orgasmo no
podía dejar de apretarme y yo no la quería dejar ir hasta que regreso la luz y
nos tuvimos que vestir rápido.
Nadie se dio cuenta nunca de lo que sucedió, mariana al día siguiente llego a
la escuela y me beso, ella ya no traía lentes ni su ropa de costumbre me dijo
que no quería dejar de verme y yo a ella tampoco, tal vez si sea posible
enamorarse con una mirada…
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