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Historias y Relatos Swinger

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Esto que contaré aconteció el día (28-08-2012), en casa con una clien

Mi clienta me comentaba que se sentía muy cansada, a lo cual amablemente y entre bromas me ofrecí a darle un masaje con aceite  de pitanga negra, cabe mencionar que huele delicioso, accedió después de comentarle que me fascina poder brindar masajes relajantes a las damas, lo cual le sorprendió ya que poca gente cercana lo sabe, al darle forma a la idea, la invite a pasar a la recámara, ya que el negocio lo tengo en casa.

Al estar ya ella en la recámara le comenté que necesitaba ponerse cómoda, al principio lo dudo un poco, pensando en que sólo era una manera de desnudarle, ya que ella tiene un lindo cuerpo (lo cual pude comprobar plenamente ya),  en cuando yo fui por el aceite al baño, al regresar ella ya se encontraba recostada en la cama y sólo traía puesto un top y un cachetero blanco.

Le comencé a proporcionar el masaje, iniciando con tocar su espalda sin aceite aún, tratando de averiguar los puntos donde se localizaba la causa de su cansancio y malestar, al ver que se batalla un poco para poder deslizar las manos, me solicito un vaso con agua, yo pensaba que se estaba arrepintiendo y quería tiempo sola para vestirse de nueva cuenta, pero cuál es mi sorpresa que al subir con el vaso con agua la veo muy tranquila sin nada de ropa. Es aquí donde compruebo la belleza de su físico, complexión media, morenita, cabello debajo de los hombros quebradito.

Bueno, al ver ya su disposición, decido poner manos a la obra e iniciar ya con la untada de aceite y teniendo localizados los puntos de las contracciones musculares, me enfoco más tiempo en ellas, y es así como voy recorriendo y conociendo el cuerpo de cada damita, entonces ya habiendo realizado el tratamiento para desvanecer cada tensión en su espalda, cuello y hombros, decido deslizarme hacia las piernas y realizo lo mismo, el masaje (si son atentos podrán darse cuenta que no mencioné sus nalgas, que son parte esencial en un masaje) dejando a propósito el excluirlas de momento, y posteriormente le pido se volteé, aquí ella ya con mucha más confianza en mí y en lo que hago, se voltea sin problema alguno y me deja apreciar su bella vagina, depilada completamente, guau se veía deliciosa.

Bueno, ya habiendo realizado el mismo procedimiento en el frente, con maña rozando discretamente de vez en vez sus pezones, logré apreciar que ya no nada más estaba relajada, sino comenzaba a excitarse con el toque de mis manos, es así como al observar esto, decido comentarle que hemos concluido, después de aproximadamente 50 minutos de masaje, le digo que si gusta vestirse o tomar un baño, pero no me dice nada, entonces yo dejo el aceite a un costado y decido retirarme a lavar las manos.

Al regresar a la recámara, veo que sigue acostada, pero nuevamente se puso boca abajo y seguía desnuda, entonces con una voz melosa me pregunta que si el masaje no incluía sus nalgas, porque nunca las toque, y yo amablemente le pregunto si desea recibir el masaje en esa parte y mientras inicio con ello, le voy contando acerca del masaje tántrico y ella comienza a mostrar emoción y siento como se acelera su respiración, es entonces cuando decido comenzar a rozar su ano con al yema de mis dedos y al ver que no me reclama, continuo y comienzo a rozar sus vagina en la parte inferior de sus labios, y poco a poco voy metiendo la punta de mi dedo, y siento su humedad total, es sí como ya motivados ambos, me acerco y comienzo besar su espalda, su cuelo sin dejar de acariciar sus nalgas, ni su ano y sin sacar mi dedo de su vagina, y ella decide darse vuelta y nos besamos de una manera un tanto desesperada, y comienzo a acariciar sus bellos senos, de tamaño regular pero duritos y con un pezón grande, negrito y ya muy duritos por la excitación.

Le pido se vuelva a poner boca abajo y acepta, a lo cual yo inicio a besar su ano, y poco a poco a introducir la punta de mi lengua en él, escuchando sus suaves gemidos y de repente diciéndome que nunca lo ha hecho así, anal; yo le explico que no haré nada que ella no desee ni que le lastime, ya mas relajada y tranquila por mi explicación comienzo en esa misma pose a darle sexo oral, es muy rico sentir sus jugos vaginales, y el sentir como se contonea de la excitación que siente, me pide la penetre, que la coja, y yo acudo al clóset a sacar un condón, al cual en cuando vio que lo coloque en mi pene, se acomodó a la orilla de la cama y me pidió se lo metiera, lo cual hice suavemente, tomándola de sus cintura, y comenzamos a tener un vaivén cadencioso, rico, complaciente, acto seguido sin decir palabra alguna en todo momento, me deslice hacia atrás sacando mi pene, y recostándome yo en la cama ahora, lo cual ella comprendió perfectamente y se subió en mí, hacia, como si cabalgara se contoneaba muy rico, y yo mientras besaba sus senos y sus labios, y continuamos así por un buen rato, de repente ella decide quitarse de sobre mí, y me quita el condón y comienza a hacerme sexo oral, lo hace delicioso, ya después de un rato decide ponerse en cuatro y ya sin preservativo la penetro por detrás y comienzo a jugar con su ano, a lo cual ella gime entre dolor y placer, de repente e dice que si quiero intentarlo, pero inmediatamente cambia de parecer y me dice que mejor después con más tiempo.

 Estaban tan excitada que en esa pose de a perrito, me pide, me exige que la nalgueé, me grita que le pegué de nalgadas, que es algo que siempre ha querido pero su esposo no le ha querido complacer, entonces yo le complazco, y después de unos instantes de ello, tuvo un súper orgasmo que provoco que yo terminará dentro de ella, explotando casi al mismo tiempo y de una manera tan exquisita que no hay palabras para describir.

Así, es como terminamos nuestro masaje, y ella muy sonriente y relajada, sin dolores y complacido, se despide diciéndome que espera poder recibir un masaje continuamente y que sea con final feliz como éste.

Ojalá alcancen a comprender el poder que tienen las manos en una sesión sexual, y a veces es lo que menos usamos, y que las damitas se den esa oportunidad de ser exploradas de esa forma y verán y conocerán una nueva forma de excitación sin que exista la penetración de no desearlo.

Espero no haberlos aburrido y que haya gustado, ya que es mi primer relato, pero no la primera vez que acontece algo así con los masajes, pero algo especial surgió en éste que por ello decido compartirlo. Gracias



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