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una madurita
esta historia va en memoria de quien me inicio en el sexo hace ya varios años, me llevaba 13 años y desde entonces aprecio las maduritas.
En ese entonces yo estaba en la universidad y sin novia, rentaba cuarto en el mismo edificio que ella, por lo que era frecuente que las comidas y cenas coincidieramos en en el mismo lugar.
Durante el primer año salvo las charlas no paso nada, pero todo cambio cuando en mas de una ocasión mostrara desacuerdo en como la trataba el tipo con el que estaba -hay tipos que no entienden que una mujer no es un objeto-, bueno, el caso es que esas ocaciones marcaron el punto en que ella empezó a cambiar su actitud hacia mi.
La primera vez que me di cuenta de eso fue en una cena -compartiendo mesa- en la que ella se puso un vestido azul de mezclilla de medio vuelo con botones al frente, de los cuales el boton superior estaba desabotonado y mostraba generosamente los bordes de sus senos, cuando me di cuenta me sonroje -jeje, aun era inexperto en todo- y como notara que uno que otro también se deleitara con el panorama le avise de dicho boton, el cual ella abotonaba pero misteriosamente el boton volvia a desabotonarse, con lo cual mi mirada sin querer se posaba en lo que mostraba, disimule todo lo que pude, pues aun no sabia que onda y no queria que me fuera a reclamar el atrevimiento.
Algunos dias después ya que habiamos tomado mas confianza le dije que por que andaba con ese tipo que la trataba mal, no recuerdo que me haya dicho pero a los pocos dias ya no andaban. Por esos dias alguién me dijo que ella me andaba hechando los perros. Yo no loe crei pero esas palabras se me quedaron en la mente, y fue entonces que empecé a fijarme en ella como una hembra. Fisicamente tenia rostro delgado, nariz afilada, labios finos, unas tetas medianas, no escandalosas pero si firmes, nunca la vi hacer ejercicio pero tenia una cintura delgada y unas caderas bien delineadas, las piernas no se las vi hasta después pues usaba pantalones o vestidos largos, y lo que me pareció mas dsitintivo: la blancura de su piel, mas en las partes que no les tocaba el sol.
Las platicas se fueron volviendo mas personales, y aunque no deciamos nada respecto a algo mas, era notorio en la mirada que había deseo, y poco a poco los roces sin querer fueron incrementando en frecuencia e intensidad. El primer faje se dio un día que acepte pintar un cuarto que la dueña del edificio remodelo. estaba yo trabajando cuando la vi pasar hacia los lavaderos, cuando regreso la agarre de un brazo, ella con una mirada temerosa hecho un vistaso rapido que no hubiera visto nadie y se dejo conducir dentro, la mire y sin decir nada nos empezamos a besar y yo a meter mano bajo su sosten agarrandole los pechos. casualmente traia el mismo vestido del boton problemático. estuvimos así un rato hasta que escuchamos pasar alguien, nos detuvimos y esperamos que no hubiera mas ruido, quede con ganas de reanudar pero ella opto por irse, dejandeme a mi confundido, excitado y eufórico.
Apesar de lo sucedido la cena fue normal que de costumbre, pero yo dentro de mi no sabia si lo que sucedió se repetiría o qué. Con esos pensamientos me fui a mi cuarto, sabia que ella estaba sola pero no me animaba visitarla ya que nunca me habia invitado, sin embargo la calentura fue mas poderosa y despues de un rato fui a su cuarto a verla, toque suavemente con timidez, por un momento pense en que no abriria y ya estaba por darame media vuelta cuando ella abrio un poco su puerta, me miro dudando si dejarme pasar o que, por suerte se decidio dejarme pasar, ya se había cambiado para dormir y estaba en penumbras, lo primero que note es que no me esperaba, asi que no supe que decir o hacer quedandome parado mientras ella acomodaba algunas prendas que había dejado a la vista, después de eso ella también se quedo parada como no sabiendo que hacer. estuvimos así un rato, después del cual me le acerque y me anime a abrazarla suavemente, estuvimos asi unos instantes hasta que poco a poco nos fuimos buscando los labios, no recuero como llegamos a la cama pero si recuerdo que cuando ya estabamos ahi ya me había despojado la ropa y la tenia bajo mi agarrandole los pechos mientras le besaba el rostro y el cuello, como pude la segui besando mientras la desnudaba, a pesar de haber poca luz pude notar la blancura de su piel. Recuero que tiempo antes había encontrado en internet un manual sobre como besar el cuerpo de una mujer, ni tardo ni perezoso empecé a realizar lo que recordaba, no habré sido muy habil pues ella me empezó a conducir marcandome la ruta que ella necesitaba, recuerdo haberle succionado los pechos con mucho entusiasmo mientras me acomodaba entre sus piernas, despues de lo cual sin esperar mas tiempo la penetre, al principio torpemente, pero ya después encontré la postura correcta. En esa primera vez no preste mucha atención al placer de ella, lo cual con el paso del tiempo mejore, pero lo que si le agradó, es que aunque no tarde mucho en venirme, dejando por primera vez mi descarga en la piel de una mujer, mi pene siguio tan duro que pude ensartarla otravez sin darle descanso, ella se dejo hacer, y cuando le pedi que se pusiera a cuatro sin decir palabra se dio la vuelta acomodandose para podermela coger en esa postura. La cogida pese a lo intenso del vaiven era silenciosa ya que ella no quería que se escuchara el golpetear de la cama -cosa que no se logro-, Teniendola de a perrito la tome de las tetas y con ellas la jalaba para metersela lo mas posible. despues de esa posicion la tumbe bocaarriba, y levantandole las piernas la ensarte, como no esa posicion no era muy comoda para mi, teniendola asi la cargue y me pare, haciendo que cabalgara mieptras la tenia agarrada de sus nalgas. Como esa postura era cansada la volvi a poner en la cama ella se abrio de piernas y en posición de misionera la segui cogiendo hasta que pidio descanso.
Yo seguia con el pene tieso -juventud, jejeje- por lo que no me estuve mucho timpo quieto, ella ya se notaba algo cansada, me acoste a su lado y la abrase, estando asi ella se puso de costado y busque la manera de penetrarla, entonces ella saco su trasero acomodandose para ensartarla así, ahi no dure mucho corriendome otra vez, después de lo cual nos quedamos dormidos. pero no por mucho tiempo ya que despues desperte y aunque ella esetaba dormida la acomode boca arriba para volverla a coger, ella solo me abrazo y dejo q se la metiera.
No recuerdo a que horas es que llegue a su cuarto, pero si recuerdo haber salido a las 3:30 de la madrugada, por lo menos fueron cuatro horas, después de eso los encuentros se volvieron prácticamente diarios e hicimos algunas otras cosas -menos por el culo, eso fue algo que no me otorgo-, hasta que por cosas de la vida ella se fue de ahí, después de ella hubieron otras chicas, y aprendi otras cosas, pero esta madurita fue quién me dio las primeras lecciones.
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