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Historias y Relatos Swinger

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Vero y yo

Es la primera vez que me animo a publicar algo aunque ganas nunca me han faltado.

Soy una mujer rutinariamente casada. Me considero alegre, simpática y sobre todo sumamente cachonda. A lo largo de mi vida he tenido algunas experiencias en el ámbito sexual que me han hecho buscar cosas nuevas y excitantes. Aunque soy una persona que ya anda por los 40 me dicen que me conservo muy bien todavía. Tengo senos medianos y buena pompa. Desde hace mucho tiempo descubrí mi lado bisexual y les quiero relatar la experiencia que tuve hace un par de meses.

Acudí a una fiesta de la familia de mi esposo y todo iba como la típica comida familiar osea aburridona y a mí ya me andaba por que terminara. Como ya mi esposo estaba empezando a tomar un poco y a mí me choca que lo haga, me fui  a la parte trasera de la casa para estar sola. Ahí resultó que la tía política de mi esposo (vero), y el marido de una prima suya (Ulises) salían de una pequeña bodeguita que hay hasta atrás de la casa, no le di importancia hasta que de repente en lugar de ir juntos a donde estaba la reunión, cada quien se separó por su lado. Con esa cosquilla empecé a ponerles atención y no volví a verlos juntos en todo el rato. Algo que me pareció raro.

A la siguiente reunión me puse muy viva y resultó que de repente cada uno volvió a entrar a la bodeguita de manera muy disimulada y cada quien por su lado. A mí el morbo me hace perder la cabeza y no resistí la tentación de sacar mi lado voyeur así que fui a asomarme a la puerta y los encontré metiéndose un poco de mano mientras hablaban.

Vero es una mujer más grande que yo de edad aunque es mas chiquita de estatura, y miren que yo mido 150, Ulises es un chico que anda por los 34 años 170, ella es muy delgada poquito de todo pero lindo y el mas bien es gordito y como dicen del montón. En cambio el marido de ella es un hombresote de más o menos 180 o 1.90.

Bueno pues como les digo a mí el morbo me pone lujuriosa y no resistí la tentación de jugar con fuego. Y me quede disimuladamente esperándolos afuera según entretenida por ahí con las plantas. La cara de susto que pusieron los dos al verme me lo dijo todo. No sabían qué hacer, ni que decir, ni dónde meterse. Yo no dije nada pero le sostuve a ella la mirada mientras le sonreía.

Se fueron cada quien por su lado y yo me quede un ratito ahí y luego volví a la reunión. Ahora no solo ellos dejaron de coincidir entre sí, sino que también conmigo, a la hora de despedirnos ella se veía tan tensa mientras que yo le dedicaba la mejor de mis sonrisas. Le agradecí porque iba a pasarme un par de ricos baños en la tina imaginando todos los secretos de esa parejita.

Pero lo que vino después fue toda una sorpresa. A los dos o tres días ella llego a la casa. Yo andaba haciendo el quehacer cuando entro y me dijo que si podía pasar. Nos sentamos en la sala y me empezó a dar explicaciones, a decirme que a lo mejor se podía mal interpretar lo que yo había visto. Y mientras más me decía ella, yo más le decía No te preocupes No te apures, pero le sonreía de manera que entendiera que a mí no me hacia tonta.

Total que mejor opte por invitarle una copa a lo que ella accedió y cambiamos de conversación. Pero entre mi empecé a verla y me dije que seguro ella seria super hot. Me empecé a preguntar qué tal lo haría y el morbo empezó a ponerme cachonda. Aunque yo  no tomo, y Vero lo sabe, le dije que se tomaba tan rico su copa que se me había antojado, así que me serví una. Empezamos a platicar y en alguna de las bromas que hacíamos le dije que no tomaba porque si se me subían las copas no había quien se me subiera para bajármelas, ella se puso seria pero como me vio reírme pues me siguió la broma.

Las bromas empezaron a girar en el sentido sexual y yo ya estaba super ganosa y me le empecé a insinuar. Reímos un buen rato y todo era bromear en doble sentido, como veía que me seguía el juego fui siendo más atrevida hasta que le pregunte que como le hacían para acomodarse con su esposo porque ella es muy chiquita y el es muy grande, ella botada de la risa me dijo que le buscaban y entonces le pregunte cual era su posición favorita, ella se quedo callada un momento, se sonrió y me dijo que encima de él… a mí se me hizo agua la boca y le seguí preguntando. Ella al principio dudaba pero me fue contestando, en una de esas me dijo, que una que le encantaba con él era que la cargara y eso fue lo último que resistí porque ya estaba super caliente y le empecé a pedir detalles y ella me los empezó a dar.

Yo ya no aguante y le dije entre broma y seria: Hay vero, tu prendes el boiler y acuérdate que yo me tengo que bañar hasta el sábado, ahora por tu culpa voy a tener que ir al baño a desfogarme. Ella se rio y me dijo: Lilia tu ponte cómoda estás en tu casa, y le conteste: a no pues si estoy en mi casa, me pongo cómoda aquí mismo. Ella no me dijo nada pero su mirada echaba chispas entonces me atreví, subí uno de los pies al sillón y metí mi mano por debajo de mi pans y empecé a masturbarme mientras la veía a los ojos; ella puso una cara de sorpresa y de susto, pero sobre todo de calentura que me éxito aun mas.

Mientras me masturbaba le pregunte ¿te molesta vero? Ella solo atinaba a mover la cabeza. Me pare frente a ella y empecé a moverle las caderas mientras me daba dedo, ella nada más me veía y yo necesitaba que me chupara, que me acariciara, que me metiera los dedos y la lengua; así que me quite la blusa y luego el brasier, cuando mis pechos quedaron fuera se los acerque para que me los chupara, de inmediato se pego a mí y me dio una super comida que me hizo mojarme tanto que no resistí y me vine por primera vez. Entonces me quite el pans y la desnude a ella. Me sorprendió el cuerpazo que tiene, como que nunca la había visto con ojo cachondo y wowow, tiene unos senos talla C que con su cuerpo chiquito se le ven riquísimos, me le fui encima ahí en el sillón y me los comi, la bese, la manocie hasta que de plano me abrazo con las piernas y mi vientre quedo en su sexo, la fui besando hacia abajo hasta que llegue a su vagina y me la empecé a comer, para ese entonces ella ya estaba súper mojada y se movía tal como me imagine, riquiissiimmooo.  Llego el momento en que me agarro la cabeza con sus dos manos y me pegaba fuerte contra su vagina mientras movía las caderas y gemía tanto que me volví a poner como loca y empecé a darme dedo así como estaba hincada y comiéndome a vero. Supongo que me distraje porque empezó a pegarme con más fuerza a su conchita y me gritaba que me la comiera más rico así que me tuve que aguantar y la seguí chupando. No tardo mucho tiempo y se vino dando unos gemidos entre cortados que me hicieron ponerme a full. Entonces me acomode sobre ella como si fuéramos a hacerlo de misionero, entrelazamos nuestras piernas y empecé a restregarme en ella como si fuera el hombre, nuestras pelvis quedaron juntas y yo me sentía en la gloria me movía como desesperada sobre  ella hasta que me volví a venir.

Me senté en el sillón y nos empezamos a besar, y a cachondear estuvimos un ratotote en el que nos fajamos, y nos manoseamos todas, así nos estuvimos metiendo  mano hasta que empezamos a masturbarnos mutuamente, ella empezó a excitarse mas y entonces se subió al sillón y quedo hincada sobre mí que estaba sentada y me empezó a cabalgar mientras yo le daba dedo. Se movía riquísimo y yo no atinaba si besarla, comerle sus ricos pechos, dedearla o de plano masturbarme yo. Ella si estaba bien concentrada en lo suyo y me puso una cabalgada sensacional, se movía en círculos y luego fuerte de atrás para adelante que hasta movimos el sillón de su lugar. De repente se empezó a dar de sentones sobre mí y como la estaba estimulando con mi mano volvió a venirse todavía más rico. En cuanto sentí que se vino le ordene que se bajara a comerme, se bajo a la alfombra, y me abrió las piernas, y así hincada empezó a darme una chupada riquísima, ella me dijo que nunca lo había echo con una chica pero la chupada que me dio me dice otra cosa. Me estuvo comiendo un ratito hasta que se volvió a calentar e hizo lo que yo había hecho  antes: empezó a darse dedo mientras me comía. Yo la ayude dedeándome también y llego el momento en que las dos nos estábamos masturbando, yo en el sillón sentada con las piernas abiertas y ella hincada frente a mí con una mano entre sus piernas y su cabeza entre mis muslos. Nos volvimos a venir, ella se acostó en la alfombra y yo me desguance en el sillón. Ella se veía divina acostada y desnuda, yo la miraba y me sobaba mi conchita mojada pero ya no me masturbe de nuevo, estaba exhausta. Cuando ella descansó me dijo que era tardísimo y que tenía que irse, nos vestimos y la fui a despedir a la puerta, antes de abrirla de di un beso muy cachondo y le dije, tu y yo vamos a hablar de Ulises, (el primo del patio de atrás se acuerdan), ella me metió la mano entre las piernas y me dijo: Okys, vengo a visitarte prontito, y efectivamente no tardo mucho para volverme a visitar.



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