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Historias y Relatos Swinger

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En la oficina

Estaba sólo en mi oficina, preparando unos informes y de momento Yoly toca a mi puerta. Le digo que pase y entra a mi oficina ofreciéndome una bebida para refrescarme. Yoly viene vestida muy sexy, y a la vez muy elegante. Tiene puesto un suit de uniforme color negro, la falda corta a medio muslo, dejando ver sus ricas y bien torneadas piernas con unos tacones altos. La chaqueta desabotonada dejando ver la blusa semi transparente blanca donde se puede observar un sostén de encajes muy sexy y sus pezones algo levantaditos (no se si por el frío del acondicionador de aire o por la posible y encaminada excitación).

Yoly se me acerca me da la bebida y se mueve hacia la parte de atrás de mi silla. Me dice que coja un descanso y comienza a apretarme los hombros y el cuello dándome un suave, pero persistente masaje. Las manos de Yoly se deslizan fuertemente por mis brazos y mi cuello. Siento su respiración fuerte, mientras me ofrece los masajes. Estos masajes en vez de relajarme, me pone más tenso, ya que toda esta sensualidad va saturando la oficina.

Yoly me pide que me volteé y sus manos recorren mi rostro, cabeza, cuello. Comienza a aflojar mi corbata, soltarme la camisa y sus manos comienzan a acariciar mi pecho. Mientras su boca, sus labios se acercan a los míos. Nos unimos en un suave, pero profundo beso. Nuestras lenguas se entrelazan, mis manos se deslizan por la blusa buscando sus ricos senos, mmm, que rico se siente todo.

Los senos de Yoly ya se palpan duritos, la respiración se ha convertido en una muy caliente y profunda. Sobre el sostén aprieto suavemente los pezones, y recibo un delicioso y suave gemido de placer. En esos momentos aprovecho para subir la blusa y quitarte el sostén. Comienzo a besar, masajear y chupar esos ricos pezones y todo el seno. Las manos de Yoly aprietan mi cabeza, indicándome que esta disfrutando mucho y quiere que no me detenga. Así aprovecho para deslizar una de mis manos entre las piernas de Yoly. Wouw, mmmmmm, que ricura amor.

Estás muy caliente Yoly, esos muslos podrían derretir cualquier pedazo de metal. Al sentir mi mano por los muslos, Yoly abre las piernas un poco, señal de que desea que explore mar adentro. Si mi puta rica. Todo su cuerpo se movía, la respiración, los gemidos eran cada vez más fuertes. Pude en esos momentos lograr tocar el clítoris, estaba duro, muy resbaladizo por la cantidad de jugos que destilaba. Comencé a mover su clítoris suavemente, apretarlo, moverlo en círculos, todo esto lo hacía con mi dedo pulgar. Mis otros dedos se movían en la rajita, en ocasiones los deslizaba hasta la entrada de tu culo.

Mmmmmm, los movimientos se hacían más fuertes, y no me decía que parara, ahora Yoly me dice que por nada del mundo me detenga. Continué firmemente mis caricias en el clítoris y mis besos y deleites en los pezones, después de varios minutos en estas labores comencé a sentir como sus piernas se ponían tensas, esos espasmos anunciaban la llegada del primer orgasmo. En esos momentos comienzo a sentir como los jugos de Yoly inundan mi mano, siento el cuerpo en mi mano por que las piernas hacen como que pierden sus fuerzas y parece como si Yoly se fuera a desplomar. Nos quedamos en esa posición varios segundos en lo que Yoly recuperaba sus fuerzas.

En esos momentos, Yoly se arrodilla frente a mí, y comienza a desabrochar mi pantalón. Lo baja hasta las rodillas y luego saca mi calzón, sorprendiéndose cuando mi miembro salta y golpea casi su cara. Le digo que perdonara, pero que me tiene demasiado caliente y que mi pedazo de carne está bien dura y caliente. El empalamiento que tengo, hacía que llevara gritando, libertad desde que llegaste a la oficina y, Yoly, has sido la enviada para librar el deseado rescate.

Ella lo tomó en sus manos, lo acarició y mirándome comenzó a besar la punta. Luego el tronco. Luego los testículos. Comienza a lamerlo desde los testículos hacia el tronco, deteniéndose en la punta, la lame y comienza a chuparme el glande. Yoly, me dice que siente como mi pene palpita en sus labios. La lengua recorre el glande, mientras sus manos acarician los testículos y el tronco, haciendo movimientos lentos y suaves en todo mi paquete. Siento como comienza a succionarme, como en la boca va desapareciendo poco a poco todo el pene. Llega hasta la mitad y se detiene. Siento la lengua como lo rodea completamente, lo comienza a sacar poco a poco, mientras la lengua se mueve completamente en el.

Mmmmmmmmm lo haces riquísimo Yoly, siento como mis testículos se hinchan, se llenan del preciado néctar que tus caricias, tus besos, tus succiones, hacen crecer dentro de mí. Así Yoly continua, cada vez con más fuerza, las manos están sobre mis muslos, y solamente son los labios, la lengua, boca, los que tocan la totalidad de mi pene. Yoly, eres toda una profesional, si que sabes dar placer, en esos momentos mis manos se posan en su cabeza, y comienzo a marcar el paso, la rapidez de los sube y baja, siento que todo mi ser va a explotar, le digo a Yoly, que estoy a punto de correrme y esta acelera las succiones, las chupadas, y en esos momentos comienzo a derramar todo mi néctar en su boca, no se detiene, succiona con más fuerza, no permitiendo que nada se escape, un poco del néctar se sale por la comisura de los labios, pero con la lengua lo saboreas y no desperdicias nada. Con la lengua lames todo mi pene, limpiando y dejando sin rastro alguno toda la leche, tu néctar, que h
as hecho brotar de dentro de mi ser.

En estos momentos Yoly me ayuda a quitarme por completo los pantalones y mi ropa interior, me tiene totalmente desnudo. Yo por otro lado, le había quitado la chaqueta, blusa y sostén. Le pedí a Yoly que se levantara, y mientras nuestras bocas se desenvuelven en unos ricos besos, mis manos desabrochan la falda, quedándose solamente en tanguita, totalmente transparente por los jugos, hacemos espacio sobre el escritorio y hago que te sientes en él tronco dentro de ella.

Hago que se siente en mis piernas mirándome, Yolanda me agarra mi bicho y lo pone en la entrada de la concha y de un solo movimiento queda mi bicho totalmente dentro de Yoly, y exclama tremendo suspiro y gemido. Yoly se queda inmóvil, mientras mis labios buscan esos ricos y duros pezones, y comienzo a chuparlos fuertemente.

En esos momentos ya gemidos son gritos de placer y de éxtasis, donde Yoly comienza a galopar sobre mi bicho que entra y sale de la chocha mientras galopa. Cada vez los movimientos de Yolanda son más fuertes y rápidos y yo la agarro por las nalgas para evitar que se salga de control y que esos movimientos sigan como quería. Varios minutos de cabalgata sobre mi bicho hacen que comience a sentir un río de jugos salir del interior de Yolanda, confirmándome la llegada de un nuevo orgasmo. Yoly se desploma sobre mí, juntando los labios a los míos y nos unimos en un rico, cálido y erótico beso.

Mientras nos besamos mis manos se mueven por la espalda de Yoly y llego hasta las nalgas. Comienzo a pasar mis dedos por la raja de su rico culo, y siento como tus besos se intensifican, dándome el mensaje que le gusta lo que esta sintiendo. Mis dedos se deslizan más en el rico culo y comienzo a meterle a Yoly un dedo en el orificio. Siento un poco de resistencia, pero con la lubricación de la chocha me facilita deslizar el dedo completamente dentro del culo.

Comienzo a mover el dedo suavemente, en círculos, provocando que se dilate el culito de Yoly. Siento como se ha acostumbrado a un dedo y comienzo a meter dos dedos, escucho en mi oído un gemido de algo de dolor, pero Yoly que estaba demasiado caliente deja que continúe, y el masaje interior de dedos lo intensifico más. En esos momentos le pido a Yoly que se levante, y se voltee, Yoly se inclina hacia adelante, para tener frente a mi ese rico culo comenzando a dilatarse.

Mis dos dedos se mueven ya con libertad dentro del culo, la otra mano comienza a acariciar la chocha que se ve riquísima desde esta posición. Ahora meto tres dedos, los dejo un rato dentro del culo para que puedas acostumbrarte a ellos, los muevo un poco, procurando que tu culo este listo para recibir todo mi tronco.

Saco los dedos y veo ese rico culo totalmente dilatado, lo chupo, lo lamo con mi lengua ricamente y hago que Yoly se siente sobre mi bicho que está totalmente empalmado.

Mi tronco entra hasta lo más profundo de Yoly, mi mano derecha se desliza hasta la concha y comienzo a acariciar el clítoris con la otra mano, los gemidos de ella son descontrolados, la mano izquierda mía se dirige a tus tetas también, para apretar tus ricos pezones y acariciarte tus tetas. En esos momentos comienzas a cabalgar lentamente sobre mi bicho, este entra y sale de tu estrecho culo, siento lo apretado que lo tiene, pero el éxtasis erótico que tiene Yolanda y el pronto advenimiento de un nuevo orgasmo, hace que los movimientos sean rítmicos y sobre todo llenos de una energía como quien desea llegar más allá del cielo.

Comienza a cabalgar más y más fuerte llegando en varios minutos a ese rico orgasmo, donde también le anuncio que estoy por derramar mi leche nuevamente y le pregunto a Yoly en donde la quieres, y en esos momentos se levanta de sobre mí y comienzas a mamarme salvajemente el bicho y haciendo que tus mamadas saquen toda la leche que tengo dentro de mí, llenando tu boca y cara. Con las manos recoges la leche que tienes en tu cara y la chupas, mi verga la limpias con la lengua dejándola nuevamente totalmente limpia.

Ya en estos momentos se ha hecho muy tarde, ya todos se han ido, nos vestimos los dos y comenzamos a salir del edificio. Solamente nos ve salir el guardia de turno, el cual nos mira extrañado, pero no pone mayor atención. De ahí me pides que te lleve a tu casa. Si les gusto damas escribanme



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