Historias y Relatos Swinger
historias reales de nuestros usuarios
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
esposo complice
Fue durante una noche lluviosa, saliendo de un evento, todos esperabamos en el lobby del hotel esperando que el clima mejorara, eran ya las 10 pm aprox. estabamos mi esposa y yo, ella rapidamente comenzo a hacer charla con una señora que estaba cerca, y a su vez ambas comenzaron a charlar con un señor, bien vestido ya maduro, que durante la espera se habia tomado algunas copas de vino tinto y se le notaba claramente ruborizado, yo por mi parte charlaba con un señor desde donde observaba a mi esposa, la señora que en n inicio habia comenzado a charlar con pilar, de pronto se retiro, dejandola sola con el señor que no soltaba su copa de vino, la charla entre ellos se notaba acalorada y ella comenzaba a sntir la cercania del señor y sus intentos de tomarle por la cintura, ella se notaba incomoda, y rapidamente me miro algo apenada, a la distancia y sin decir nada con la mirada y un movimiento de cabeza consenti cntinuar con el juego, hecho esto ella permitio cada vez mas la cercania, yo observaba sin perder detalle a mediana distancia, en el bar todos en charla nada parecia fuera de o normal, el juego entre pilar y yo se estaba dando de lo mejor, ella comezo a coquetearle, aceptaba sus copas, le dejaba que le acariciara la cintura y reian, el en cada momento mas ebrio, era mas atrevido, todo subio de tono cuando el se acerca mas, ella le da la espalda y el la toma de la cintura pegandola a su cuerpo, las copas se servian una y otra vez sin pausa, ella me miraba con picardia, lujuria y complicidad, la charal entre ellos pasa de normal a secretos, sin duda el buscaba la oportunidad de acercarse mas, ella finjia no darse cuenta, pero mientras el estaba cercano a su oido ella me miraba disfrutando del placer de compartirla, ambos complices en el juego erotico, ella comienza a bailar, entre sexy y demasiado cercano, sin duda exitandonos a ambos yo a la distancia no perdia detalles, el viejo feliz de ver esa faldita volar deseando ver la tanga que habia debajo, el baile pegando su trasero a su pantalon mas los vinos lo hacia ver estrellas, de pronto el la invita a su oficina, reslto ser en gerente de ese lujoso hotel, ella no acepto y se despidio simplemente con un beso de piquito y discretamente roso su bulto con la mano derecha, diciendole, que pronto volveria, nos encontramos e el estacionamiento y nos retiramos juntos, ese dia tuvimos sexo. de lo mejor!
Tweet
Regístrate y conoce mas historias