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Historias y Relatos Swinger

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Contrtato Candente!!!!!!!

Hola amigos. Espero les agrade la historia que contar� no sin antes agradecerles su atenci�n y esperando no aburrirlos.

Este suceso apenas sucedio el Viernes de la semana pasada, en el cual yo tuve una junta con un cliente a las 6:00 pm para la revisi�n de un contrato y resolver algunos detalles. Llegue puntual y a los 10 minutos el cliente se presento al lugar, solo que acompa�ado de su asistente de nombre Ver�nica; grandiosa fue mi sorpresa, ya que a este lindura de mujer hac�a algunos a�os atras que ya la hab�a conocido, pero por razones de la vida perd� el contacto con ella.  Para no hacer tanto preambulo despu�s de un rato de la junta mi cliente ten�a que retirarse ya que se le hac�a tarde para otra cita que ten�a, as� que sin m�s coment� que estaba de acuerdo con el contrato, que se quedar�a Ver�nica en su lugar para pulir los detalles y el d�a Lunes se lo entregar�a para su firma. Habiendo dicho esto se despidio y se retiro del lugar dejandome solo con esta suculenta hembra. Ya que desde aquel entonces que la hab�a visto por �ltima vez estaba deliciosa pero ahora !!!mmmmm.......! se encontraba en su punto de exquisitez.

Ya una vez solos y despu�s de un rato de charla, Ver�nica ya con m�s confianza me hizo la pregunta que tanto esperaba. �Eres a�n la persona candente que conoc� hace algunos a�os? respondiendole que s� quer�a comprobarlo era materia dispuesta. Sin m�s desinihibici�n de su boca se escucharon las palabras "Para luego es tarde". De inmediato recogimos nuestras cosas y nos dispusimos a irnos a un motel.

Ya en el camino y dentro del autom�vil comenzamos a besarnos con gran pasi�n y excitaci�n lo cual provoco que mi miembro comenzar� a hincharse y ponerse r�gido dando por consecuencia a aprentarse a mi pantalon y luchando por liberarse, para lo cual Ver�nica noto, inmediatamente declino su cabeza, deslizo sus manos hacia �l, comenzando por liberarlo de su prisi�n, tropezando sus ojos con el tronco que se manten�a impudicamente expuesto, oscilando r�gidamente hacia arriba con la cabeza roja y desnuda que la invitaba a el contacto de su mano. Ver�nica, incapaz de resistir la tentaci�n la tomo entre sus manos, la apreto, estrujo y deslizo hacia atr�s los pliegues de piel que lo cubr�an para observar la gran nuez que lo coronaba. Maravillada, contemplo el agujero que aparec�a en su extremo y tom�ndolo con ambas manos lo mantuvo palpitante junto a su cara, exclamando �Que cosa tan maravillosa! �Debo proceder a aliviar esos sentimientos que tanto nos inquietan y que hasta dolor te causan! Estando Yo tan excitado para poder contestar comenz� por frotar mi miembro entre su mano inclinando su cabeza en el objeto de su adoraci�n y exhalando un perfume dific�l de definir; deposito sus h�medos labios sobre el extremo superior de mi instrumento, cubriendolo por completo con su adorable boca, dej�ndolo reluciente con su salibar. Excitada tanto por la vista como por el  contacto de tan notable objeto, con verdadero deleite, Ver�nica se dio a cosquillear, frotar y exprimir mi tieso miembro proporcionandome el mayor de los goces, con su espumeante boca y rosados labios se introdujo mi tranca hasta donde le fue posible, provocando con su toques y las suaves caricias de su lengua la deliciosa eyacualci�n que deb�a sobrevenir para disponerme a inundar su boca y garganta con el flujo de una poderosa descarga, que llegado el momento de la proximaci�n de los espasmos expeler�a hasta su �ltima gota. Sin m�s, me emprend� a la tarea de dejar escapar los contenidos torrentes de lujuria de mi ser siendo su dulce boca la receptora de mis espesos y viscosos torrentes por lo que mi miembro engrosaba y enardec�a cada vez m�s a medida que la boca de Ver�nica lo apresaba, provocando por �ltimo un envaramiento de mis extremidades y abriendo lo m�s que pude mis piernas (ya que ven�a manejando) comence por lanzar el espeso y viscoso fluido, inundando la boca de Ver�nica y resbalando por su garganta, siguiendo ella succionando, apretujando hasta que se vio obligada a soltar aquella geringa, eyacualando el restante sobre su rostro.

Solo despu�s de este acto exclamo �Que placer me ha provocado! y a la vez pregunt�ndome �Y a t�, no te he proporcionado el preciado alivio que necesitabas? a lo cual respond�  con una afirmaci�n de mi cabeza y una sonrisa maliciosa.

Una vez despu�s de asearse el rostro y pasando ella sus brazos en torno a mi cuello me susurr� tiernas palabras de invitaci�n e urgencia por llegar a nuestro destino.

Arrivamos a un motel en Tlalpan y una vez instalados en la habitaci�n comenzo Ver�nica a incitarme con aras de inocencia e ingenuidad lo siguiente: Me dijiste que la estrechez de esta hendedura (colocandome mi mano sobre su vagina y presionandola yo suavemente) descargar�as una abundante cantidad de leche que posees, as� que estoy en urgencia de sentir t� poste derramarse dentro de mi cuerpo por la punta de tu engrosado glande.

Ante tal solicitud, procedimos a despojarnos mutuamentes de nuestras vestimentas a la cual Ver�nica llevaba puesto un traje sastre entallado a las curvilineas de su cuerpo, con una falda por encima de sus rodillas y que note a su llegada a la junta que llevaba debajo pantimedias negras sostenidas por ligueros expuestos al colocar sus aposentos en la silla dispuesta al frente de mi (por lo que supuse que s� su jefe no se hubiese retirado a tiempo y por como la conoc�a de tiempo atr�s, me incitar�a con tal vista a exponer lo que sus muslos esconder�an con tal recelo en su centro); al quitar la falda quede embelesado con diminuta tanga que regozante tapaba el frente de su triangulo carnoso y que con depilaci�n delineaba el fruto que me habr�a de comer, mostrando por detr�s de ella un ligero hilo que divid�a sus firmes y carnozas nalgas con la terminaci�n al centro de su coxis de un diminuto triangulo sostenido por sus caderas. As�, dandome su espalda y restragando su voluptuosidad sobre mi cuerpo, comence por besar por detr�s su espigado cuello, rodeandola con mis brazos y sosteniendo sobre mis manos el par de redondeados senos, frotando con las palmas de mis manos cada uno de sus encrispados pezones que a raz�n de la lujur�a expuesta se ponian duros y contra�dos, as� fu� recorriendo mi manos hacia abajo hasta encontrarme con el motivo de mi objeto por alcanzar, el cual ya se encontraba completamente h�medo y lubricado, listo para recibir la donaci�n de tan importante verguiza al mismo tiempo que ella quebraba su rustro hacia atr�s para ofrecerme sus labios para encontrarse con los m�os y regocijar nuestras lenguas el placer mutuo de nuestros institntos. Encontrando placer de mi pene con el centro de la redondez de sus nalgas proced� por quitar del camino su excitante tanga y poder sentir entre mis dedos los labios humedos de su vulva para acto seguido voltearse y seguir con tan excelente procediemiento para posteriormente recostarla sobre su espalda en la cama mostr�ndome la encantadura hendedura rosada asomandose t�midamente sobre sus rollizos muslos. Atrape a mi v�ctima entre mis brazos oprimiendo mi cuerpo sobre el suyo, la cubr� de besos l�bricos y dando rienda suelta a nuestras lenguas me avoque a la introducci�n de mi aparato en el interior de su vulva. Ver�nica, lo acogio con un gritito de �xtasis, sintiendo la anchurosa y tumefacta cabeza de mi pene presionando los calientes y h�medos labios de su orificio.

Ver�nica, comenz� a empujar hacia adentro con todas sus fuerzas, hasta tocar con mis test�culos la humedad secretada por la sensible vaina. La estoque hasta la locura con el vaiven de mi fierro erecto en toda su extensi�n hasta que depu�s de un momento exaltaci�n y un deb�l grito, se inclino hacia adelante y expulso por primera vez el vizcoso tributo de un excelso orgasmo de su lascivo temperamento; sintiendo de inmediato la dulce y caliente emisi�n que inund� mi verga.

Tan pronto como Ver�nica se sintio empalada por la entrada de nuevo de mi verga en su orificio, y lamiendo con mi boca sus senos  y mordizqueando suavemente sus pezones, perdi� el control que conservaba alentandome a no guardarle consideraciones, acto segundo por otro excelso orgasmo. As�, saque de tan formidable funda mi arma palpitante, humeda y desnuda, para cambiarla de posici�n inclinandola sobre la cama para darme su espalda y caderas y entonces poder contemplar su hamburguesa hinchada y escurriente ante la mirada lasciva  de mi persona. Ver�nica exclamo �No te hagas hacia atr�, dame t� delicioso objeto hasta donde puedas! y sin m�s contemplaci�n perfile mi animal hambriento hacia la entrada del orificio de su vulva rosada, empujandolo y apretandola, penetr�ndola f�cilmente, poniendo en acci�n todos mis poderes copulatorios y al mismo tiempo ensalivando uno de los dedos de mi mano para poder estimular su estrecho remolino que su ano apretaba tan celosamente. Una vez hecho esto, Ver�nica, comenz� a empujarse fren�ticamente hacia adelante y atr�s y con cada nuevo esfuerzo sum�a mi calido pene m�s adentro, as� como tambi�n el dedo de mi mano, hasta quer por fin con un golpe poderoso y enterrandolo hasta mis testiculos que campaneaban con el vaiven del frens�, con un desmayado grito de angust�a f�sica, Ver�nica anunci�, que su gara�on hab�a vencido toda la resistencia que su culo hab�a opuesto a la entrada de mi miembro dejando libre de resistencia a los caminos de sodoma con la venida de otro excelente orgasmo. Yo, al un�sono lance un grito de alegr�a al contemplar la hermosa presa que mi serpiente hab�a mordido. Gozaba con la v�ctima que ten�a empalada con mi ariete. Sent�a el enloquecedor contacto con su inexpresable placer. La ve�a estremecerse y exclamandole le dije: Hermosa m�a, realmente eres incitante. Te dar� la leche de que te hablaba y cuando mis calientes mecos me dejen para adentrarse en tus entra�as experimentaras los exquisitos deleites que estoy sintiendo. �Aprieta, Ver�nica! Ahora entra de nuevo �0h......! �Oh........! y apoyandome sobre mis piernas al mismo tiempo de estar sobre de ella inclinada como gatita en celo, pude ver el embolo a causa del cual la linda hendedura de Ver�nica estaba en aquellos momentos extraordinariamente distendida. Firmemente empotrado en aquella lujuriosa vaina y saboreando profundamente la suma estrechez  de los calidos pliegues de carne acompa�ados por peque�os y seguidos espasmos de lubricaci�n en los que estaba encajado, ansioso de procurale a Ver�nica el m�ximo deleite posible; sin piedad en aquellos momentos empujaba hacia adentro lo m�s posible y as� por espacio de unos minutos no se escuchaba otra cosa que los jadeos y sacudidas con que lascivamente me entregaba a darle satisfacci�n y el glu-glu de mi verga ante su vagina cuando alternativamente entraba y sal�a de la bella penitente. Ante tal frens� de lujur�a me dispuse a venirme y aferrandonos con desesperaci�n a nuestros cuerpos, con toda la fuerza y poder�o de mis viriles estocadas que alojaba en su resbaloza vaina hasta mis test�culos, comenzamos al un�sono a venirnos juntos, yo, expeliendo e inundando de semen su vagina y ella soltando leves quejidos y lamentos con sonidos sofocados en lo m�s hondo de su ser, que expresaban el deleite de su orgasmo c�smico.

Terminado este acto, Ver�nica inmediatemente me suplico que aprovechara en meter mi tranca en el extendido orificio de su ano, con el que mi dedo hab�a provocado al mismo tiempo la apertura de los caminos de Sodoma, que ya hab�a provados los de Venus y quer�a terminar tan formidable encuentro con la celebraci�n de introducir mi verga en su apretado culo carnozo y respingado.  

Ya una vez recuperado de la lucha anterior, Ver�nica comenz� por darse a la tarea de volver  a avivar la erecci�n de mi miembro con su ensalibada boca y manos. Una vez m�s alboratados mis sentidos y con la capacidad de regodearme lo antes posible en el encanto que su culo me ofrec�a, me dispuse a cumplir nuestro capricho y posicionandola en cunclillas y ella abriendo con ambas manos su nalgas comenc� por introducir mi arma en tan excelso y excelente acto al mismo tiempo que Ver�nica respond�a �Papito m�o! �Mi querido y generoso Papito! empujalo.... empujalo...... puedo soportarlo. Lo deseo, estoy en el cielo �T� bendito instrumento tiene una cabeza tan ardiente! �Oh, coraz�n m�o! !Oh........oh! Cielo bendito, �Qu� gran placer estoy sintiendo? y viendo tal efecto que provocaba la rigidez y grosor de mi pene ante tan apretado orificio, Ver�nica comenz� a menearse furiosamente hacia atr�s y hacia adelante, agazajandose a cada nueva embestida con todo el largo de mi fierro, que se le hund�a hasta mis test�culos, por lo cual n� a�n as� Ver�nica perd�o nunca de vista la perfecci�n del goce. Y orden�ndome expeler mi semen en el interior de ella, tal como lo hab�a hecho en su vagina, con la sola idea de ello a�adi� combustible al fuego de nuestra lujuria. Cuando, por consiguiente pase mis brazos entorno a su cintura para poder llegar con una de mis manos al toque de su vulva y poder estimularla al mismo tiempo y bombeando continuamente mi felatio y glande en sus entra�as para posteriormente Ver�nica anunciar con leves suspiros el �ltimo de sus orgasmos, apretando todo lo que pudo y en medio de gritos de placer. Al cabo de un par de minutos despu�s anunciaba la descarga de semen en su interior las cuales eran recibidas por Ver�nica con profundas manifestaciones de placer, traducidas en gritos y contorsiones.

Despu�s de descansar unos momento y pasar a disfrutar de un delicioso y reconfortante ba�o juntos en la habitaci�n, nos dispusimos a retirarnos. Al llegar al lugar donde ten�a de dejarla nos despedimos efusivamente y con palabras efusivas me comento. Ten�as raz�n, pasaste la prueba con un m�s. Espero no sea la �ltima.

Ver�nica viaja constantemente por lo que t�n s�lo intercambiamos nuestros datos para futuros encuentros y saciar nuetras m�s bajas pasiones.

Espero haberlos interesado y cuando gusten de momentos candentes no duden en escribirme.

Saludos !!!!!!



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