Historias y Relatos Swinger
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CON MI TIA
Les voy a contar algo que me pasó Hace algún tiempo, yo tenía ciertos encuentros con mi tía, ella en ese entonces tenia 16 años pero con un buen cuerpo que parece de unos 24 años y yo tenia 19, normalmente, cuando me encontraba con ella en la casa, conversábamos de cosas de sexo pero no lo intentábamos.
Un día, ella me empezó a contar que le es muy difícil tener un orgasmo y que únicamente los tiene cuando se masturbaba, yo me quedé un poco desconcertado y el ambiente se puso muy excitante., pues solo me le quedé viendo y le pregunté “¿qué tal será tener relaciones con una mujer menor?” y me reí. Al instante, ella solo me cuestionó “¿quieres ver?” y empezó a besarme de una forma muy deliciosa y me acariciaba los labios con su lengua, eso me excitaba mucho.
Por mi parte, le comencé a tocar sus pechos redondos y suaves, sintiendo sus pezones duros, luego ella empezó a tocarme mi verga, que estaba casi por reventar mi pantalón hasta que me bajó el cierre y me empezó a masturbar. Justo cuando estábamos en lo bueno, llegó mi prima y lo cortamos de golpe. Ante eso, mi tía me dijo en el oído, antes que me fuera “¡esto no se va a quedar así!”.
Después, pasó lo que tenía que pasar, ella me dijo que me invitaba a su casa Y Resultó que ESATBAMOS SOLOS y en cuanto cerro la puerta ahí, mi tía empezó a besarme, y yo me senté en una sillaque encontré, ella se sentó encima de mí y así podía sentir su vagina rozando por mi pene pero aún estábamos con ropa. Pasados unos minutos, me saqué la camiseta y ella también, así sentía su piel como rozaba con la mía, después le saqué su sostén y vi sus senos tan lindos, enseguida empecé a lamerle sus pezones y a mordérselos.
Yo no dudé en detenerme, ni siquiera me acordé que era mi tía y luego de un rato, me paré y empecé a quitarme la ropa, diciéndole a mi tía “oye y ¿qué pasa si alguien viena?”, ella me contestó que no importaba, añadiendo “lo único que importa es que a mí me guste” y así lo hice. Rápidamente, ella me empezó a acariciar y a masturbar mi pene y me miraba, al tiempo que le metía mi mano en su pantalón y sentí su vagina como estaba de mojada, entonces me arrodillé, le saqué su pantalón y allí parados, ella condujo mi pene hacia su vagina y se lo metí todo.
En esa posición, mientras me movía hacia atrás y hacia adelante, la tenía sujetada de las nalgas y se oía como golpeaba mi piel y la suya, luego le di la vuelta y le di en cuatro por la vagina porque ella no me dejó darle por el culo. Así, sentía y veía sus nalgas como temblaban tan ricos, al tiempo que ella se quejaba de placer y me pedía más continuando hasta que le dije que ya iba a terminar y me pidió que le terminara adentro y seguí.
De esa manera lo hice, luego ella se me subió y se movía hacia atrás y hacia delante, me gustaba como sentía su vagina afeitada comiéndose a mi pene y me dijo que quería tener un orgasmo conmigo, empezando a moverse como loca y le gritaba “eso es, muévete asííííí, más”. Ella solo se mordía los labios mientras le manoseaba sus pechos hasta que pegó un grito muy fuerte y se quedó con mi pene adentro, luego se recostó sobre mí.
Pasados unos minutos, le pregunté la hora, ella me dijo que solo habían pasado unos 45 a 50 minutos y que con eso le bastaba para tener un orgasmo, dándome un beso, DESCANSAMOS UN RATO y seguimos haciendo el amor.
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