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trio con chavito de 22 años
Todo comenzó hace unos días, cuando pusimos un anuncio aquí en Sexshop y conocimos a un joven de 22 años de aquí de Reynosa, que es moreno, simpático, educado y muy caliente. Pasaron varios días mientras platicábamos por MSN y nos pusimos de acuerdo en platicar un viernes a las 9 p. m. y a esa hora, estuvimos platicando, explicándole cómo era el asunto, ya que nunca había participado con una pareja; eso sí, él le ponía la webcam a mi mujer y le enseñaba su pene, que era de buen tamaño.
Después de platicar por un rato y de que nuestro hijo se durmiera, lo invitamos a venir a la casa, para "platicar y conocernos" y así se dio, él llegó rápido, ya que vivía cerca. Vimos que era un joven muy educado, divertido y lo mejor, sin experiencia, ya que a mi mujer le encanta que estén tiernitos porque así, ella los guía y les dice cómo le gusta.
Él llegó, enseguida le ofrecí una cerveza y yo tomé otra mientras que mi esposa ya llevaba dos tequilas y estaba muy excitada pero muy nerviosa, lo supe porque él le hacía preguntas pero ella sólo sonreía. Así pues, me senté junto a ella y la empecé a acariciar, diciéndole a Emanuel que a ella le encanta tomar, bailar, hacer striptease, cachondearnos, etc. Para esto, mi mujer se había vestido muy sexy, con una mini faldita negra y una blusa muy escotada, con unos zapatos de putita.
A continuación, él se sentó del otro lado de ella y le empecé a acariciar los pechos, entonces le levanté la blusa y pasé mis manos sobre sus pezones mientras solamente suspiraba y cerraba los ojos. Luego, él le abrió la blusa y empezó a mamarle sus pechos, entonces yo empecé a dedearla y me sorprendí, ya que tenía su panochita muy mojada, así que me agaché y me metí su pezón libre en la boca mientras Emanuel le mamaba deliciosamente su otro pezón y ella gemía y su cuerpo temblaba.
Posteriormente, le quité la blusa y ella empezó a masturbarlo sobre el pantalón, para luego abrirle el cierre y sacarle una verga dura y parada; al principio, solamente la masturbaba y después de besarla, la empujé ligeramente para que se animara y se metiera esa verga en la boca. Al momento, ella me volteó a ver con una sonrisa indefinida y fue el último vestigio de pudor que tuvo durante la noche, además me encantó ver como empezó a devorar esa verga mientras le acariciaba los huevos, su boca se la tragaba casi hasta los huevos y le arrancaba algunos gemidos de placer.
Mientras ella seguía con eso, la terminé de desvestir, ella lo ayudaba a él y una vez desnudos, volvió a tragarse esa verga, al tiempo que yo terminaba de desvestirme y le tocaba la panochita depilada que tiene y también se la chupaba. En un momento dado, le pregunté a ella si quería que se la metiera y me contestó “deja se la sigo mamando pero mientras métemela tú y dame duro”. Así le estuve dando duro mientras ella se atragantaba con la verga de Emanuel, por los empujones duros que le daba, después me puse adelante de ella para que me la mamara y él se puso un condón y se la empezó a meter despacio, ya que ella le decía que así le gustaba y que le diera despacio pero duro.
Por cierto, estábamos en la sala de mi casa, por lo que ellos permanecieron en el sofá, ya que los dejé por unos minutos, para enfriarme un poco y buscar la cámara mientras de reojo, observaba detenidamente una de las imágenes más cachondas que he visto en mi vida, pues veía a mi esposa completamente de frente, sentada, recargada en el pecho de él mientras le acariciaba los pechos, con las piernas de ambos completamente abiertas, especialmente las de ella y su coño abierto como una flor deliciosa.
Así estuvieron unos minutos, tomando unas fotos y después, me uní de nuevo, enseguida me arrimé por atrás y se la quise meter por la panochita también pero no aguantooo, solo se la metí una vez pero le dolía demasiado, así que se dio la vuelta y empezó a cogérselo, de manera que él estaba sentado y yo de pie mientras ella me la mamaba, se la comía toda y eso que la tengo de buen tamaño y algo gruesa. Él estuvo cogiéndosela un rato hasta que anunció que ya se venía, enseguida ella se puso de rodillas y nos dijo que quería toda la leche de ambos en sus tetas.
Así termina esta historia que vamos a repetir muchas veces, ya que a mi esposa le encantó este chavito y quiere que sea nuestro amante de planta, para invitarlo dos o tres veces por semana, ja, ja, ja, ya que no se puede venir a vivir con nosotros, ja, ja, ja y si se pudiera, con gusto lo invitaríamos.
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