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Historias y Relatos Swinger

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Primera vez en un table Parte 2

Todos los gueyes del antro se pararon, chiflaban, aplaudían y le gritaban cosas que a mí en lugar de enojarme me excitaban. Termina la canción de presentación y ponen una muy cachonda para que ella se encuerara. ¡Nunca pensé que se atreviera, pero me equivoqué! Empezó a quitarse la ropa como una profesional, recorriendo la pista de lado a lado muy cachondamente, cosa que la mayoría aprovechaba para acariciar sus tobillos cada que pasaba junto a ellos. Cuando se quedó en tanga se acercó a mí, se agacho quedando todo su culo a vista de los de atrás, yo la tome de las nalgas y se las separe para vieran un poco de lo que yo me estaba comiendo, me dio un beso y se acostó en el piso moviéndose al ritmo de la música, muchos de los más cercanos a la pista y algunos de los que al verla en el piso se acercaron rápido, comenzaron a tocarla de arriba abajo a lo cual ella solo quitaba poco, pero muy poco a poco las manos de su cuerpo. El espectáculo era cachondisimo. Yo obviamente estaba súper caliente por semejarte show, jamás habría imaginado que pasara algo así.

 La música acabo, la gente aplaudió y ella regreso al camerino, volvió a la mesa ya con lo que traía puesto al principio y al pasar por entre las mesas se comenzaron a escuchar los chiflidos y proposiciones que le hacia la gente una vez más. Llego a nuestra mesa y me dijo -¿Qué te pareció? ¿Te gusto?¡Me encantó! Le contesté. Me planto un besote y se sentó. Me dijo. ¿No crees que me pase un poco? -Tu qué piensas, le conteste. Me dijo -No lo sé…. Lo que pasa es que estando ahí arriba vi a todos con esa cara de deseo y me puse cachonda nada mas de imaginarme lo que estaban pensando. Cuando comencé a bailar escuché sus palabras tan llenas de calentura y pensé total, como tú me dijiste, aquí nadie sabe quién soy y esto no lo hago todos los días. Entonces fue cuando me dije voy a pensar que trabajo aquí y me están pagando y ¿creo que no lo hice tan mal para ser la primera vez no? ¿La primera vez? ¿O sea que van a haber más? Le dije. Bueno, solo si tú me dejas y estas a mi lado. Es que sabes, jamás imagine que el estar ahí arriba se sintiera tan bien. Fue tan excitante verlos a todos tan calientes tocándome sin lograrlo totalmente. Debo confesarte que en un momento sentí muchas ganas de dejar que me hicieran todo lo que quisieran, más cuando me fui al piso y empecé a sentir todas esas manos tocándome en todos lados. Era como tener a mil como tú a la vez en cada parte de mi cuerpo.

Cuando empecé a quitar las manos de mi cuerpo uno de ellos llego muy cerca de la entrada de mi vagina, tuve que contenerme para no gritarle ¡Que estas esperando! ¡Ya méteme el dedo, estas a un paso! Creo que se distrajo con los líquidos que salían de ahí y fue cuando pudo más mi cordura y le quite la mano. Yo creo que las copas se me subieron y se convirtieron en calentura, porque tú sabes que normalmente no soy así. Si, me encanta la verga, me fascina exhibirme cuando vamos a lugares swinger pero todavía no me había atrevido a dejarme tocar así… por tantos. Aquí no sé qué me paso, pero algo me saco lo puta que tal vez soy. ¿A lo mejor yo iba para teibolera no crees? Me sonreí y le dije. Fueron varias cosas creo yo. Los dos tequilas que te di cuando salimos, los tragos que nos tomamos aquí, la riquísima mamada que me disté, la pequeña sabroseada que te dio el señor en la teta y el ver a todos tan calientes por ti allá arriba hiso todo eso que me dices. Eso es lo que yo creo. Creo que sí, me dijo. Me levanto y me llevo a la pista, bailamos sin decir nada más.Regresamos a la mesa a seguir tomando, de repente llega la chica que la llevo para que bailara y nos dice. -Oye manita hazme un paro. ¿Que necesitas? Le dijo mi mujer. ¡Fíjate que me llamaron a esa mesa a sentarme y me pidieron que te llevara, creen que trabajas aquí! Y les dije que venía a ver si ya habías terminado con el cliente. Nos miramos uno a otro y mi mujer le dijo. -Porque no les dijiste que no trabajo aquí? Es que quise venir a ver si no querías vivir la experiencia completa. ¿Completa?! Le dijo mi mujer. Si, dijo ella. No tienes que coger, nada más es ficharlos. Entonces vi la cara de travesura de mi mujer y me dijo. -Me dejas? -Si tú quieres, le dije. Se levantaron y se fueron a la mesa que, fijándome bien era la mesa de donde se levantó el señor que le agarro la teta a mi vieja. Seguramente llegaron después de que ella empezó a encuerarse y no escucharon que no trabajaba ahí. Me acomode para ver lo que hacían. Se sentaron una con cada wey, el que le toco a mi vieja le hablo al mesero y le dijo algo. Anoto y se fue, el levanto a mi vieja y la sentó en sus piernas. Disimuladamente me volteo a ver preguntando, y yo asentí.

 El mesero trajo unas botellitas de Bones así se llama la bebida que les dan a las teiboleras. Comenzaron a beber y él le empezó a agarrar las piernas  y ella reía escandalosamente, él le besaba el cuello y los hombros y ella lo disfrutaba. Así estuvieron un rato, yo veía como se sabroseaban a mi mujer y en lugar de darme celos me excitaba, se comportaba como una verdadera teibolera. Al poco rato se levanta mi vieja y le hace el gesto de, mira todo esto, el asiente y la sienta, hablan un rato, se levanta mi vieja y se despide.

Parte 3



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