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Historias y Relatos Swinger

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Primera vez en un table Parte 1

Hola, mi nombre es Jo y espero les guste mi relato que debo mencionar es totalmente real.

Hace algunos años estuve casado con una bellísima mujer con la cual tuve 2 hijos, vivimos más de veinte años de matrimonio en los cuales tuvimos muchas aventuras muy interesantes. Les platicare una. Empezare por describirla. Es alta de muy buen cuerpo, excelentes caderas, bellísimas tetas con unas areolas rosas bellísimas, piernas de concurso y cabello largo rubio (teñido pero bello). Un tanto tímida al principio, pero con algunas copas (que yo le daba antes de ir a los lugares swinger). Se desinhibía y era más divertida. Teníamos por costumbre salir a bailar y divertirnos los viernes y sábados. Ya sea a bares o antros swinger, para ir a estos lugares ella se vestía siempre con vestidos muy cortos, minis sin medias y blusas muy sexys, transparentes y o con escotes bastante pronunciados (sin sostén obviamente), por lo que la mayoría de hombres volteaban y disfrutaban la vista (cosa que a mí me agradaba mucho). La primera vez que salimos a un tablé juntos, ella se sentía un poco intimidada porque me decía que ahí había mujeres que tenían muy bellos cuerpos y aunque tenía curiosidad se sentía apenada y cohibida, pero al fin la convencí. En esa ocasión me acorde que en Garibaldi había visto uno que cuando pasaba me llamaba la atención le comenté y fuimos ahí.

Llegamos como a las 11:00 de la noche, me estacione sobre el eje central, un ballet se acercó preguntando si iba al table, le conteste que sí y me tomo el auto para estacionarlo (no sin antes echarse un taco de ojo con las bellas piernas y tetas de mi mujer). Ella se apenaba de que pasara eso, pero yo le daba confianza diciéndole que ahí nadie la conocía y eso la tranquilizaba un poco. Entramos al lugar, era un antro pequeño, muy sencillo, con mujeres comunes que bebían y bailaban en una plataforma larga con más o menos un metro y medio de altura misma que daba exactamente a la cara de los clientes que ahí estaban. Tomamos una mesa en una esquina del lugar pegados a la pared, como a cinco mesas de la pista y pedimos unos tragos que nos trajeron inmediatamente. Yo me fije que cuando entramos todos los clientes se le quedaban viendo a ella comiéndosela de arriba abajo, algo que fue pasando poco a poco y ella agradeció.

 Así después de un par de copas que hicieron el efecto deseado en ella, se fue acostumbrando a donde estaba, le pedí que saliéramos a bailar una salsa que pusieron pues me gusta mucho ese ritmo, la subí a la pista que les mencione y la comencé a mover muy cerca de la orilla para que todos la vieran, les recuerdo que la mini que se puso era realmente corta y se le veía todo. La mirada de los que estaban cerca se centraba en sus piernas y nalgas de lo cual ella se dio cuenta y me dijo -No creas que no sé lo que estás haciendo, pero ya estoy más entonada y te voy a seguir el juego porque sé cuánto te gusta que me vean, de repente empezó a moverse muy cachondamente y a abrir más el compás de sus piernas mostrando aún más lo que había debajo de su mini con lo cual al ver la reacción de todos se me paro la verga y ella lo sintió, me dijo al oído, lo hago para satisfacerte, mira la cara de todos, quisieran estar debajo de mi falda y siguió enseñándoles de todo.

Termino la música y regresamos a la mesa, seguimos con más tragos, después de un rato empezó a acariciarme la verga suavemente para poco a poco irla agarrando fuerte, algo que yo disfrutaba feliz. Entre beso y beso nos tocábamos, le acariciaba todo el cuerpo, yo cada vez más caliente le subía la falda más y más, casi a la altura de la cintura, le apretaba esas hermosas nalgas con mucha fuerza, después subí mis manos a sus tetas, las sacaba de la blusa para darles unas ricas chupadas a esos pezones parados por la excitación, entre las miradas de los clientes que volteaban a vernos con lujuria, lo cual me ponía a mil. Le hice a un lado la tanga y le empecé a meter el dedo en su linda panocha rasurada y muy mojada. No dejaba de gemir en mi oído diciéndome que no parara porque estaba sintiendo riquísimo. Me saco la verga que para esa hora estaba bien parada y lista para lo que fuera. La metió en su boca valiéndole madres que nos estuvieran viendo y me empezó a dar una mamada tan rica que no pude aguantar y me vine en su boca riquísimo (Yo creo que los meseros se hicieron de la vista gorda por el espectáculo y el buen taco de ojo que se echaron con ella). Se tragó toda la leche que le eche en la boca y con su lengua me limpio lo que restaba de mi venida como era su costumbre.

 Nos acomodamos la ropa, ella fue al baño a arreglarse, yo a su vez hice lo mismo. Regresando nos tomamos otras copas y de pronto un señor que estaba sentado muy cerca de nosotros (Del cual no me había percatado por la calentura del momento). se acercó y me dijo: Tiene usted una mujer muy hermosa. -Gracias le dije. No tome a mal mi atrevimiento, pero me gustaría saber si me permitirá tocar un pecho de esta hermosa mujer. Yo conteste -Pregúntele a ella. El giro su cara hacia ella y le dijo: ¿Puedo? Acercando su mano a sus tetas. Ella me miro y yo le dije -solo si tú quieres. Ella asintió y el señor le tomo una teta con la mano y comenzó a acariciársela con gran delicadeza (Algo extraño pues estábamos en un table). Yo pensé que iba a meterle la mano por debajo de la blusa pues como ya mencioné llevaba un escote bastante amplio. ¡Pero no! Fue sobre lo que cubría y lo que salía de la blusa. Ella entrecerró los ojos para comenzar a disfrutar de la caricia. Después de unos segundos el retiro su mano, nos dio las gracias y se fue. Ambos nos quedamos sacados de onda pues nos esperábamos una mega manoseada y mamada de pezones, no por desearlo si no por el lugar donde estábamos.

 Luego de unos tragos más ella se levantó al baño. Cuando regreso me extraño que llegara acompañada de una bailarina y me dijo que le pregunto si ella trabajaba en algún otro lugar o era de compañía a lo cual contesto que no. Entonces la chica le dijo que, si nunca había bailado en el tubo frente a hombres y le contesto que no, le pregunto que, si no quería probar, le dijo que no le disgustaba la idea (efecto de los tragos que habíamos tomado) que tenía que preguntarme, por eso la trajo a la mesa para ver que decía yo. A mí me extraño la pregunta porque ella normalmente no era así, le dije que si quería hacerlo a mí no me molestaría, pero por dentro de mi hubo una explosión de nervios con ansiedad y deseo (¡claro! que me encantaba la idea de que ella bailara y se encuerara delante de todos esos gueyes). Me tomo del brazo y me sentó en una mesa a un lado de la pista y se fue con la chica. El DJ la anuncia como una chica que no trabaja ahí, pero quiere hacer el número para deleite de ellos, todos aplaudieron su decisión, cual es mi sorpresa cuando la veo salir a la pista con un puti vestido que no era el que traía y comienza a bailar muy cachondamente. Las nalgas se le veían casi en su totalidad, sus tetas hacían esfuerzos por no salirse totalmente y la areola rosada se le asomaba muy rico.

Parte 2



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