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ESTABA SOLA
Llegué al hotel y ya estaba indicado en la recepción que llegaría, así que, una vez confirmaron en la habitación, me dirigí hacia allá, pensando en lo delicioso de estar con esta pareja cuckold, con quienes llevo años de complicidad intermitente, disfrutando cada vez que coincidimos en sus visitas a la ciudad.
Ella, una dama madura, de figura esbelta, atractiva y bien conservada, entregada sin mayores reservas, él, un poco mayor que ella, disfruta observar, aunque de vez en cuando participa, conforme al ritmo de la jornada.
Al llegar a la habitación, la puerta estaba entreabierta, así que entré sin mayor recelo, pues no es nada que no hubiese sucedido antes, más en esta ocasión, la variedad es que ella estaba sola, notablemente emocionada, desnuda, excitada más que de costumbre.
Al cerrar, comencé a desnudarme, indicándome ella que su esposo vendría más tarde.
Ya desnudo, ella tomo mi verga para mamarla con una lujuria que no le conocía, de manera que las caricias se hicieron mutuas en un 69 que me permitió corroborar que estaba más caliente que en otras ocasiones, su perfume inundaba la habitación y sus jugos en mi boca, junto con las contracciones en su pelvis, me indicaron que había llegado el primer orgasmo, por lo que la acomodé en 4 para dejársela ir hasta el fondo, con fuerza, saboreando de ése coñito apretado que tiene.
Sus gemidos eran un poco más expresivos que en otras ocasiones, disfrutando a solas pensé, más luego de unos minutos, la puerta se abrió y, efectivamente, era él, más en esta ocasión venía acompañado de una pareja de una edad y apariencia similar, acomodándose para ver el palo que le echaba a mi amiga.
La dama ponía especial atención en los movimientos que realizaba, pasando de la intensidad a la relajación, en un ritmo marcado por los orgasmos de mi amiga, donde yo alternaba tallando mi verga en su vulva o manipulando con mi mano para tallar su interior en círculos, para regresar y arremeter con fuerza, haciéndola gemir y gozar como gata de azotea en brama, dándole nalgadas fuertes que marcaban mi mano en su piel clara.
Cambiamos de posición, ahora patitas al hombro, alternando entre uno y otro a cada orgasmo, con la dama ya habiéndose despojado de su abrigo, quedando solo en liguero y medias, sobando los penes de los caballeros sin perder detalle.
Motivado por la emoción del público, me brindé hasta llevar a mi amiga al punto más alto de su excitación, donde tras un escandaloso orgasmo, permaneció quieta, en señal de que era momento de darle un respiro, espacio que aprovechó la dama para acercarse y tomar mi verga con lujuria y chuparla, saboreando el goce del placer ajeno en sus labios.
Se incorporó y me jaló hacia ella, tallando mi pene en su vulva como vio que lo hacía con su amiga, para tenderse en la cama junto a mi amiga, que secaba su sudor mientras sonreía pícara.
Levantó sus piernas en clara invitación que de inmediato tomé, jalándola hacia mi, a la orilla de la cama y penetrarla de un golpe hasta el fondo, arrancándole un "¡Qué cabrón!" seguido de varios "¡Así!" al empezar a bombearla.
Su lubricación delataba su excitación, junto con su mirada perdida en el placer de la complicidad de todos en el cuarto.
Mi amigo, voyeur, sirvió unos tragos, mientras el otro caballero ya tenía a su esposa mamando.
La dama, de figura más voluptuosa, se apretaba las chichis mientras la embestía, así que en cada cambio de posición, aprovechaba para darme a probarlas, con manos y boca, chupando y haciéndola gozar, mientras su marido ya penetraba a mi amiga.
Mi amigo se acercó y le dio a mamar su verga, la cual recibió gustosa en la boca mientras la tenía en 4, por lo que la siguiente operación fue realizarle una doble vaginal con ella montada en él, frente a mi, metiéndole la verga y empujando, primero con cuidado, para luego arremeter con fuerza, haciéndola gritar mientras le decía a su marido que por fin tenía dos adentro, preguntando si le gustaba que fuera así de puta, en un diálogo que elevaba la excitación en todos, al llegar al punto en el que ambos caballeros se vinieron en la mujer de cada cual, con mi amiga acercándose a limpiar mi verga, la de su marido, y chupar la concha de ella, para acomodarse en un 69 que la dejó con sus nalgas apuntando hacia mi, así que aproveché para penetrarla y empapar mi verga para lubricar y darle por el culo, con la otra dama mamando de su verija el semen que chorreaba.
Así estuvimos hasta que llegó el momento de darle un respiro a mi amiga, mientras la otra dama, golosa, un poco aturdida por la excitación, chupaba mi verga como agradeciendo, a la vez que preguntaba si ya me había venido, diciendo mi amiga que no, que "Así es Javi, bien aguantador", por lo que se incorporó para brindar con los tragos que ya nos habían servido.
Son mayor pudor, ellas disfrutaban de intercambiar opiniones mientras los caballeros me decían que qué buen palo habíamos echado.
Al fin desnudos los 5, en algún momento, la calentura nos llevó a, de pie los 5, con parejas intercambiadas, yo enmedio de ellas, reanudar el cachondeo.
Chupadas y caricias llevaron al punto en que la dama tomó mi verga y la frotaba en la vulva de mi amiga, quien se recargó en los brazos del caballero, quien la sostuvo para que así la penetrara, abrazándome, sintiendo como la gravedad la deslizaba hacia abajo, así cargada, la llevamos a la cama, para que la dama atendiera a los otros dos caballeros.
Era un cuadro de pura lujuria lo que se dibujaba en el espejo, intensificándose cuando ellas se montaron en sus respectivas parejas para alternar la doble vaginal entre una y otra,
Los orgasmos y gritos eran intensos, afortunadamente nadie se quejó.
En un momento, la dama se zafó para ir al baño y, en el camino de regreso, sacó un lubricante, para montarse en mi amigo y ofrecerme su culo, invitación que no dudé en tomar, penetrando primero suavemente, hasta llegar al fondo y de ahí darle mayor ritmo al bombeo, mientras mi amiga descansaba y el caballero le daba su verga en la boca a su mujer.
Cambiamos y ella me chupaba mientras mi amiga tomaba el lub y se lo untaba para seguir con lo que habíamos iniciado previamente, gozando por el culo, alternando con su vagina entre posiciones, mientras su amiga le sacaba la leche a mamadas a mi amigo, para besarse con su esposo.
Seguí cogiendo a mi amiga, ya en plena sumisión, mientras los demás se relajaban contemplando como se brindaba tan espléndida dama.
Casi intuyendo el momento en que estaba por llegar a su límite, la coloqué de misionero y así, la penetré hasta venirme en ella, explotando ambos en un orgasmo que nos dejó quietos, abrazados, con la dama contemplando en primera fila, lista para limpiar el chocho de mi amiga, acomodándose para que la penetrara y le dejara algo de leche adentro.
Nos limpiamos el sudor y mis amigos se despidieron porque tenían que agarrar carretera para llegar a casa, agradeciéndoles la presentación, diciendo el caballero que si le daban un aventón para ir a comprar más bebidas, si es que no me molestaba acompañar a su esposa mientras regresaba.
Obviamente no, por lo que entre brindis, un cigarro y un rico cachondeo, me preguntó si todavía tenía leche, a lo que respondí afirmativamente, iniciando un nuevo palo en el que su marido nos sorprendió un muy buen rato después, pues había ido por algo para cenar y recuperar fuerzas, ya que la velada siguió, con dobles penetraciones, vaginales por supuesto, y un rico creampie que el cornudo lamio para besarse con su dama.
¡Excelente velada!, lo que primero pensé sería algo cuckold pasó a orgía, trio y una nueva amistad.
Parejas, damas, que gusten de contactarme, espero tener la oportunidad de conoderles para algo, si no igual, placentero, satisfactorio e intenso.
Recuerden incluir número de contacto.
Javier.
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