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Ayudando en fantasía
Cierta madrugada hace unas semanas. estando conectado en el videochat de la página, me saludó una pareja, por petición de ellos omito su nick y verdaderos nombres, a quienes llamaré Juan y Ana; aclaró que me estaba contactando Juan, después de los saludos de rigor y ya entrados en la plática con más confianza, me comentó que a su esposa Ana le había atraído mi perfil por las validaciones que tenía y por lo que veía en las fotos, me comentó que Ana (su esposa) era muy fogosa en la cama y que tenían la fantasía de estar con un tercero que les ayudara, estrenando a Ana, en un anal con Juan viendo y ayudando pero que tenía que ser con mucho cuidado, ya que si le dolía o no lo aguantaba debería parar de inmediato.
En las siguientes semanas volvimos a coincidir en el chat varias veces y Juan me comentaba que había platicado con Ana y que les había inspirado confianza, insistiendo ambos en tener un encuentro, afortunadamente nuestros tiempos coincidieron, intercambiamos whatsapp, regresé de viaje y quedamos de comer un Jueves en el Toks de Plaza Delta a las 4PM.
LLegó el citado Jueves y llegué 10 minutos antes, me instalé y les avisé, Juan me preguntó como iba vestido, alrededor de 4:15 llegó Juan a mi mesa (en ese momento no lo sabía) y me preguntó, eres Alberto? Al verlo solo, inmediatamente me puse a la defensiva y pensé que seguramente era un estafador o alguien que me quería sorprender con el clásico cuento de “vamos a buscarla” pero no sucedió así, me dijo que si le permitía sentarse a lo cual accedí y como yo estaba tomando una cerveza, por cortesía le ofrecí otra que aceptó gustoso.
Me pidió disculpas por llegar solo pero me explicó que el trabaja muy cerca de Plaza Delta y que van varias veces que los dejan plantados y colgados o las fotos no coinciden para nada con quien es en realidad y para Ana es muy frustrante prepararse, arreglarse y no llegar a nada, me dijo: Espero que entiendas, tenía que cerciorarme primero que eres real y que eres un caballero como te describiste y me pareció percibir en nuestras conversacione, le confirmaré a Ana y en 30 minutos estará por aquí, nos tomamos una selfie para enviársela y seguimos platicando en lo que llegaba Ana para pedir de comer.
En la plática me confesó que hace tiempo que tenían esa fantasía, me preguntó de mis experiencias y sin sentir se pasó el tiempo en una charla muy agradable y picante, de pronto hizo su aparición Ana, una mujer madura, guapa con mucha personalidad y una mirada pícara que adorna con una sonrisa que te hace sentir en confianza, después de los saludos de rigor, ordenamos la comida que acompañamos con una botella de vino, obviamente la plática se hizo picante, Ana preguntando de verdad así la tienes? Qué me vas a hacer? Y si no aguanto? Me sorprendió su desparpajo y sinceridad, pedimos los postres y Ana nuevamente sugiriendo, estás listo para el siguiente postre?
Sugerí pasar a Soriana a comprar otra botella de vino a lo que Ana agregó Vodka y Jugo de naranja, nos dirigimos al hotel Oslo, pedí la habitación subimos y Aná se disculpó para pasar a asearse, mientras pedía hielo y Juan preparaba el escenario, sacó un frasco de lubricante, yo saqué los condones, preparé el Vodka de Ana, nos serví copas de vino y Ana salió del baño con una lencería blanca de encaje, lucía espectacular!!! Le ofrecí su copa y pasé al sanitario a darme una ducha rápida; Juan se había instalado en un sillón con su copa de vino en la mesita, al salir de la ducha salí enrollado en la toalla y Aná se incorporó y expresó, quiero ver que hay debajo de la toalla, dejando en el buró su copa y acercándose a mi en una actitud provocativa y esa mirada pícara, nos fundimos en un abrazo y un beso impregnados de excitación y deseo, Ana soltó mi toalla para dejarme totalmente desnudo y empezar a acariciar mi miembro, después del prolongado beso, seguí con su cuello, la nuca y los lóbulos de sus orejas, Ana respiraba agitada y emitía suspiros de aprobación con frases de “qué rico” “delicioso” mientras no dejaba de jugar con mi miembro; le desabroché el brassier y empezé a jugar con sus senos. besando delicadamente sus pezones,Ana pegaba sus pechos a mi boca y me decía al oído “más fuerte” “muerdelos despacio”, mis manos recorrían su espalda, llegando hasta sus glúteos pero sin quitarle la tanga, furtivamente pasaba mi mano hacia su entrepierna para percibir su humedad, Ana se estremecía; para esto Juan ya se había despojado de su pantalón y ropa interior y estaba jugando consigo mismo.
Poco a poco Ana y yo nos fuimos acercando a la cama, mis manos y mi boca seguían acariciando todo su cuerpo, nos recostamos en ls orilla y le bajé el bikini para hacerle un oral, su sexo olía y sabía exquisito, Ana me apretaba la cabeza contra su pelvis y me tiraba del cabello suspirando y jadeando hasta que su piel se puso chinita y su cuerpo se estremeció en un espasmo de placer, nos quedamos en esa posición un momento pero la pícara de Ana dijo, ahora me toca a mi, se giró y quedamos en un delicioso 69, me empezó a hacer sexo oral primero delicadamante, besándome nadamás la punta del glande mientras yo seguía disfrutando de su clitorís, poco a poco fueron aumentando el ritmo de sus embestidas hasta que casi se la tragaba toda y le salían lágrimas de los ojos, Juan solo nos observaba, de pronto se puso de pie y empezó a acariciar el trasero de Ana aplicándole lubricante con las manos y deslizando furtivamente uno de sus dedos en el ano de Ana, ella gemía y suspiraba de placer, Juan le preguntaba, esto es loq eu querías? y Ana le respondía con la voz ronca de lujuria, si mi amor!!!
De pronto Ana me dice quiero sentirte dentro, la orillé a la cama, me puse un condón, le levanté las piernas y la empezé a penetrar de misionero, después ella me pidió subirse dándole la espalda a Juan, quien se acercó y empezó nuevamente a juguetear con el ano de Ana y su miembro en la mano, te gusta Amor le preguntaba? Siiii respondía entre jadeos Ana pero no creo aguantarlo, vamos a intentarlo dijo Juan, colocó a Ana en cuatro, le puso almohadas bajo su vientre para que quedara más empinada y le abría deliciosamente sus nalgas invitándome a estrenar su ano, yo jugaba con mi pene erecto con el clitoris de Ana y poco a poco lo fui subiendo para penetrarla analmente, al sentir el roce de mi miembro en su ano, Ana pegó un respingo e intentó clavárselo, coloqué la cabeza de mi miembro en la entrada de su ano pero en cuanto hacía un poco de presión me decía para, para por favor.
Ana se voltea picaramente y me dice, lo tienes muy grueso, te dije que no lo iba a aguantar!! Pero no te puedes quedar así, me tumbo en la cama y se subió en mi pene pero ahora dándome la espalda, me agarró las manos y me las dirigió a sus nalgas invitándome a que insertara un dedo en su ano al ismo tiempo que jalaba a Juan y le empezaba a hacer sexo oral, las exclamaciones y jadeos de Ana inundaban el cuarto y hacía muy excitante el momento, de pronto Ana gritó ay, ay ay!!! Y tuvo un orgasmo que hizo que Juan y yo termináramos casi al mismo tiempo, nos quedamos exhaustos los tres, sin decir palabra alguna, cuando recobramos el aliento, los tres coincidimos en lo rico que había estado el momento y nuevamente la pícara de Ana hizo un comentario, “tenemos que repetirlo, ahora sí, ya sé de que tamaño es la iguana” soltamos la carcajada!!!!
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