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REENCUENTRO CON UNA AMANTE
Por cuestiones de tiempo, hacía ya un par de años dejamos de coger, así tal cual, no cafés ni citas más allá de ir al hotel a coger, así que, cuando charlábamos, las cosas se ponían calientes hasta que llegó el momento de vernos otra vez.
Llegué al hotel para instalarme y preparar todo, así que luego de una breve espera, me indicó que estaba por llegar al lugar de siempre, a una cuadra del hotel, dónde nos saludamos y, sin más, nos encaminamos al lugar, cruzando la recepción, entrando al elevador donde le metí mano, una rica dedeada que me permitió comprobar lo excitada que estaba, así que apenas nos metimos a la habitación, le bajé el cachetero y le metí la verga, duro, contra el muro, jajaja, empinada, hasta que sentí su orgasmo y le saqué la verga para ponerla a mamar, de rodillas, mientras quitaba nuestras ropas.
Ya desnudos, la llevé a la cama y de nuevo me di a la tarea de poseerla, metiendo mi verga en ella, con duras y rápidas embestidas hasta que se venía, parando en ése momento para frotar mi pene en la entrada de su vagina, sintiendo su humedad y sus contracciones, repitiendo así varias veces.
La coloqué en cuatro y le di una buena chupada, lubricando el culo mientras tomaba un plug que le compré para la ocasión, el cual, una vez listo, le coloqué mientras la penetraba.
Ella disfrutó la sensación de doble penetración, más cuando lo encendí y empezó a vibrar, arrancándole deliciosos orgasmos que me mojaban hasta los huevos.
Ella paraba las nalgas, hundiendo el rostro en el colchón, entregada a mi placer, el cual se multiplicó cuando le saqué el plug y se la dejé ir por el culo, despacio de inicio pero incrementando el ritmo conforme el lubricante que untaba en mi verga hacía lo suyo hasta que, por fin entró toda sin problema.
Le encanta por el culo a la cabrona, así que gozó sabroso entre mis embates y la dedeada que le puse, más cuando la voltee boca arriba, de misionero, y así se la metí otra vez por el culo, acariciando sus tetas, inclinándome de vez en cuando para chupárselas.
tras una serie de orgasmos, se notaba su cansancio, como ella dice, no coge tanto con nadie como conmigo, así que le di un descanso, que ella aprovechó para mamarme la verga.
Así de caliente como estaba, hicimos un 69, en el cual le puse de nueva cuenta el plug, jgando con las velicidades mientras saboreaba sus mieles.
Ella lo disfrutaba, así que, de nueva cuenta, la penetré, con fuerza, intensamente, haciéndola pedir leche mientras la nalgueaba.
Pero éso estaba lejos, así que la tomé del cabello y la hice mamarme la verga de rodillas, diciéndole lo puta que se veía y que, si quería leche, me la sacara, chupando con mayor dedicación, lamiendo la cabeza, el tronco, los huevos y luego llevándosela hasta el fondo, como experta mamadora que es.
La llevé al tocador y frente al espejo la recargué para dejársela ir otra vez, alternando entre su vagina y su culo, sintiendo como chorreaba.
Ella quería mi leche, así que la puse de perrito en la cama y la bombee con fuerza, usándola para vaciarme en su interior, recostándola para que limpiara mi verga con una buena mamada mientras disfrutaba con mi leche al interior.
Una vez me la limpió, me dispuse a penetrarla de nueva cuenta, usando como lubricante los fluidos combinados, y los que le escurrían, con mi verga se los llevé al culo para penetrarla otra vez, con fuerza, cambiándola de posición a mi antojo, haciéndola gemir de placer, sintiendo como se venía con el ano bien lleno.
Se desplomó en la cama y pidió pasar al baño, así que le di espacio para, en un descuido, meterle la verga en la boca mientras estaba sentada.
La acomodé en el lavabo y ahí la penetré otra vez por la vagina hasta que un squirt se anunció y la dejé disfrutarlo mientras le daba verga por el culo otra vez.
Nos fuimos a la cama y de nueva cuenta la usé hasta que el cansancio nos llegó a los dos.
Reposamos un poco, nos aseamos y la llevé a donde la encontré para que se fuera a su casa, con las piernas temblando, una sonrisa de oreja a oreja y la satisfacción de saber que la espera valió la pena.
Parejas, damas, contacten directo para irnos al hotel y gozar.
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