Sitio exclusivo para adultos · Comunidad privada · El NO se respeta

Historias y Relatos Swinger

historias reales de nuestros usuarios

Historias y Relatos Swinger

Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.


Una amiga

Todo empezó cuando me enteré de que la hija de una compañera iba a quedarse con unos amigos y que mi amiga tenía que servirle de “tapadera”, porque a su papá no le gusta que la niña ande sola. Eso significaba que ella no podía regresar a su casa esa noche.

El sábado mi amiga y yo habíamos quedado de vernos para revisar unas cosas de trabajo. Yo ya tenía en mente que, cuando termináramos lo que teníamos pendiente, la invitaría a tomar un cafecito, ya que sabía que no podría regresar a su casa porque estaría acompañando a la hija y a sus amigos.

Sin embargo, todo cambió un poco porque también tenía un curso en línea que estaba tomando. Al final le propusieron cambiar el horario para no tener que asistir el domingo, así que decidieron terminar todo ese mismo día. Se quedaron toda la tarde y parte de la noche trabajando en el curso, hasta que finalmente terminaron alrededor de las 11:30.

Cuando terminó, comenzamos a platicar un rato. En medio de la conversación comentó que estaba cansada y estresada, y fue cuando aproveché para bromear un poco y le dije:

—¿Ves? Te perdiste la oportunidad de relajarte un rato… como los universitarios, con sus bebidas.

Ella se rió y me preguntó:

—¿Cómo es eso?

Entonces le dije:

—¿A poco cuando estabas en la universidad nunca te ibas con tus cuates a tomar algo en un motel?

Me respondió que no. Yo, medio en broma, le dije:

—Entonces te faltan muchas experiencias por vivir.

Seguimos platicando y cada vez que podía volvía al tema del relax y de que, a veces, hace falta darse tiempo para vivir cosas diferentes.

En una de esas, se la solté sin rodeos:

—Anímate, te invito a tomarnos unas frías.

Ella me contestó que no podía salir porque se había quedado en casa de una amiga que se había ido de fiesta y no tenía llaves. Entonces le dije:

—Escríbele a ver a qué hora regresa. Paso por ti y te robo… bueno, mejor tú me robas… o bueno, nos robamos los dos. Y esto queda, como dicen los americanos, off the record, y tan amigos como siempre.

Me dijo que ya le había escrito, pero que no le contestaba. Entre broma y broma le dije:

—¿Ves? Estamos aquí sobando la pantalla del teclado desde las once… ya es la una. Podríamos estar sobando otras cosas que estarían más ricas.

Ella solo respondió con un “jajajajaja”.

Seguimos platicando un rato más y le pregunté si ya le habían contestado. Me dijo que no, que incluso ya había llamado, pero nadie respondía. Como a las dos de la mañana le dije:

—¿Ves? Ya llevamos más de tres horas sobando el teclado, cuando podría estar sobándote a ti y quitándote el estrés con un buen masaje.

Se volvió a reír. Entonces le dije:

—Bueno, te propongo algo. Ya que ahorita no hay manera… mañana en la mañana me robas tú, o nos robamos los dos, y ahora sí nos relajamos. ¿Cómo ves? ¿Te late?

Lo pensó un momento… pero aceptó.

Así que quedamos de vernos el domingo por la mañana. Después de eso nos despedimos y cada quien se fue a dormir.

Por supuesto, yo ya estaba con la emoción y la excitación a tope. Y es que es una chica de muy buen cuerpo: pompas ricas, busto de buen tamaño, además de simpática y muy agradable. Así que ya se podrán imaginar… medio dormí esa noche, jajajaja.

A la mañana siguiente me escribió. Yo pensé: “Ufff… ya se arrepintió.” Pero no. Lo que me decía era que ya estaba lista, que le avisara cuando fuera para allá.

Así que me apresuré a bañarme y arreglarme para poder aprovechar más el tiempo. Pasé por ella y primero fuimos a desayunar algo ligero. Después de eso… nos fuimos directo a meternos al motel.

Y hasta aquí el relato.

En el siguiente les contaré qué fue lo que pasó después… 😏



Regístrate y conoce mas historias