Historias y Relatos Swinger
historias reales de nuestros usuarios
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
Noche SW
Nosotros tenemos mucho tiempo teniendo una relación abierta, ella me permite salir con alguien y yo le correspondo. Pero nunca habíamos asistido a un Club SW, hace algún tiempo contemplamos la posibilidad de hacerlo. Empezamos a investigar y encontramos en Aguascalientes capital uno que se llamaba "Santos Díablitos", se reunían mensualmente en un hotel del centro. Me contacté con ellos, hice la reservación y todo quedó listo para el fin de semana siguiente. Cómo les he contado mi esposa es morena y cuida mucho su figura, es instructora de zumba y hace ejercicio regula.
Para esa ocasión le compré un vestido negro muy cortito, por delante estaba escotado y por atrás tenía la espalda descubierta hasta la cintura, solo un par pedazos de tela unían los costados con los hombros, por atrás solo cubría sus glúteos y con el menor descuido no bien. Se puso el vestido sin sostén y una tanga de hilo dental color negra, el triángulo solo le cubría la entrada vaginal. Se puso sobre su vestido un saco de la a gris oscuro y así llegamos al hotel.
Pasamos a la suite en que era el evento y ya había algunas personas. Había bebidas en la barra y algunas botanas en la mesa. Los anfitriones muy atentos se presentaron con nosotros y se pusieron a su servicio. Había unos tres tipos que iban de single, pero a mi esposa no se le antojó ninguno, las dinámicas comenzaron como a las 10 de la noche y dentro de una de ellas a mi esposa le tocó bailar sexy al centro de la pista, algo que le sale muy bien ya que el baile es su parte de su vida, para esa hora solo traía su vestido ya había dejado el saco en la silla, luego hubo otras dinámicas donde algunas mujeres se desnudaron y les llenaban el cuerpo de chocolate para que los hombres se los quitaran con la lengua, todo esto bajo la mirada de sus maridos. En otro de los juegos a los hombres les vendaron los ojos y tenían que encontrar a su mujer solo con el tacto, les podía tocar cualquier parte del cuerpo que ella permitiera. Nosotros no participamos en esas dinámicas. Al terminar los juegos dieron las instrucciones y reglas de uso de las habitaciones privadas y del cuarto oscuro, además había una terraza con Vista a la ciudad que tenía algunas sillas y de ahí un gran ventanal al cuarto oscuro, estábamos en el cuarto oscuro cuando se acercó una pareja y nos pidió que si no éramos gustosos de pasar con ellos a una habitación, les dijimos que íbamos por algo soft y que aún no estábamos preparados para un intercambio.
Salimos al balcón a tomar un poco de aire fresco, estando recargados junto a los cristales del brandal comencé a besar a mi mujer con gran pasión, nos besamos durante mucho rato, mis manos acariciaban su espalda y ocasionalmente bajaban más allá del recorriendo sus firmes y redonditas nalgas.
Y la terraza solo éramos tres parejas una al fondo donde se besaban apasionadamente y ella lo masturbaba otra junto a la puerta del cuarto oscuro sentados en un par de sillas también disfrutaban de besarse y acariciarse; nosotros al extremo Norte estábamos sentados en una especie de columpio que colgaba de una pérgola. Con un movimiento suave deslice su vestido hasta su cintura quedando al descubierto toda la parte superior, entonces sí me dio gusto besando sus pechos y pezones, los besaba, lamía, acariciaba, y mordisqueaba en ocasiones. Me desabrochó la camisa y las mangas luego me la quitó y la colocó a un lado de ella para también besar todo mi pecho yendo cada vez más abajo hasta llegar al abdomen, cuando llegó al abdomen desabrochó mi cinto, mi pantalón y bajó el cierre. Para esa hora yo tenía la verga dura y en su máxima expresión. Con cuidado tomó entre sus labios el glande y lo chupaba cual paleta, empezó a darte una tremenda mamada. No nos importaba que hubiera parejas en el balcón o que nos pudieran ver desde dentro de la habitación a través de los cristales. Después de un rato le pedí que se sentara en El columpio, con los dedos le hice su tanga a un lado y comencé a chupar su vulva, primera en la parte de abajo donde se encuentra la entrada y luego fui subiendo hasta encontrar su clítoris totalmente mojado, ella me tomaba del cabello y me jalabaca para que hiciera más fuerza en esa área.
Recargado en el ventanal estaba un sillón tipo Cleopatra, decidimos irnos ahí por ser un lugar más sólido y así yo con el pantalón abajo y ella con el vestido en la cintura nos sentamos en el sillón y ella me dio otro ratito de felación.
Me recosté y ella se sentó sobre de mí acomodándose la verga fue bajando lentamente hasta que toda estaba dentro de su cuerpo, tomé su vestido enrollado alrededor de su cintura y se lo saqué por los hombros quedando totalmente desnuda a la vista de todos los que estaban en el cuarto oscuro y los que estaban en el balcón. Estuvo sentándose un rato hasta que empecé a escuchar sus gemidos cada vez más intensos y sus movimientos más rápidos y fuertes frotando su clítoris contra mi pelvis, entonces el orgasmo ya no tenía retorno, hizo su cuerpo hacia atrás, así viendo como una puta tuvo su primer orgasmo.
Cuando vi que había terminado le pedí que se bajara y se sentara en el sillón, me puse de rodillas le separé las piernas y me acomodé mi entre ellas, para darle con la boca otro orgasmo mientras le metía un par de dedos.
Para este tiempo ya teníamos muchos espectadores dentro del cuarto que los veían a unos cuantos centímetros a través de los cristales en los que estábamos recargados, con el público y todo tuvo su segundo orgasmo, me tomaba de la nuca y me jalaba hacia ella para que hiciera más presión en el momento en que estaba llegando, cuando mis dedos estaban chorreando y el orgasmo había terminado me puse de pie y le dije darte vuelta. Se giró y viendo hacia el cuarto oscuro puso sus manos en el sillón y levantó las nalgas hacia mí para que la tomara de ahí, humedad sí con saliva el glande de mi verga y así inclinada se la metí nuevamente, así La tuve un rato hasta que sentí como en mis huevos burbujeaba el semen queriendo explotar y sin decir agua va terminé dentro de ella, ella contraía su vagina para hacer más presión alrededor de mi pene, después de eso tomó su ropa y se comenzó a vestir y yo también hice lo mismo nos habían visto unas 30 personas teniendo sexo totalmente desnudos. Estuvimos como una hora más y decidimos ir a un cuarto dormir pero llegando hicimos el amor nuevamente. Si alguien del público estuvo ahí ese día seguramente lo recordará.
Tweet
Regístrate y conoce mas historias