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Historias y Relatos Swinger

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Asi empezamos

Desde siempre me ha gustado ver el placer dibujado en el rostro de mi esposa, sus gestos de gozo y desesperacion por las sensaciones que recorren su cuerpo, sus gemidos y movimientos involuntarios cuando esta disfrutando del sexo, y no, no me importa si estoy participando o no, me encanta verla, nos casamos jovenes y desde antes de casarnos ya cogiamos en cuanta oportunidad teniamos, nos casamos y pues como todo recien casado el sexo era muy frecuente, no se ni como, ni donde me encontre leyendo una revista para adultos con temas swingers,, el tema se me hizo muy excitante y cuando estaba cogiendo con mi esposa lia, me comenzo a rondar por la cabeza la idea de como se comportaria y como seria verla coger con alguien mas,, no podia hacerle esa propuesta asi nadamas, corria el riesgo de que se molestara conmigo, pero como yo sabia que lia es y era muy caliente, pues espere a una noche al estar cogiendo y al tiempo que la tenia con toda la verga metida en su panochita le dije - no te gustaria que fuera otra verga la que tuvieras ensartada - se estaba moviendo y cuando le pregunte se quedo quieta un momento y me dijo - no como crees, porque me preguntas eso? - - No nadamas curiosidad-- le dije sin dejar de entrar y salir de su panochita,,,-- es que lei en una revista que hay parejas que hacen eso--y alli quedo la platica por esa noche, terminamos muy rico, pero a partir de esa noche cada que cogiamos le sacaba el tema y me comence a dar cuenta que a pesar de no acceder a que le pudiera gustar sentir otra verga, cuando le estaba platicando comence a sentir como se le humedecia la panochita bien rico, y pues el siguiente paso fue que me compre un vibrador sin que se diera ella cuenta y esa noche le propuse que le taparia los ojos, no habiamos hecho eso nunca,, pero como les cuento lia es muy caliente asi que acepto, esa noche la desnude, le puse una venda en los ojos y con unas medias le sujete las manos a la cama, alli completamente a mi disposicion la llene de aceite y la estube acariando a mi antojo, el aceite hacia que mis manos resbalaran deliciosamente por todo su cuerpo, caderas, chichis muslos para entonces sus pezones ya estaban bien erectos y veia como se le erizaba la piel, lo unico que no le habia tocado era su ponochita y cuando pase mis dedos entre los labios de su vagina estaba que escurria de su lechita no tube mas remedio que quitarsela con mi boca y lengua asi estube un buen rato mamandole la ponocha pero sin hacerla venir, ella movia sus caderas en busca de un orgasmo, pero cuando veia que estaba a punto de venirse me separaba, a este punto ya tenia a mi esposa bien caliente,,, (que era exactamente lo que queria ) me coloque entre sus piernas y sin que se diera cuenta saque el vibrador (que era varios centimetros mas grande que mi verga ) y se lo puse en la entrada de su panocha y le dije -- imagina que es alguien mas quien te esta cogiendo, y que es otra verga la que te esta entrando-- y me puse encima de ella, le empece a meter, centimetro a centimetro y ella con cada avance abria mas su boca como si no alcanzara respiracion,, - - aaaahhh asi no eres tu - - me dijo cuando ya tenia todo el juguete dentro y yo chupandole desesperadamente las chichis,,--que? no te gusto? - - le pregunte - - si, siii me gusta - - y comenzo a mover sus caderas en busca de aquel juguete y pues a quien le dan pan que llore,, caliente a mas no poder empece a meter y sacar, tenia sujeto el vibrador de la base y hacia que mi mano chocara contra los labios de su panochita, cada que sacaba la verga de juguete esta salia llena de lechita y cuando entraba de nuevo hacia un sonido hermoso, a estas alturas lo sacaba completamente y se lo volvia a meter fuerte y lia a pesar de tener las manos atadas no dejaba de moverse quejarse y gemir freneticamente, puse una de sus piernas entre las mias, y entre mi muslo y su panochita mi mano con el vibrador y comence a embestirla con fuerza,, el vibrador a pesar de ser grande se iba completito y yo todavia lo presiobaba con mi muslo,, cada movimiento hacia que mi verga resbalara sobre se abdomen y este roce era delicioso,, fue mucho y mi esposa ya no lo pudo soportar, arqueo la espalda y al tiempo que soltaba un gemido, comenzo a venirse y su cuerpo brincaba sin control.... Asi empezamos



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