Historias y Relatos Swinger
historias reales de nuestros usuarios
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
ORAL A DOS BOCAS
Conocí a esta pareja hace varios años. Amables, simpáticos
ambos, que les gusta jugar póker de prendas, tomar whisky y pasarla bien.
Generalmente me llamaban y los alcanzaba en el motel en donde ya estaban
instalados.
Aquella vez, como siempre, tomamos algo, jugamos cartas, y
nos quitamos la ropa poco a poco; siempre ella marcaba el ritmo del cómo tenían
que fluir las cosas. Cuando nos quedamos sin ropa, empezamos a jugar cartas
pero ahora con "castigos". A ella le encanta que la vean usando vibradores. Siempre lleva varios, de varios tamaños. Pero siempre decía que su favorito eran mis 18
centímetros. Esa noche en particular se mojó muchísimo y después del segundo
orgasmo que tuvo (el primero con un oral que me ordenó hacerle, y el segundo
con un juguete), me dijo que pasara al sillón kamasutra que había en la
habitación para poder hacerme sexo oral. Para ese momento yo ya tenía una
erección tremenda.
A su marido le gusta masturbarse mientras la ve haciéndome
sexo oral. Así lo hizo, y luego la penetró enérgicamente. Tras unas embestidas
le dijo “súbete”. Entonces se trepó encima de mí y movió sus caderas sumiéndose
hasta el tronco de mi pene.
“Me encanta la verga”, le dijo a su marido mientras llegaba
a su tercer orgasmo, muy ruidoso y acompañado de un squirt que me dejó
empapado. Se dio la vuelta y me dejó admirar su trasero redondo y bien formado;
me hizo otro oral breve y se metió mi pene hasta el fondo, de su boca primero,
y luego se lubricó para meterse mi carne por el ano. Nunca antes lo habíamos
intentado, y pensé que no iba a aguantar, pero sí…. Y fue maravilloso, porque
parecía una estrella porno en forma.
En ese momento, justo cuando saltaba encima de mí, ensartada
analmente hasta el fondo, su marido se arrodilló frente a ella y comenzó a
chuparle el clítoris. Ella gemía y gemía, mientras yo acariciaba sus pezones
que estaban durísimos. Ella tiene unos senos firmes y, aunque no muy grandes, si redondos y muy bien formados.
Yo estaba a mil, cuando sentí que él sacaba mi pene del ano
de su esposa, lo frotaba y lo volvía a colocar pero ahora en la vagina de ella,
al tiempo que la seguía lamiendo.
Así estuvimos un rato, cuando ella inclinó su trasero hacia
mí para que chupara su vagina, y así lo empecé a hacer al mismo tiempo que ella
me lamía el pene de arriba abajo con un ritmo frenético. En eso, escuché que
ella le decía a su marido: “ven… prueba esto”. Creo que fue una de las mejores
mamadas de mi vida. En un 69 con ella, y ella y su marido dándome placer oral,
hasta que ya no resistí más y eyaculé como un animal.
Fue una experiencia exquisita.
Nunca antes había vivido eso en todos los años que llevo
conviviendo con parejas. Fue un descubrimiento el saber que el tema no me
desagradó, y aunque por supuesto que yo jamás intentaría hacer lo que él hizo,
creo que buscaré más parejas cuckold con esposos que quieran participar en una
experiencia como la que viví con estos buenos amigos.
Tweet
Regístrate y conoce mas historias