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La primera Vez que probé una Verga, y fue la de mi primo.

Hola a todos y espero que les agrade este relato. Que ya tiene Muchos ayeres. 😊

En Aquel tiempo éramos unos adolescentes calenturientos de unos 12 y 13 años respectivos, siendo yo el mayor. Yo desde esa edad tenía ciertas inquietudes hacía las niñas, pero también me sentía un poco atraído por los chicos. Pero era muy cuidadoso en ese sentido y reprimía esa sentir. Por no ser bien visto. 
Y lo que menos quería, era ser señalado por esos gustos. 
Resulta que yo llegue a casa de los abuelos de vacaciones de verano. De las pocas veces que yo hiba con ellos. Ya que por lo regular jalaba más a la casa de los otros abuelos. Pero esa ocasión pues quise ir a la casa con los otros abuelos. Total todo transcurría sin ningún novedad la convivencia entre la familia y entre los primos  de la mis edades.
Ya que algunos de ellos vivían ahí en la casa de los abuelos, la casa y terreno era bastante grande y algunos de los tíos, tenían ahí sus casas.
Pero en fin todo era normal.
Un día de tantos de esas vacaciones me encontraba solo en una de las habitaciones descansando. Ya que todos habían salido, a que, ya ni recuerdo. Pero había  estaba solo yo. Ahí viendo tele. En eso llegó uno de mis primos y ahí nos quedamos viendo tele y platicando. Y salió al tema  de las niñas. Total que me dice. Primo vamos a mi cuarto ahí tengo revistas porno bien ocultas que ni  mi mamá sabe que las tengo..!!! 
 Yo le dije va, vamos. 
Llegamos a su habitación y de si escondite secreto saco varias revistas. De inmediato nos pusimos a verlas y ya se imaginarán. Los comentarios tontos de escuincles que hacíamos. Jejeje. Total ya me recosté de lado a la orilla de la cama, hojeando la revista. Para ese momento, el como yo, ya teníamos la vergüitas todas erectas y cada quien ya nos la formamos por encima de la ropa . En eso mi primo comenta.  No manches primo ya tengo el pito todo duro, mientras se lo frotaba. Y vaya que si se le veía bastante erecto. No le preste mucho interés. Después le pedí la ver otra revista y me la dio. Para ese momento el ya se la estaba jalando por dentro del Pans que tenía puesto. Dando se gusto con su propia mano. Y yo solo me lo frotaba por encima del pantalón el cual ya sentía mojado. 
En eso mi primo se levanta dando la espalda y ya se masturbaba a 2 manos. Yo solo dicimulaba no verlo. Deseando que el se volverá. Total ya de plano el se bajó el Pans girando un poco hacía mi. Sorprendiendo me que yo ya lo tiraba de reojo. En ese momento pude ver una verga bastante grande y gruesa, con pocos bellos bien finitos. El me miró fijamente y dijo. Que primo te gusta mi verga. ??
Yo no supe que decir solo baje la mirada viendo la revista. El ya de plano se me acercó jalandose la verga casi en mi cara. Yo ignorando lo que el hacía. Pero el ya más instante dijo. No te hagas pendejo te vi como me mirabas y se te nota que si te gusta mi verga, tómala es toda tuya, ya chupamela. No te hagas wey. Se te ve lo putito que eres. El diciendo eso y ya acercándome su verga a la cara. Solo reaccione haciéndome hacia atrás pero el me tomo de la cabeza con una mano y con otra me ponía su verga en mis labios. Los cuales yo solo apreté, negándome a mamar su verga. La cual ya le escurría un líquido transparente. El... Ya putito mamame el pito. Ya habré tu boca, si se ve que si la quieres. Ándale putito. Yo no hacía esfuerzo alguno para parar la situación, solo no me quitaba ni movía, solo seguía apretando mis labios negando a qué esa hermosa verga gruesa y grande entrara. No niego que si quería mamar esa rica verga. Miriam de ganas por probarla. Ya que esa era la primera vez que tenía una verga así ante mi. Con cierta conciencia reprimida por la atracción  de otro  hombre y de su virilidad. Pero tampoco no me quería quemar así con un familiar. 
En ese momento se escuchó que alguien llegaba y abría la puerta principal.
A lo que el de inmediato se subió el Pans y me quitó la revista. 
Volviendo a esconderlas en su escondite secreto y dijo ahí te quedas wey. Luego nos vemos. Y se salio de su habitación. 

Por el momento me salvó la campana...

En otro relato les terminaré por contar lo que más pasó. 

Saludos ...



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