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Una sorpresa que no esperaba

En anteriores relatos les he comentado que desde enero de este año mi jefe me paga cada semana por dejarme coger en su oficina, aunque a veces me ha llevado a algún motel. 


A pesar de que está muy pesado para mí y muy grande lo disfruto mucho porque me siento muy puta al saber que paga por estar conmigo. 

La semana pasada me dijo que quería cumplir una fantasía y que si la aceptaba me iba a dar un poco más de dinero. Aclaro que yo no soy una profesional, pero soy una casada que me excita sentirme como una cualquiera y el recibir un pago hace que la fantasía se cumpla. 

Total que le dije que sí y me dijo que su fantasía era vendarme los ojos y sujetarme las manos y l los pies estando yo acostada en una cama. Al principio dudé pero mi éxito el hecho de pensar que me tendría totalmente a su disposición. Y me dijo que para ello iríamos a un motel, el día sábado. Yo solo trabajo de lunes a viernes, pero le dije a mi marido de lo que iba a hacer. 

Él me dijo que sí estaba bien pero que tuviera cuidado y que le avisara en qué motel iba a estar. Ya le dije que sí. Llegó el sábado y mi jefe pasó por mí a mi casa y mi marido se despidió de mí de un beso. Cuando subía el coche mi jefe me dijo que si no sospechaba que me que me iba a dar una cogida y yo le dije que él no sabía nada. Que es capaz de matarme si supiera que lo engaño con otro. Obvio se lo dije para que él se calentara más y pensara que le estaba poniendo el cuerno a mi marido, pero pues mi esposo estaba enterado de todo. 

Me llevó a un motel que está cerca del metro Taxqueña. Ya en la habitación me dijo que me recostara y me dejara la ropa. Yo llevaba una blusa de tirantes como las que uso en las fotos y una falda larga con una apertura de un lado de una pierna. Nunca me ha gustado vestirme vulgar ni con falditas. Entonces me acosté y él me vendó los ojos y me comenzó a amarrar las manos con un listón grueso en cada esquina de la cama. Así que quedé acostada boca arriba y con las manos y las piernas totalmente abiertas pero con el vestido cubriéndome todavía. 

Entonces Él me dijo ahorita vengo se me olvidó algo en el coche No me tardo. Yo me quedé nerviosa y tardó como 5 minutos. Yo sin poder ver nada Y entonces me dijo ya regresé y escuché cómo se quitaba la ropa y puso la televisión y le subí un poco el volumen. Entonces sentí que se recostó luego de mí y me empezó a acariciar todo el cuerpo me bajó los tirantes y me empezó a acariciar y chupar mis pechos. Me los apretada muy fuerte y me duele un poco pero eso me gusta. Me empezó a besar y empezó a acariciarme las piernas y subirme la falda poco a poco hasta llegar tu mano a mi cosita. 

Hizo un lado mi calzón y me empezó a meter el dedo mientras me seguía chupando los pechos y besándome. Yo un poco desesperada porque no podía apretar su mano con mis piernas pero el hecho de estar amarrada me excitaba mucho. 

Entonces sentí que se puso encima de mí y empezó a penetrar mientras me seguía besando y acariciando los pechos y me decía lo puta que soy y que mi marido era un cornudo porque no sabía que su esposa le daba las nalgas a su jefe. Y que mientras mi marido se quedaba viendo el fútbol Él me estaba cogiendo muy rico y yo disfrutando de su verga. 

De repente se levantó y me dijo ahorita vengo voy al baño. No tardó mucho y regresó y me dijo me encanta besarte y chuparte los pechos y besarte en la boca. Pero ahorita quiero que me chupes la verga. Entonces sentí que se subió encima de mí y me acercó su miembro en mi boca. Empezó a jugar poniendo la punta de su vetga entre mis labios pero sin meterla. Así estuvo un rato y luego me empezó a meter la verga en la boca y empecé a chupársela. Sin embargo sentí algo extraño que no sabía que era. Entonces se subió más encima de mí y me puso sus huevos y mi boca para que se lo chupara y yo se las empiezo a chupar y nada más lo veía quejarse aunque no me decía nada y se me hizo raro que no hablara. Porque siempre que me está cogiendo o que se la estoy mamando me dice que soy una puta siempre me está diciendo de cosas. 

Entonces sentí que todavía se puso más arriba de mi cara y me colocó su culo sobre mis labios me dijo que se lo chupara, aunque sí lo he hecho con mi marido y mi compadre nunca la había hecho con otros sobre todo con el que estaba tan gordo. Pero empecé a pasarle la lengua y lo extraño es que no decía nada y solo suspiraba y no lo sentía tan tan pesado. 

Así me tuvo entre meterme en la verga en la boca, que le chupara los huevos y que le echó para el culo. Se quitó de encima de mi cara y se acomodó entre mis piernas. Allí me empezó a dar sexo oral y ahora sí que me hizo retorcer de placer. Pero se me hizo raro porque nunca lo había hecho, nunca me había chupado la concha. Pero yo estaba disfrutando. Entonces sentí que se levantó y me penetró pero se me hizo totalmente raro que no sentí su panza y empecé a sospechar y le dije que qué pasaba. Y me dijo nada no pasa nada puta. Tú disfruta la verga me dijo. Pero yo ya no me sentía muy segura y le dije que me quitara la venda de los ojos. Pero no lo hizo y me dijo que me iba a dar una buena cantidad por esta cogida pero que todavía no terminaba. 

Entonces le dije que me quitara la venda de nuevo y me dijo cuánto me iba a dar y cuando vi que era bastante dije que aceptaba pero que me quitara la venda. 

Entonces me dijo okay putita. Ya quedamos Qué vas a hacer lo que yo quiera hoy a cambio de lo que te dije. Yo le dije que sí con tal de quitarme la venda. Entonces me quitó la venda y vi que quien me estaba cogiendo no era él, sino el jefe de mantenimiento de la empresa. Un señor ya grande de edad, de cuerpo normal sin panza. No sé qué cara puse de sorprendida que empecé a patalear para intentar quitármelo de encima Pero no podía porque estaba totalmente amarrada y Don Camilo que así se llama el señor no dejaba de penetrarme y chuparme las chiches. Me dijo mi jefe ya cálmate Y déjate coger y disfrúta la verga. Al fin que te iba a pagar más en la semana. 

Entonces dejé de patalear y dejé que me penetrara a gusto Don Camilo. Solo le dije que esto se iba a quedar solo entre nosotros y que nadie más de la empresa me iba a coger. Ellos se rieron y me dijeron No te preocupes solamente seremos nosotros dos que te vamos a dar verga.

Ya que se vino Don Camilo, se volvió a subir mi jefe y me volvió a coger él mientras Don Camilo me dio su verga toda llena de leche para que se la chupara.

Así se turnaron por lo menos tres veces cada uno, hasta que ya no se les paró. 

Terminaron y me desataron y me dijeron que si no me había gustado. Yo le dije que mejor me hubieran hecho desde el principio y lo hubiéramos disfrutado más, me gustaban esas sorpresas. Hblando se entiende la gente.

Me dijeron que cada semana nos íbamos a ver los tres y a coger rico. Yo le dije que no iba a ser así y que solo cuando yo quisiera. Por qué soy puta pero yo elijo con quién. 

Me metí a bañar y cuando salí ya me estaban esperando vestidos, nos fuimos al coche y me llevaron a mi casa. 

Le conté a mi marido lo sucedido y me dijo que qué mala onda que no me lo dijeron desde el principio. Y me dijo que así no funcionaban las cosas y que dejara ya de coger con mi jefe. 

Qué podemos coger con otros sin necesidad de arriesgarme. 

Así quedamos y de aquí en adelante ya no voy a coger con mi jefe por pasado de lanza. Total se me corre él se lo pierde. 








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