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Historias y Relatos Swinger
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Primo y compadre a la vez.
En esta ocasión les voy a contar cómo cómo mi marido me compartió con uno de nuestros compadres, que es su primo.
Todo empezó porque mi esposo me dijo que mi compadre siempre se me quedaba viendo cuando nos reuníamos en familia. Y que eso le calentaba sobre todo porque era su primo y veía cómo me miraba. Y me preguntó que si no me gustaba como para irme a coger con él.
Yo le dije que la verdad pues no me gustaba pero que si él quería pues yo me lo cogía. Él dijo pues bueno vamos a planearlo bien y asegurarnos que sea discreto.
Un día llegó del trabajo mi esposo y me dijo que había hablado con su primo y que al principio no se la creía y pensaba que lo estaba vacilando pero ya después se dio cuenta que eran verdad. Él le preguntó qué pensaba yo acerca de acostarme con él y mi marido le dijo que estaba de acuerdo también.
Nosotros fuimos padrinos de su hijo Por eso es que tenemos esta relación. Y entonces quedamos que dentro de 15 días íbamos a ir a tomarnos unas cervezas a un bar qué queda por la casa de él en el centro de la ciudad de México.
Ese día iba yo normalita con un pantalón de mezclilla y una blusa café que se Abría muy fácilmente por la parte de arriba. Al principio mi compadre estaba nervioso pero después de algunas cervezas y salir a bailar se empezó a animar. Cuando bailamos ya me le repegaba y él volteaba a ver a mi esposo para ver qué decía pero marido le hacía señas de que no había problema. Ya bailando nos empezamos a besar. Ya saben que es mi locura besar y ahí estuvimos según Bailando pero más bien besándonos en la pista. Llegamos a la mesa y mi esposo dijo ahorita regreso voy a ir al baño. Nos aprovechamos para seguirnos besando y mi compadre me empezó a acariciar las piernas por encima del pantalón. Regresó mi esposo y se sentó a un lado mío y te preguntó a su primo que cómo veía a su esposa. Mi compadre dijo que muy bien y que se veía que era muy fogosa. Mi esposo nos tomaba fotos y mi compadre y yo seguimos besándonos y acariciándonos. Yo le empecé a agarrar el paquete por encima del pantalón y después de un rato decidimos irnos a otro lado.
Mi esposo agarró hacia Tlalpan y nos metimos en un motel uno que está cerca del metro chabacano. No recuerdo su nombre. Allí llegamos a la habitación y mi esposo se metió al baño con el pretexto que iba a echarse agua en la cara. Mientras mi compadre y yo nos acostamos en la cama nos empezamos a besar y a fajar rico. Mi esposo salió del baño y se sentó en el sofá que estaba enfrente de la cama a observarnos y tomar video mientras su compadre me empezó a quitar el pantalón y acariciarme las nalgas directamente. Me quitó la blusa y me empezó a chupar las tetas y le dije que se quitara el pantalón. Se paró en la cama y se lo quitó y le dije que se hincara frente a mí. Se hincó encima de mí y le bajé el boxer y le dije que se lo quitara. Yo acostada boca abajo y el sentado sobre mi pecho me incliné y se lo empecé a chupar. Mi esposo le preguntó a mi compadre de qué tal mamaba y mi compadre dijo que era todo una experta que había soñado durante mucho tiempo con mis labios no solamente para besarlos sino para meterme a la verga en la boca. Le dijo mi marido pues aprovecha primo y disfruta la boquita de mi esposa. Yo estaba mame y mame la verga de mi compadre que no la tenía muy larga pero sí la tenía muy gorda y apenas me entraba en la boca. Me di cuenta que mi compadre empezaba a empujarme la más rápido y me la saqué para que no se viniera en mi boca sino que me cogiera.
Lo acosté boca arriba y me trepé encima de él metiéndome su miembro y pesando a darme de sentones rico mientras mi marido se acercó a tomar video por detrás de mí para ver cómo me entraba ese pedazo de carne. Yo estaba brinca y brinque sobre su miembro y mi compadre me empezó a masajear mis chiches. Tan fuerte que hasta me dolía pero no importaba porque estaba yo bien caliente. Solo de pensar que era primo de mi esposo me calentaba más. Realmente no era muy guapo pero lo gruesa de su verga llenaba mi cosita al máximo y yo lo disfrutaba como nunca.
Me bajé del y me puse en cuatro patas y él se puso atrás de mí y me la metió de golpe y hasta grité de dolor, tanto que la sacó y me dijo que si me había lastimado. Yo le dije que sí porque la tenía muy gorda y que me lo hiciera con cuidado. Me empezó a coger desde atrás y le dije que me jalaran el cabello porque eso me encanta. Él me agarró el cabello y empezó a jalar a la misma vez que me metía la v**** hasta el fondo. Mi esposo nada más diciéndole dale duro cabrón dale duro. Que le encanta la vergaa esta puta, verdad mi vida. Yo le decía que sí era su p*** y puede hacer lo que quisiera de mí. Su compadre empezó a darme nalgadas y yo gritándole que me diera más fuerte porque en verdad estaba calientísima. Le dije que por favor no se viniera dentro de mí porque quería que me llenara la boca de su leche. Y me dijo en serio quieres que me venga en tu boca? Yo le dije sí cabrón quiero toda tu leche en mi boca.
Yo creo que eso lo caliento más que empezó a darme de mas duro y de repente se salió me jaló de los cabellos y me metió la v**** en la boca. Y enseguida se empezó a venir dentro de mi boca. Yo solo sentí que me llenaba de leche porque se le salió bastante. No me la saqué hasta que me di cuenta que ya no le salía más. Me la saqué de la boca y se la enseñé a mi marido la leche en mi lengua y él sin pensarlo me me acostó y me empezó a besar disfrutando también el sabor de la leche de su primo. Se bajó el pantalón mi marido y que me la mete y empezó a cogerme. A mi marido le gusta decirme que soy una puta y que me encanta la v**** cuando me está cogiendo. Y qué si tanto me gusta la vetga que lo que va a hacer es venderme así todos ganamos. La verdad eso me calienta mucho y sí me gustaría ver cómo me vende y trabajar como puta
Cuando terminó mi marido ya mi compadre estaba otra vez con la verga parada y le preguntó a mi esposo si me puede coger otra vez y le dijo que sí yo quería pues adelante. Y pues obvio ya nada más me recosté y me empezó a coger de misionero mientras me besaba y me acariciaba mis pechos. Me dio otra supercogida y se vino dentro de mí.
Quedamos acostados a los tres mientras platicamos sobre lo ocurrido y mi compadre dijo que sí me podría coger otra vez. . Mi esposo le dijo cuando quieras compadre, pero ya escuchaste a mí a mi esposa que ahora sí te va a cobrar y nos empezamos a reír los tres.
Ya para salir le dijimos que no se lo dijera a nadie si quería seguirme cogiendo y obviamente él dijo que sería como una tumba. Realmente no me gusta físicamente pero me encantó cómo me cogió. De allí hemos cogido dos o tres veces más ya sin la presencia de mi esposo. Pasa por mí me invita a comer o me invita al cine y de ahí nos vamos a coger. Obvio cuando llego con mi esposo me coge y bate la leche que me dejó su primo.
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