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Historias y Relatos Swinger
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Amabilidad poblana I
Recién egresado de la universidad, logré incorporarme a una de las plantas ensamblamdoras de autos que se localizan en en estado de Puebla. Yo trabajaba ahi como encargado de proceso de una de las areas de ensamble. Por comodidad preferí establecerme a vivir en San José Chiapa, ya que así podía estar cerca de la planta para cuando me llamaran para realizar tareas imprevistas en mi área de trabajo.
En alguna de esas ocasiones, coincidi con el encargado de moldes, quien también intervenia cuando había paro programado de línea. Como compartíamos areas de producción a las cuales dábamos soporte, normalmente coincidimos durante el turno de producción a lo largo de la semana, e incluso los sábados. Debido a esta constante interacción, desarrollamos una buena camaradería y hacíamos un bien equipo de trabajo.
En una de esas intervenciones programadas lo ayude a resolver un problema de la línea y él me dijo que, en agradecimiento, me invitaba a cenar el jueves de la semana próxima, ya que el viernes era festivo y no habría problemas de tener que ir a trabajar. Acepté no muy convencido porque ese fin de semana largo queria ir a conocer una zona del estado de Hidalgo que me habían recomendado visitara.
Llego ese jueves y fuimos a Puebla para cenar. Fuimos a un restaurante bar tradicional que está en el centro de la ciudad. Mi amigo me preguntó si conocía los atractivos de la ciudad y le comente que sólo algunos ya que los fines de semana o iba a visitar mis padres o estaba en el trabajo dando seguimiento a los pendientes.
Pedimos botana y una ronda de cervezas. Comenzamos a platicar y él me contó su carrera profesional, sobre su familia y su esposa, quien me explicó era unos años más joven que el.
Mi amigo ya era alguien de edad madura y su hija e hijo ya se habían graduado de la universidad, trabajaban y se habían independizado. Me mostró fotos de su esposa y ellos. Su esposa se veía muy atractiva en las fotos. Parecería no tener mas de 50 años, tal vez tendría entre 45 y 50. Pedimos otra ronda de chelas. Me dijo a detalle los puntos de interés de la ciudad, restaurantes recomendables para comer, etc.
Seguimos platicando por un buen rato. La conversación fue interesante y el tiempo voló. Llegó la hora de pagar la cuenta, en lo que le cobraban, me preguntó qué si tenía planes oara esa noche. Le dije que pensaba regresar a San José Chiapa o, tal vez mejor, quedarme en algún hotel de ciudad ya que por los tragos que ya me había tomado, quería evitar algún retén anti alcoholes.
Me dijo que me invitaba a su casa para que ahí pasara la noche. Así, él se sentiría más tranquilo de que no fuera a tener un percance de regreso a mi departamento. Le dije que no se preocupara, que yo podía arreglarmelas. Sin embargo, insistió y agregó que en casa tenía una botella sin abrir de don julio y que ahí podíamos seguir la conversación y echando tragos. Dada su insistencia, acepté la invitación.
Pago la cuenta, y ya cuando íbamos hacia la salida del lugar le habló a su esposa para avisarle que ya iba para la casa con un amigo del trabajo a quien había invitado. Salimos al estacionamiento y acordamos que lo seguiría.
Llegamos a su casa. Vivía en una zona muy tranquila y agradable de la ciudad. Cuando entramos a la casa, su esposa salió a recibirnos. Me presentó con ella. Pude notar que era muy atractiva. De rostro agradable. Piel blanca, ojos color ámbar almendrados. Estimo media alrededor de 1.60 mts. Sorprendía su cintura marcada a pesar de su edad y sus nalgas eran de buen tamaño y, sobretodo, se veían firmes. Sus pechos eran, diría yo medianos, tal vez 36C.
Era un mujeron. Traía puesto un vestido azul marino que resaltaba su figura.
Pasamos a la terraza de la casa, desde la cual había una buena vista de la ciudad, y ahi espere a que mi amigo trajera el tequila y los vasos para los shots. Su esposa trajo limones y sal.
Seguimos platicando y brindando. Se acabaron los limones y Eva trajo mas limones, cuando dejó sobre la mesa el plato con los limones ella se atravesó entre la mesa y yo, sus nalgas se veían muy sabrosas desde ese ángulo y no pude evitar ver con atención, además de no pude evitar que se endureciera mi miembro. Mi amigo notó cómo la vi a su esposa y de reojo noté que sonrió, cuando Eva se alejó, me preguntó directo y sin darle vueltas al asunto que si me parecía atractiva su esposa y que si la cojeria.
Yo quedé sorprendido por ese par de preguntas. Me confió que tenían la fantasía de que Eva estuviera con otro hombre mientras él sólo observaba. También me dijo que tenía años que se lo había propuesto a Eva pero que ella no había accedido por razones diferentes y que ahora que ya vivian solos, había finalmente accedido. Me dijo que sería la primera vez que lo harían y le gustaría grabar y tomar fotos. Aclaró que el material sería sólo para verlos ellos. Me dijo que por ser primera vez, usaríamos condon, a lo cual estuve de acuerdo.
En eso regresó Eva y preguntó que si se nos ofrecía algo más a lo cual mi amigo le dijo que no, que ya se sentara a acompañarnos. Él le sirvió un shot a Eva y los tres brindamos por una velada agradable. La noche ya estaba avanzada. El clima muy agradable por ser verano.
Eva le preguntó a su esposo de qué habíamos platicado y mi amigo le hizo una reseña de la cena en el restaurante y de lo que habíamos hablado en la terraza. Le dijo que ya había acuerdo, a lo cual ella sonrió y se disculpó para ir al baño. Eva regresó bañada y con un vestido holgado semitransparente color perla que permitía ver su exquisita figura, una MILF en toda la extensión de la palabra, además que las zapatillas qué se había puesto le daban un toque de mayor sensualidad. Se sentó a mi lado, serví otro shot para ella y otro para mi. Al principio la noté tímida, lo cual era hasta cierto punto normal. Platicamos y aproveche para chulearle su atractiva figura. Me dijo que hacía tres horas diarias de gym. Le dije que era notorio su trabajo físico. Mientras platicamos comencé a rozar suavemente con la punta de los dedos de mis manos su torneada pierna. En ese momento, mi amigo dijo que iba a la cocina por más limones y Eva y yo seguimos platicando. Le pregunté que le gustaba hacer en el sexo, dijo que de todo, menos anal. Le dije que si ya lo había hecho antes. Me dijo que no. Le pregunté cómo sabía que no le gustaba si no lo había probado. Ella sonrió y dijo que si sucedía el momento, lo podríamos intentar, sólo me pidió que fuera paciente. A lo que le dije que asi sería.
Nuestros cuerpos para ese momento ya estábamos pegados y sentía lo tibia que estaba ella. Nos vimos a los ojos y el acercar nuestras bocas fue algo instintivo. Comencé a besarla, y casi inmediatamente regresó mi amigo a la terraza. Nos dijo que siguieramos, él iba a grabar y ver. Que nos concentramos en lo que estábamos. Eva y yo nos seguimos besando, para este momento ella ya estaba completamente desinhibida, le bese su cuello y debajo de sus orejas. Comencé a acariciar sus tetas y sus piernas. Después, introduje mi mano en su tanga y le frote su clitoris, ella reaccionó inmediatamente. Nos seguimos besando y metí un par de dedos en dentro de sus labios, ya estaba lubricada. Me puse de rodillas frente a ella y comencé a desabotonar su vestido hasta que quedó todo abierto. Su cuerpo se veía espectacular a la luz tenue de los candelabros que iluminaban la terraza. Eva se puso de pie y rodeo mi espalda con sus brazos y nos besamos, luego me dijo que la siguiera, me tomó de la mano y me guió hacia adentro de la casa hacia una de las recámaras. Ahí ella se despojo del vestido y, a pesar de lo tenue de la iluminación de la habitación, pude apreciar su cuerpo tonificado y sus tetas, aunque de tamaño mediano, que aún mantenían una piel firme.
Mi amigo ajustó la iluminación de la habitación y puso música a un tono audible para ambientar la velada.
Eva se colocó de rodillas frente a mi para desabrochar mi cinturón y el pantalón, mientras yo me quitaba la camisa. Mi verga ya estaba erecta y lista para la accion. Ella comenzó a chuparla, al principio sólo la punta, después se la fue introduciendo poco a poco hasta que mi verga desapareció por completo dentro de sus boca, después, la siguió chupando y dejando mi pene lleno de saliva. Después de eso, le pedí se recostara boca arriba sobre la cama, poniendo sus nalgas en el bordo de la cama y con sus piernas abiertas, yo me hinque delante de su jugosa vagina y comencé a hacerle oral, estaba, además de sabrosa, limpia y recién rasurada, Eva estana muy sensible de esa zona y reaccionaba a cada caricia que le hacia. Me. Concentre en su cliroris con mi lengua, ella se retorcía de placer, mientras le metía y sacaba mis dedos en su panocha. Mi boca se llenó del néctar que emanaba de ella. Eva me pedía que ya le metiera la verga, así que le dije que se girara y se acomodara en cuatro. Me puse el condon y comencé a penetarla poco a poco, me di cuenta cómo su respiración se comenzó a agitar. Metí mi verga hasta que mis huevos toparon y de ahí comencé s bombearla, ella emitía unos pujidos sensuales qué hacían que yo me excitara aún más. Fue enajenante ver ese hermoso corazón empinado frente a mi y sentir cómo mi pelvis rebotaba contra las tonificadas nalgas de Eva. Fue inevitable nalguearla hasta dejarle sus nalgas rojas. Ambos lo estábamos disfrutando mucho. Para ese momento ella ya había tenido otro orgasmo. Después de varias bombeadas en esa posicion, me salí y le pedí que se acostara de lado y yo me puse detrás de ella, le levanté su pierna izquierda e introduje mi verga en su vagina, así, de lado, la estuve cojiendo otro buen rato. Para ese momento los dos ya estábamos empapados de sudor. Luego, cambiamos de posición, yo me acosté boca arriba y ella me monto de frente hacia mi, comenzó a cabalgar como toda una amazona experta, sus movimientos eran suaves y cadenciosos, como queriendo estar así toda la noche, ella no tenía prisa y se notaba que estaba disfrutando mi verga. Cada cierto intervalo de tiempo incorporaba mi cara para besarla y lo intercalaba chupadole sus sabrosas tetas. Después de un buen rato estando en esa posición, ella me pidió que cambiaramos de pose y se desmontó y se colocó a mi lado, se puso empinada apoyando su pecho contra el colchón con los brazos extendidos y sus piernas apoyando a mantener sus nalgas lo más elevado posible. Intérprete quería que fuera anal así que le pregunté y dijo que no, que sería anal. Así que me coloqué detrás de ella y apunté mi verga a su vagina, yo estaba apoyado en mis pies y mis manos las apoye en su suave espalda. Su esfinter se veía muy sabroso, sin embargo, respeté el No de Eva. La penetre en esa posición, fue profunda, mis huevos topaban una vez más, la comencé a nombrar al principio despacio y de ahí fui incrementando la intensidad, sus gemídos pasaron a ser gritos de placer, eso hizo que yo acelerara aún más la intensidad hasta que explote. Me recosté a un lado de ella y luego Eva apoyo su pecho contra el mio y nos dimos un beso prolongado. Inmediatamente, ella se incorporó y me jalo de la mano mientras me decía que fuéramos a bañarnos.
Por el momento, hasta aquí dejaré la historia.
Después del baño hubo más acción y al otro día también hubo recalentado.
Está historia continuará en capítulos adicionales.
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