historias reales de nuestros usuarios
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Hola, amigos, otra historia de un trío que hicimos en el hotel El
Senador, que está en la colonia Doctores; ese día, habíamos programado
ir a ver a unos amigos que nos invitaron a una reunión de su grupo,
quienes llegamos ya tarde, como siempre. En esa ocasión, la reunión
había terminado temprano, pues sólo festejaron un cumpleaños, entonces
el amigo que nos invitó nos marcó para que saber dónde estábamos y casi
ya se retiraba cuando le dije que estábamos en el estacionamiento,
quedando de decirle si íbamos o qué onda.
Primero quise ir a ver si podríamos participar o alcanzar a hacerlo pero
no, ella se quedó esperando en lo que yo veía a este amigo y cuando
llegué, todos ya iban de salida y él me comentó que nos alcanzaría en
nuestra habitación. Así pues, me regresé a la habitación que teníamos y
le platiqué qué había sucedido, obvio pensamos que no nos llamaría, ni
iría con nosotros y así pasó un buen rato, nosotros veíamos la
televisión cuando de repente, sonó el teléfono de la habitación, era él
comentándonos que ya iba.
Enseguida, ella se levantó y se metió a bañar para estar lista mientras
yo le cambiaba a un canal XXX y en unos minutos más, estaba tocando la
puerta, iba vestido de negro y nos platicó que su esposa aún no se
animaba al intercambio y que la pareja con la que fue a la reunión,
llevó a una amiguita que iba sola y entre tres invitados y él, le dieron
por todos lados, así que estaba agotado. Posteriormente, pedimos unos
refrescos y seguíamos platicando, al tiempo que ella ya se había secado
su cuerpo mientras escuchaba todo y apenas se había puesto su tanguita y
su bra, cuando le pedí que se acercara más.
Al momento, ella se paró sonriendo frente a nosotros, luego le preguntó
algunas cosas a él y me levanté a tomar unas fotos porque le empezó a
acariciar las nalgas, entonces se le acercó más y lo tomó del cabello,
dejándose manosear la panochita rasurada. Casi de inmediato, se soltó la
tanga y cayó al suelo, enseguida él empezó a mamarle despacito su
clítoris con su lengua y a besarle las piernas mientras ella se tomaba
sus pezones y se quitó el bra.
De lejos, les tomaba unas fotos pero él seguía vestido, así que ella lo
tomó de sus manos, le quitó su playera y le bajó el pantalón, notándose
abajo de su bóxer, algo que crecía y más cuando ella lo tomó con su mano
y lo empezó a masturbar. Él no tardó en bajarse el bóxer, aventarlo por
la habitación y casi al instante, la tomó de sus cabellos para
acercarla a su verga parada pero le señaló “no, ponte un condón”, así lo
hizo y empezó a mamárselo despacio, en cuclillas, se veía bien putita.
En cada foto, se veía la secuencia, unas veces el glande dentro de toda
su boca y en otras, lamiéndole el tronco con la lengua.
Después, me pidió que me acercara por atrás, así que dejé de sacar fotos
y se la empecé a meter bombeando despacio, pues no dejaba de mamar esa
otra verga, así que le pedí despacito que se volteara, para mamármela a
mí y así lo hizo. En eso, él aprovechó para besarle el culo y pararse
junto a la cama, para metérsela y luego de un rato, ya se escuchaba el
mete y saca y los gemidos de ella se debieron escuchar en todo el piso.